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Raffael y Ronny: historia de un sueño cumplido

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Fortaleza, la ciudad brasileña en la que se enfrentaron Jerome y Kevin Prince Boateng en el pasado Mundial de Brasil. Ahí, en esa ciudad, nacieron nuestros dos protagonistas: Raffael y Ronny de Araújo. Los dos hermanos se hicieron una promesa en su país, la de jugar alguna vez juntos en una gran liga. Con el tiempo, después de haber dado tumbos por otros países del viejo continente, ese sueño se cumplió.

Raffael es catorce meses mayor que su hermano Ronny. Ambos jugaron en un equipo llamado Clube Atlético Juventus, de la ciudad de Sao Paulo. En el año 2003, los dos jugadores separaron sus caminos. Mientras el menor marchó rumbo a Corinthians, Raffael atravesó el charco con destino a Suiza, al FC Chiasso, de la 2ª División. Raffael cuajó dos buenas temporadas, marcando un gol cada dos partidos. Pero el equipo ahí se quedó. Un punto separó al Chiasso de un ascenso a la máxima categoría de su país y, al año siguiente fueron cuatro. No obstante, el rendimiento de Raffael no había pasado desapercibido. El salto fue muy grande. Firmó por el FC Zürich y en las dos temporadas siguientes se proclamó campeón de liga, quedando las dos temporadas entre los máximos goleadores de la competición.

Ronny y Raffael, en un partido de Bundesliga siendo rivales | Getty

Mientras Raffael crecía en Suiza, Ronny se atascaba en el Corinthians, jugando la mayor parte del tiempo con el equipo reservas. La llamada europea le llegó a Ronny en 2006, cuando el Sporting de Portugal llamó a su puerta. Llegó al segundo equipo, pero pronto haría su aparición con el equipo principal, aunque con poca trascendencia, ya que en tres temporadas no llegó a los cuarenta partidos y solamente marcó un gol. Su bajo rendimiento le llevó a ser cedido al Uniao Leiria, puesto que no contaba con muchas opciones de jugar. Ronny había llegado a Portugal para jugar por banda y su posición habitual estaba siendo la de lateral zurdo. La llegada del italiano Leandro Grimi desde el AC Milan le cerró las puertas del conjunto lisboeta.

En tierras suizas, Raffael coincidió con un entrenador que, con el tiempo, se convirtió en su mayor valedor. En el FC Zürich estaba Lucien Favre. Se marchó en el mercado invernal desde Suiza a Alemania, a las filas del Hertha. El equipo de la capital quedó en media tabla y gracias a que Favre ya le conocía, se había convertido en un jugador más que importante desde el primer momento. Al año siguiente, mejor aún. El Hertha acabaría la liga en la cuarta plaza. Raffael se perdería tan solo un partido de aquella liga y anotaría seis goles. La competición europea le pasó factura al club. Lucien Favre abandonó el equipo en la séptima jornada tras ser goleado por el Hoffenheim por 5-1.

Los de Berlín finalizarían la competición como colistas, descendiendo a la 2.Bundesliga. Friedhelm Funkel no pudo salvar a aquel equipo que contaba en sus filas con Fabian Lustenberger, Adrián Ramos, Lukas Piszczek, Jaroslav Drobny, Theofanis Gekas o el húngaro Pál Dárdai, actual entrenador del equipo. El equipo bajó y el sueño de los dos hermanos comenzaba a tomar forma. El Hertha BSC se hizo con los servicios de Ronny de Araújo, que había llegado libre. El destino los había vuelto a reunir. Raffael y Ronny volvían a jugar juntos y, como misión, tendrían la de devolver al equipo a la máxima categoría, para así cumplir definitivamente su sueño.

Ambos jugadores posando juntos en su etapa en el Hertha | Getty

El hermano pequeño que, como ya dijimos, jugaba como defensa, marcó dos goles aquella temporada, a Arminia Bielefeld y Karlsruher. Pero, ¿qué tienen de particulares estos partidos? Pues bien, ante el Arminia, el conjunto de la capital venció por 3-1 y los otros dos goles del equipo los marcó Raffael y frente al Karlsruher, un hat-trick. El Hertha BSC volvía a la 1.Bundesliga por la puerta grande, quedando campeón. Se cumpliría así el sueño que tanto ansiaban estando en la ciudad de Fortaleza. Jugarían juntos, y en una gran liga. La alegría les duró un año, puesto que acabarían descendiendo de nuevo, esta vez como 15º clasificado. Markus Babbel, Michael Skibbe y Otto Rehhagel no pudieron hacer nada y el equipo retornó a la 2ª División.

Ahí volverían a separarse los caminos de los dos hermanos de Fortaleza. Ronny se quedaría en la capital alemana y Raffael marcharía a probar suerte a un histórico del fútbol de Europa del Este, el Dinamo Kiev, pagando por el jugador unos 9 millones de euros. Estuvo media temporada en Ucrania y, como no cuajó, retornó a la 1.Bundesliga, a las filas del Schalke 04, en calidad de cedido en el mercado invernal. Al finalizar la temporada, el Borussia Mönchengladbach pagó por él unos cinco millones y se quedó en la Bundesliga. En octubre de 2013, con el Hertha BSC de nuevo en la élite, visitó el Olímpico el Gladbach, con Raffael en sus filas. Ronny había marcado en la jornada anterior, saliendo desde el banquillo y consiguiendo el empate en el campo del Hannover 96, pero contra el Gladbach no jugó. Sí lo hizo Raffael, como titular. Los locales se llevaron aquel partido gracias a un único gol, marcado por Adrián Ramos.

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Faltaba el partido de vuelta. En el Borussia-Park sí estuvieron sobre el campo los dos hermanos, durante todo el partido. Raffael marcó el tercero y último gol de su equipo. En la 2014/15, la lesión de un compañero favoreció la entrada de Ronny al campo en un nuevo duelo entre hermanos, que también se llevó el Gladbach y en el que también marcó Raffael. Aquella fue la última vez que los dos hermanos coincidieron en un terreno de juego. En la actualidad, el panorama es bien distinto. Raffael sigue siendo la referencia ofensiva del Borussia Mönchengladbach y Ronny se quedó sin equipo tras rescindir su contrato con el Hertha en el mercado invernal. Ahora, tocaba buscarse la vida, con la treintena ya cumplida. No obstante, en este caso, ya el futuro no importaba. Lo verdaderamente importante era que ellos, estando en Brasil tuvieron un sueño y que, finalmente, ese sueño se pudo cumplir: jugar juntos en una gran liga.

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