article title

¿Quién era Diego Costa antes de nacionalizarse?

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

 

Manu MAÑERO – Para algunos, parece que Diego Costa no hubiera existido hasta que se nacionalizó español; para otros, existía, pero no era más que un macarra. Quedaban unos cuantos, los menos, que le fueron teniendo más o menos presente desde que en julio de 2007 –sí, 2007, hace seis años- fuera presentado con el Atlético de Madrid, más redondeado y juvenil que hoy, a sus apenas 18 años y 9 meses. Enrique Cerezo le definió ese día como un “segundo atacante con fuerte arrancada” y él mismo, tras decir lo que toca en estos casos (“siempre soñé con llegar a un equipo como el Atlético”, etc), llegó incluso a elogiar a Pepe, el central portugués que ese mismo año recalaría en el eterno rival: “Es muy bueno. El Madrid ha acertado”.

Diego Costa llegó a España en julio de 2007 pero hasta agosto de 2010 no debutaría de rojiblanco, ante el Sporting de Gijón y sustituyendo nada menos que a Forlán. Pero ese impasse de tres años no fue en blanco: jugó 67 partidos en Segunda entre Celta (su primer entrenador en España fue Stoichkov y marcó su primer gol ante el Xerez un día que, cosas del destino, también marcó Mario Suárez para los olívicos) y Albacete (sí, sí: Albacete) y del conjunto manchego daría el salto a Primera (Real Valladolid), en la temporada 2009-2010, donde no pudo evitar el descenso de los pucelanos a pesar de dejar siete goles tras de sí.

Foto vía yojugueenelcelta.com

Una vez ató en corto su temperamento (32 amarillas y 6 rojas en 103 partidos en esos primeros tres años en España) y tuvo la primera oportunidad con Quique Sánchez Flores en el banquillo, cambió su turno: todavía anónimo, con 22 años recién cumplidos y a la sombra de Agüero y Forlán en el Atlético que acababa de ganar la Europa League de 2010, Diego esperó a su sexto partido de rojiblanco para estrenarse, y lo hizo ante el Zaragoza de Gabi y Ander Herrera. Participó en 39 partidos ese año, y justo antes de la que parecía que iba a ser la temporada de su lanzamiento, se destrozó la rodilla en verano y frenó en seco su escalada.

Ese verano que se rompió, salieron del Atlético Forlán y Agüero a cambio de la llegada de Falcao. Y la explosión del colombiano devolvió a Diego Costa a la casilla de salida, hasta tal punto que no jugó un solo minuto por la lesión hasta el mercado de invierno, en el que tuvo que irse a coger ritmo y minutos a Vallecas. En ese Rayo, al que llegaron también Joel Robles y Pulido (hoy, uno es portero suplente del Everton y el otro central titular en el filial del Madrid), coincidió con Michu y se destapó del todo: 9 goles en 16 partidos, o lo que es lo mismo, mejoró su mejor marca en España (también hizo 9 con el Albacete en la 08-09), pero en la mitad de partidos. La lesión quedó atrás y se reincorporó al Atlético, a hacer cara a Falcao.

Viñeta obra de @r4six

Todo esto y nada menos fue Diego Costa antes de 2012, año en el que empezó a ser perseguido y que de hecho terminó con Falcao fuera, él nacionalizado y una oferta in extremis del Liverpool que no llegó a concretarse pero que podría haberle sacado fácilmente de Madrid. Hoy que ya es españolísimo y está en números de Cristiano y Messi (lleva 16 goles en 16 partidos, uno cada 85 minutos), en boca de todos tras la llamada de Del Bosque para los partidos ante Guinea y Sudáfrica, Diego Costa puede sacar pecho por todo cuanto hizo antes de vivir este sueño en un Atlético campeón de Copa en el Bernabéu y a la caza del Barcelona. Lo mejor de todo, para el fútbol, se entiende, es que no parece que uno ni otro, Costa y Atlético, hayan tocado techo aún.

VÍDEO.- GOL DE DIEGO COSTA EN 2008 AL NUMANCIA

[Sigue toda la actualidad del Atlético en @AtletiSphera]

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados