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¿Qué fue de la Camerún campeona olímpica en Sydney 2000?

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Se acercan los Juegos Olímpicos de Rio de Janeiro y con ellos una nueva oportunidad para ver en acción a algunos de los mejores futbolistas jóvenes del mundo. Sin embargo ganar una medalla de oro no siempre garantiza un futuro próspero. Basta con analizar al combinado camerunés que venció a España en la final de Sidney 2000. Van a pasar dieciséis años de aquello. Un buen momento para hacer balance y comprobar qué fue de aquellos futbolistas.

Conviene aclarar que seguirle la pista a todos no es tarea sencilla. El relato se ha construido en base a las informaciones extraídas de varias páginas web de referencia pero incluso entre ellas existen contradicciones. Por supuesto, cualquier aportación a lo aquí escrito será de gran utilidad.

Serge Mimpo: Fue uno de los titulares en aquella final de Sidney. Salido del Canon Yaoundé rumbo al Panachaiki, su relevancia internacional tras la cita le permitió firmar por el Ethnikos Asteras. Posteriormente marcharía a Francia para pasar por el Paris FC, el Red Star y el Aubervilliers antes de colgar las botas.

Clément Beaud: Algunas publicaciones le sitúan jugando en el Vitória de Sernache, equipo que ha terminado séptimo en el grupo F del tercer escalón del fútbol luso. Otras le pierden a pista a su paso por el Penalva Castelo, omitiendo de esta manera su estancia en el Operario, el Cinfaes y el Lamego. Sin embargo no acaba ahí el periplo portugués de este centrocampista ya que también vistió las camisetas del Académico Viseu, del Esmoriz, del Moreirense y del Académica. El Vetra de Vilnius, el Widzew Lodz y el Tonerre de Yaoundé completan su currículum.

Aaron Nguimbat: Complicado reconstruir la trayectoria de este futbolista. Queda más o menos claro que salió del Canon y que después pasó por el Skonto de Riga. A partir de ahí, hay corrientes que hablan de un fichaje por el Unisport de su país. Otras que se fue directamente a Indonesia. Y una vez allí situado, le colocan hasta en tres equipos distintos: el Arema, el PSIS y el Sriwijaya.

Joël Epalle: Joël Dieudonné Martin Epalle Newaka es el nombre de este futbolista que no llegó a saltar al césped contra España. Al igual que Mimpo pasó por el Panachaiki y el Ethnikos. Pero luego siguieron caminos diferentes. Quien aquí tratamos se fue al Aris, al Panathinaikos y al Iraklis antes de poner rumbo a Alemania para jugar en el Bochum. El Baku, su segundo paso por el Iraklis y una última aventura en el Sarawak malasio sirvieron para poner la guinda.

 

Modeste M’Bami: Uno de los jugadores con mejor hoja de servicios. Salido del Dynamo de Douala, se unió al Sedan en el verano de los Juegos Olímpicos. Fue la primera toma de contacto con un país, Francia, donde probó suerte en clubes de renombre como el París Saint Germain o el Marsella. Luego vendría su llegada al Almería y el posterior traslado al futbol chino para defender los intereses del Dalian Aerbin y el Changchung Yatai. Tras hacer algo de caja en el Al-Ittihad saudí aceptó una oferta del Millonarios colombiano. Recientemente ha podido vérsele en el Le Havre.

Patrice Abanda: Otro trotamundos del fútbol. Después de salir del Tonerre y aterrizar en Grecia para dejarse ver por el PAOK y el Apollon, acabó firmando tras los Juegos con el Sparta de Praga. Esa estancia le abrió las puertas a otros clubes checos como el Drnovice y el Teplice. Concluiría en el Besa Kavajë albano.

 

Nicolas Alnoudji: El Cotonsport de Garoua, su ciudad natal, y el Tonerre fueron sus primeros equipos. Pero pronto demostró que estaba preparado para cruzar el charco en busca de oportunidades. Y vaya si las buscó. Desembarcó en el Rizespor y llegó a ser firmado con el París Saint Germain si bien no fue sino una escala express rumbo Bastia como cedido y acto seguido al Sedan. Cansado de Francia comenzó entonces un singular periplo por el globo. El Al Ahli de Catar le dio dorsal y posteriormente hizo lo propio el Mons belga. Firmó por el Olhanense, regresó a tierras galas para jugar en el Cretéil, probó suerte con el Pandurii rumano, cogió un avión hasta la isla de Reunión para jugar con el Sain Pierroise, volvió al Cotonsport y decidió terminar a lo grande en el Gudja United maltés.

Daniel Bekono: Hay una afirmación, no comprobable, que le sitúa actualmente como leñador en Viena junto a su primo después de retirarse en el CSKA de Sofía. Independientemente de que sea o no verdad, Bekono fue uno de los que decidió seguir en Camerún tras colgarse el oro al cuello. De hecho solo saldría para disfrutar de la liga búlgara, donde el Beroe le convirtió en el primer capitán negro de la competición nacional.

