Fórmula 1

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¿Qué necesita la Fórmula 1 para volver a ser emocionante?

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“La Fórmula 1 ya no es emocionante”. Si has seguido la competición durante estos últimos años seguro que habrás escuchado en más de una ocasión la citada frase. Ha sido la tónica que se ha escuchado en todos los lugares donde se habla de Fórmula 1. La gran mayoría, tanto de dentro como de fuera del paddock reconoce que a la categoría le falta emoción. Se rememoran tiempos pasados como si de una gloria inalcanzable se tratara. Esas luchas de Lauda y Hunt, Senna y Prost, Alonso y Schumacher, … Parecen hacer al aficionado entrar en un estado de nostalgia, del que difícilmente pueda salir sin sacar antes la conclusión de: “Eso sí que eran carreras, no las de ahora”.

Pero, ¿cuál es el fallo de la actual competición? ¿Qué ha sucedido de la época de los títulos de Michael y Fernando hasta el presente? Yo pienso que existen dos hechos fundamentales que son los que nos han separado de las añoradas antiguas carreras. Uno de ellos es el hecho del continuo ahorro al que están sometidos los pilotos a lo largo del Gran Premio. El otro, la existencia de un equipo claramente dominador cada temporada. Analicemos estos dos puntos.

1-El continuo ahorro de combustible y neumáticos

“Antes era el piloto el que ponía el límite, ahora lo pone el ahorro”. Otra frase que seguro que has escuchado y/u oído en alguna ocasión. Las carreras de Fórmula 1 de los 70 y 80 se recuerdan como aquellas en la que el piloto arriesgaba hasta el máximo que podía, sabiendo que su vida estaba en juego. “El límite lo ponía el piloto” suele estar siempre presente cuando se entabla una conversación sobre la Fórmula 1 del siglo pasado. Ahora el hecho ocurre al contrario. Los pilotos siempre pilotan al límite, pero este viene impuesto por el ahorro de combustible y neumáticos. Prima la gestión de estos factores sobre la velocidad máxima que puede dar un piloto en la pista. Ya que si fuera el piloto el que pusiera el límite, las gomas y la carga de carburante actuales no serían eficientes, por lo que el tiempo final sería más lento. A este hecho se le puede dar solución, sería necesario modificar el reglamento, pero se puede solucionar de manera más o menos sencilla, otro asunto es que interese modificarlo.

2-Existencia de un equipo dominador

Bien es sabido por todos que en los últimos años ha habido dos equipos que han dominado dos períodos en la competición: Red Bull de 2010 a 2013 y Mercedes de 2014 a 2016. En mi opinión, la existencia de una escudería claramente dominadora es la culpable de esta falta de emoción. Muchos achacan que lo necesario para dar emoción al campeonato es más adelantamientos. Pero si comparamos con otras épocas, vemos que en las carreras de las últimas temporadas se han producido muchos más adelantamientos que en las “gloriosas épocas pasadas”. En 2016 se realizaron una media de 49,05 adelantamientos por Gran Premio. En 2005 la media fue de 10,74 y en 1989 de 34,19 según datos de Clip The Apex. Por lo que sin duda, el número de adelantamientos no es el problema.

En adelantamientos en la mayoría de los casos se prefiere calidad a cantidad. El DRS ha hecho que muchas veces se pierdan la esencia. En mi opinión el problema no reside en la calidad o en el número de adelantamientos, sino que se encuentra en que ha habido un equipo al que no se ha podido adelantar.

Y es que si miramos las últimas tres temporadas, el dominio de Mercedes ha sido abrumador. Antes de cada sesión de clasificación se sabía que el poleman iba a ser un piloto del equipo alemán, y si no ocurría nada extraño, el podio iba a estar ocupado en primer y segundo lugar por ellos. Este hecho es el que creo que de verdad ha hecho que el aficionado se aburra y diga: “La Fórmula 1 ya no es emocionante”. Saber el equipo que va a ganar casi seguro antes de cada carrera, y que este sea el mismo siempre termina cansando al espectador.

Si miramos unos diez años atrás en el tiempo, nos encontramos con una intensa lucha por el mundial entre Räikkönen y Alonso. Al igual que en el dominio de Mercedes, había dos pilotos disputándose el título mundial. Pero hay una diferencia clara. En 2005 eran dos equipos los que se disputaban el ganar el campeonato y en 2016 solo era uno. En ambos había una lucha entre pilotos, pero el hecho de que fueran de dos equipos distintos es el que creo que marca la diferencia entre una Fórmula 1 emocionante y una aburrida.

Pienso que si de cara a 2017 tenemos dos escuderías con monoplazas de prestaciones similares luchando por la victoria la emoción volverá a la Fórmula 1. Si el aficionado ve dos coches de colores distintos jugándose el título mundial, la cosa cambiará. Si a esto le sumamos la eliminación de los continuos ahorros creo que no se añorarán épocas pasadas. A mi parecer, no creo que los límites a los pilotos se vayan a eliminar en un corto período de tiempo. Pero si para la temporada que comienza en marzo tenemos a dos equipos, ya sean Red Bull y Mercedes, u otros dos, con monoplazas ganadores prácticamente con el mismo nivel, la emoción volverá a la Fórmula 1, o al menos, eso creo.

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