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¿Qué esperar del Torino en la temporada 2014-15?

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Joel SIERRA – Hubo una vez un Torino que recorría los campos del viejo continente, que luchaba por estar en los puestos de arriba de la tabla en Italia, que peleaba de tú a tú ante cualquier rival, que estaba orgulloso de sí mismo, de su identidad, de sus colores. Ese Torino ha dejado de ser un relato lejano y evocador. Ese Torino ha vuelto y, ahora, no quiere marcharse. La presencia granata en Europa es consecuencia directa de la descalificación del Parma en los tribunales pero, pese a ello, su anterior campaña no puede adjetivarse de otra forma que no sea como sobresaliente. El crecimiento constante del club ha sido y está siendo la fuerza motriz de su rendimiento colectivo. El Toro tiene hambre de Europa y ganas de seguir haciendo las cosas bien.

Con Cairo desde el palco y Ventura desde el banco, el equipo turinés ha encontrado la estabilidad necesaria y ha sabido hacerse fuerte exprimiendo al máximo sus aptitudes sobre el terreno de juego aún en inferioridad de condiciones económicas. Desde el ascenso a Serie A en la temporada 2011/2012, la progresión ha sido ascendente, mantenida a base de pasos firmes y seguros que, hasta el momento, nunca han perdido el norte.

Falta la costumbre, compensan la ilusión y el trabajo. Si el Toro supera la última ronda previa de Europa League, tendrá que saber gestionar el peso de jugar domingos y jueves y adaptarse a la mayor carga de encuentros de forma eficaz y rápida. Firmar una buena participación europea y, sobre todo, disfrutar de la competición y hacer disfrutar a los tifosi debe ser compaginado con mantener el tipo en la competición doméstica y seguir siendo un equipo rocoso, difícil de batir, con mordiente y capaz de seguir peleando por los puestos de acceso a Europa o de, al menos, merodearlos en busca de una estabilidad de su status actual. Otro paso hacia delante se antoja. El Torino asume el reto. Una vez más, con los pies en el suelo.

PUNTOS FUERTES
Solidez defensiva
Oficio, marcaje y una excelente defensa frontal. Eso es lo que aportan Maksimovic, Glik y Moretti. En principio, los tres componentes titulares de la línea de centrales granata. A ellos se suma bajo palos Padelli, una de las revelaciones del equipo durante la temporada pasada tras haber pasado por la élite futbolística con más pena que gloria antes de su aterrizaje en Turín. Por el carril derecho, un mundialista y un seguro de vida atrás y adelante. Regular como pocos. Por la izquierda, un nuevo fichaje pero un viejo conocido en el Calcio que ha cuajado una pretemporada magnífica. Son Darmian y Molinaro. Los encargados de guardar las espaldas del equipo y de hacer alargada su silueta sobre el césped. Máximo entendimiento y compenetración. Ellos, estas seis piezas esenciales, son los cimientos de un Torino construido desde una base muy clara: la solidez defensiva.

Estilo pragmático y definido
No importa esperar, no importa tener la pelota atrás, circulando entre centrales o, incluso, no tenerla. La lección número uno de Ventura es el pragmatismo. El Torino sabe superar líneas con la pelota, especialmente a través de los carriles, pero su hábitat preferido es el contragolpe. Robos, transiciones rápidas y voraces, aprovechando el ancho del rectángulo de juego. Es el estilo ideado y puesto en práctica por el técnico desde que se hizo cargo del Torino hace cuatro años en Serie B. Inconfundible, innegociable, práctico. No es bonito pero Ventura es la antítesis de un esteta. Tan solo busca réditos en forma de resultados. Y los está consiguiendo.

PUNTOS DÉBILES
La responsabilidad del gol
De hacerlos y de crearlos. Con Immobile en Dortmund y Cerci más fuera que dentro del plantel, la responsabilidad debe repartirse. No queda otra. La genial pareja de atacantes firmó 35 goles y 13 asistencias durante el ejercicio 2013/2014. Esto es un 61% de los tantos y un 34% de los pases de gol del total del equipo, por lo que su doble dependencia ciega debe desaparecer en aras de un aporte mucho más coral. El siguiente de la lista fue El Kaddouri con 5 goles y 7 asistencias. El marroquí, en su segundo año de cesión desde Nápoles, debe asumir galones, convertirse en eje conductor en fase ofensiva y aumentar sensiblemente sus números. Calidad tiene, le falta mayor regularidad. Por otro lado, Quagliarella tras tres campañas como suplente fijo en el otro bando de la ciudad, necesita volver por sus fueros para que el equipo supla el instinto y el hambre de llevar el balón a las redes.  El venezolano Josef Martínez y un Larrondo que parece querer dejar atrás su calvario de lesiones serán los otros dos protagonistas para el crucial cometido a la espera de algún movimiento de última hora. Sin Cerci, la pólvora puede ser escasa.

La adaptación de las caras nuevas
El Torino ha confirmado hasta ahora a diez nuevas incorporaciones, de las cuales la mitad no ha pisado jamás un estadio italiano en Serie A. Su rendimiento es, por ende, una incógnita a pesar de que la dirección deportiva se ha sabido mover de manera notable durante los últimos años. Por si fueran pocos movimientos, todavía podrían llegar algunos jugadores más como el lateral brasileño Bruno Peres –cerrado a falta de liberar plaza de extracomunitario- y uno o dos sustitutos para la hipotética pero esperable baja de Cerci, entre los que suenan Rubén Botta, Abel Hernández y Duvan Zapata. La plantilla ha renovado entusiastamente sus efectivos, es amplia, sin embargo, necesita de ellos una plena adaptación para sumar sin cesar al bloque titular y proporcionar un abanico de variantes de totales garantías. Esta asignatura puede ser capital.

ALTAS
Vlada Avramov (Cagliari, Libre)
Gastón Silva (Defensor SC, 2’5M€)
Pontus Jansson (Malmö, Libre)
Cristian Molinaro (Parma, Libre)
Marco Benassi (Inter, Cedido)
Juan Sánchez Miño (Boca Juniors, 3’2M€)
Antonio Nocerino (Milan, Cedido)
Rubén Pérez (Atlético de Madrid, Cedido)
Fabio Quagliarella (Juventus, 3’5M€)
Josef Martínez (Young Boys, 2’8M€)

BAJAS
Ciro Immobile (Borussia Dortmund, 10M€)
Jasmin Kurtic (Sassuolo, vuelve tras cesión)
Giovanni Pasquale (Udinese, vuelve tras cesión)
Riccardo Meggiorini (Chievo Verona, Libre)
Guillermo Rodríguez (Hellas Verona, Libre)
Panagiotis Tachtsidis (Genoa, vuelve tras cesión)
Lys Gomis (Trapani, Cedido)
Tomasso Berni (Inter, Libre)
Nicola Bellomo (Chievo Verona, 0’4M€)

PLANTILLA / XI TIPO

          

Excepto el citado Molinaro, la portería y la línea defensiva se mantienen intactas con respecto al curso pasado. Las novedades del 3-5-2, que es ley para el Torino, llegan en la medular y, especialmente, en la delantera. En principio, el veterano Vives mantendrá su puesto como ancla en detrimento del español Rubén Pérez, así como El Kaddouri será la pieza más creativa y suelta para llegar al área y conectar con los puntas. La única aparición novedosa que se espera como asidua en esa línea es la de un Nocerino que quiere volver a ser lo que fue y relanzar su carrera en el Olímpico de Turín.

En la delantera todo depende de la salida o la continuidad de Cerci. Si se queda, será el líder. Si se va, el Torino no tiene ninguna pieza de garantías para suplir su vehemencia, sus arrancadas, sus asistencias, sus incursiones en solitario y su catálogo de soluciones ofensivas. Mientras tanto, el cierre de mercado se acerca cada vez más. Como jugador más adelantado parece claro que la vacante es para Quagliarella en su retorno a la que fue su primera casa. En su figura está depositada la confianza para hacer olvidar al emigrado actual capocannoniere del Calcio, Ciro Immobile.

En el banquillo, soluciones de garantías como Bovo, Rubén Pérez o Sánchez Miño son la excepción ante el arsenal de caras nuevas con todo por demostrar en Italia y de otras opciones poco determinantes. De ellos, de su rendimiento complementario pero esencial, depende gran parte del buen desarrollo de la temporada en casa granata. Una temporada que será más larga que nunca.

ENTRENADOR: Giampiero Ventura (Génova, 66 años)
Lo que se ve es lo que hay. En su cuarto curso como técnico del Toro, el veterano entrenador propone una nueva dosis de lo mismo. Exigencia físico-táctica, ser un bloque compacto con centro neurálgico en defensa y, a su vez, capaz de ser inteligente arriba para aprovechar los espacios y las oportunidades. Ventura no promete nada que no pueda cumplir y no levanta ni un centímetro las expectativas por encima de la realidad. El trabajo, la intensidad, el carácter y el esfuerzo volverán a ser su filosofía. Construir más y mejores ataques que impliquen a mayores efectivos es su pero por pulir. Los designios del Toro llevan su irrevocable sello de arquitecto en ciernes, de aquel que quiere seguir construyendo y seguir hacer creciendo algo que siente como propio porque así lo es.

OBJETIVOS Y PREVISIÓN
Los grandes son inaccesibles, la Lazio parece querer escaparse de la zona media-alta de la clasificación con muchas e interesantes incorporaciones y el Milan no va a realizar un año tan sumamente pésimo todas las temporadas, por lo que pelear una vez más hasta el final por una plaza de acceso a Europa ya será todo un éxito, así como estar en el grupo de los diez primeros, aunque sin júbilo, supondrá cumplir la papeleta. Clasificar para Europa League, esta vez de forma directa y sin rodeos jurídicos, es el gran objetivo liguero. Un reto complicado al que este Toro quiere y puede aspirar -sin presión- siempre y cuando mantenga la ambición, la constancia y el trabajo. En Europa, por su parte, toca disfrutar de lo que venga sin renunciar a nada. Eso sí, sin delirios de grandeza que hagan acusar el desgaste en una Serie A que ha de seguir siendo el caballo de batalla de un Torino al alza.

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