Serge Branco: Trece equipos de ocho países distintos pudieron contar con los servicios de este futbolista. En Camerún, el Unisport de Bafang. En Alemania el Eintracht de Braunschweig, el Eintracht de Frankfurt, el Stuttgart y más tarde el Duisburgo. Leeds y QPR en Inglaterra. Samara y Shinnik en Rusia. En Grecia, el Levadiakos. En Polonia, el Wisla Cracovia. En Bahrein y en Kuwait el Al-Muharraq y el Al-Yarmouk respectivamente. Casi nada.

 

Lauren: De Utrera al Arsenal. Ese fue el camino de este lateral que se marchó cedido al conjunto andaluz por el Sevilla y que progresó poco a poco. Sevilla Atlético, Levante, Mallorca… y finalmente Londres. Tras muchos años allí firmó con el Portsmouth y acabó retirándose en el Córdoba. Una de las últimas noticias que se tuvo de él es que recuperó un reloj Rolex que le había sido sustraído en el año 2005. Curiosamente el futbolista pudo participar en aquellos Juegos con España, pero al haber debutado con la absoluta del país africano le fue imposible. Jugó el torneo de mediapunta y fue uno de los máximos goleadores.

Albert Meyong Zé: Uno de aquellos internacionales que aún sigue en activo. El delantero afronta su tercera etapa en el Vitoria de Setúbal de Portugal, un país que conoce bien pues también pasó por el Belenenses y el Braga. En Europa le disfrutaron asimismo el Levante, el Albacete y el Ravenna. A todo ello hay que sumar una estancia en el Karabuscorp angoleño.

Pierre Wome: Hombre con una relación de amor-odio con los penaltis. Fue el autor del decisivo en la tanda contra España pero con el paso de los años fallaría uno contra Egipto que dejaría a los ‘Leones indomables’ fuera de la Copa del Mundo del 2006. Actualmente ha renunciado ya a la gloria y se desenvuelve en el Roye-Noyon, con el que descendió el pasado curso al quinto escalón del fútbol francés. Esta aventura se une a otras peculiares de un tiempo corto a esta parte en las que están el UMS de Loum, el Chambly y el Sapins gabonés. Todas ellas se alejan de los glamourosos vestuarios en los que estuvo años antes como el de la Roma, el del Inter, el del Espanyol, el del Werder o el del Colonia.

Geremi Njitap: Pocas veces un jugador que llega al Real Madrid siguió un sendero tan extraño como el del camerunés, que con anterioridad militó en el Cerro Porteño y el Genclerbirligi. Luego vendrían el Middlesbourgh, el Chelsea y el Newcastle. Ankaragücü y Larisa le verían dando sus últimas patadas al balón.

 

Samuel Eto’o: Poco se puede contar que no se sepa de uno de los mejores futbolistas que han pasado por la Liga en los últimos quince años. Lo más llamativo, su errático transcurrir tras salir del Inter. Anzhi, Chelsea, Everton, Sampdoria y Antalyaspor han sido sus recientes escaramuzas. Seguro que alguna se te había olvidado.

 

Patrick M’Boma: Convertido en uno de los máximos goleadores en la historia de la selección, probablemente su rendimiento haya sido mejor con esta que en materia de clubes. En su caso jugó la competición con treinta años. A sus espaldas tardes en el Paris Saint Germain, el Châteauroux, el Metz, el Gamba Osaka y el Cagliari. Acabaría paseando su presea dorada por el Parma, el Sunderland, el Al-Ittihad, el Tokyo Verdy y el Vissel Kobe.

Idriss Kameni: Guardameta de sobra conocido en el fútbol español. Cuando se coronó campeón olímpico aún seguía en el le Havre e incluso aguantaría más tiempo allí, con una cesión por medio al Saint-Étienne. Ahora pertenece al Málaga después de un prolongado periodo en el Espanyol.

Daniel Kome: Talento de la factoría del Cotonsport al que se puede considerar casi como nacido en España porque es aquí donde ha desarrollado toda su carrera. Atlético B, Levante, Numancia, Getafe, Murcia, Mallorca, Valladolid y Tenerife han sido los equipos que le han pagado el sueldo todos estos años.

Patrick Suffo: Otro de los nombres que asomó por nuestro país. Lo probó jugando como cedido por el Nantes en el filial del Barcelona y volvió para defender los intereses del Numancia así como los del Puertollano. También se le pudo ver en Noruega (Odd Grenland), en Israel (Maccabi Petah Tikva y Ashdod) y en Gales (Wrexham). Eso sí, es en Inglaterra donde se sintió más arraigado. Allí vive y allí jugó partidos con el Sheffield Wednesday, el Sheffield United, el Sunderland y el Coventry City.

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