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Quini, el jugador que sirvió de ejemplo para Marco van Basten

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Final de la Eurocopa de 1988. La Selección de Países Bajos se enfrentaba a la Unión Soviética por la conquista del título. El conjunto holandés contaba con jugadores de talla mundial como Koeman, Rijkaard o Gullit, que harían de aquel equipo uno de los más talentosos de la historia. Sin embargo, ese día, el protagonista se llamaría Marco van Basten. Calificado como uno de los mejores goles de toda la historia de las Eurocopas, van Basten conectó una volea imposible a pase de Arnold Mühren que parecía imposible de rematar. El mundo entero quedó fascinado con aquel gol, excepto los aficionados del Sporting de Gijón. Ellos conocían a un delantero que, años atrás, ya había hecho algo muy parecido.

“Quini” y el trofeo pichichi

Enrique Castro, conocido por todos como Quini, es una de las leyendas del sportinguismo. Su etapa como jugador del Sporting de Gijón, el club de su vida, se vio interrumpida por cuatro años en los que militó en el Fútbol Club Barcelona.

Su tremenda capacidad goleadora le llevó a lograr el Trofeo Pichichi en siete ocasiones, dos de ellas en segunda división. De esos siete galardones, cinco los consiguió con el conjunto asturiano y dos con el catalán. En la Ciudad Condal también conquistaría dos Copas del Rey, una Copa de la Liga, una Supercopa de España y una Recopa de Europa.

Algunas fechas memorables para los rojiblancos

Los seguidores del Sporting tienen en su mente goles muy importantes para la historia del equipo. Algunos han significado ascensos, otros han logrado permanencias y otros, simplemente, son recordados por su belleza. El misil de Jaime contra el Milan en la UEFA de 1987, el penalti anotado por David Villa que hizo callar al estadio Carlos Tartiere o el gol de Luis Morán que aseguraba el ascenso a primera división en el año 2008 son solo algunos de los más recordados.

El famoso e “imposible” gol de Enrique Castro

Sin embargo, hay uno en especial que la afición del Sporting de Gijón no olvidará jamás por la dificultad del remate. Y es que este sábado 21 de octubre se cumplieron 38 años del gol de Quini contra el Rayo. Una volea imposible que cruzo la portería de los vallecanos de lado a lado.

Era octubre de 1979. El Sporting llegaba al campo del Rayo Vallecano en una de las mejores etapas de la historia del club. En una determinada jugada del partido, el juego transcurría por la banda izquierda cuando, de pronto, Mesa centraba un balón en diagonal que Quini, increíblemente escorado, conseguía rematar al fondo de la red cruzando la pelota a la escuadra contraria. Desde aquel día no se recuerda un gol igual en la competición española. El Sporting de Gijón se iría de Vallecas con la victoria bajo el brazo y terminaría en tercera posición en la temporada 1979/1980.

No cabe duda de que ambos remates son sensacionales, aunque el de Marco van Basten ha adquirido más fama que el de Quini, a pesar de que fuese posterior al del artillero del equipo gijonés. Así que cuando vuelvan a ver en alguna ocasión el gol del holandés, recuerden que, unos años antes, un delantero asturiano ya le había puesto su firma en un partido en Vallecas.

 

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