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EURO 2016

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Quaresma desmonta el soporífero ajedrez

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Casi dos horas se hizo esperar el primer disparo entre palos del partido y no lo realizó el equipo que finalmente se llevó el gato al agua. Fue en la acción inmediatamente posterior a esa, en el segundo chut a puerta de la noche, cuando Quaresma recogió un rechace en la línea de gol para hacer el ansiado 1-0 y poner a Portugal en cuartos.

Dos equipos con circulación fluida de pelota en la medular y de niveles semejantes se medían frente a frente en Lens pero fue Croacia con su capataz Modric a la cabeza, quien se adueñó del control en la fase inicial pese a la loable y pegajosa marca de Adrien Silva, que impedía al madridista avanzar, hallar líneas de pase verticales, ni espacios para poder profundizar.

Aunque el dominio era croata, eran los lusos los que imponían el ritmo bajo de juego y el tacticismo imperante a través de sus disciplinados centrocampistas con los que equiparaba la contienda y forzaba además muchos errores en la entrega del equipo de Cacic. La primera ocasión del partido llegó, precisamente, por parte del bando portugués. Una falta lateral botada por la zurda de Guerreiro la envió arriba Pepe de cabeza en el minuto 25 aunque apenas cinco más tarde, Croacia dio réplica con un disparo seco de Perisic, acostado en la banda derecha, que no encontró puerta.

La batalla, que se presumía muy abierta y muy atractiva a priori, se había convertido en un duelo entreverado por el respeto, extremadamente cerrado y sin ningún tipo de oportunidad clara de gol y con ese contexto de partido, más parecido al ajedrez que al fútbol, se llegó al descanso sin que el marcador tuviese visos de moverse. La idea lusa, alejada de la espectacularidad, estaba funcionando y Fernando Santos no esperó mucho más allá de la reanudación para hacer el primer cambio con la entrada de Renato Sanches por un gris André Gomes. Variante destinada a mantener el esfuerzo colectivo y sumar agitación de medio campo hacia adelante. Y fue el nuevo fichaje del Bayern el que generó la primera acción de peligro de la segunda mitad tras una combinación con Joao Mário.

Mientra tanto en Crocia, Strinic estaba convirtiéndose extraña y peligrosamente en su mayor baza ofensiva pese a que en defensa, una acción suya en el cuerpo a cuerpo con un dinámico Nani pudo suponer un penalti decisivo aunque Velasco Carballo no la valoró como tal e instantes después, Vida pudo desequilibrar la balanza en una acción de estrategia -desde donde llegaban las únicas mínimas emociones del encuentro- pero su testarazo se marchó desviado cuando ya se cumplía una hora de sopor sin remates a portería.

El partido parecía tener que romper en algún momento y con el cansancio haciendo evidente mella, empezaron a aparecer ciertos espacios, especialmente desde la entrada de Renato Sanches. Sin embargo, fue un mero espejismo extremadamente pasajero y el encuentro, sin que ocurriese absolutamente nada en las áreas, quedó abocado a la prórroga como ya se presumía desde los primeros instantes de juego.

El desenlace de la eliminatoria estaba destinado a la necesaria lotería de los penaltis pero Croacia decidió desmelenarse cuando el encuentro estaba a punto de morir y la decisión fue fatal. Vida tuvo el pase a cuartos en su cabeza en el minuto 112 -un buen número para haber llamado durante el partido- pero erró nuevamente y Perisic estrelló su ocasión poco después, en el primer balón que acertaba a ir a puerta por parte de las dos selecciones, en la base del palo.

La voluntad tardía de Croacia en el final fue, paradójicamente, lo que la condenó. Un contragolpe muy cómodo y plagado de espacios conducido por un revulsivo Renato Sanches, lo acabó remachando a centímetros de la línea de gol Ricardo Quaresma con la cabeza, tras un disparo de Cristiano Ronaldo, ausente hasta entonces, que había repelido Subasic de forma salvadora pero insuficiente.

Domagoj Vida volvería a disponer de una postrera ocasión en la última jugada y casi obra el milagro, sin embargo, no pudo hacer honor a su apellido y de la mano de una puesta en escena narcótica pero efectiva e inteligente por parte de Fernando Santos para frenar el mejor fútbol asociativo y la mayor capacidad de mando de Croacia, Portugal certificaba su clasificación. La dura Polonia les espera en cuartos. Por el bien de todos, sólo cabe desear que no sea para repetir un duelo análogo.

PUNTUACIONES
CROACIA (4-4-1-1): Subasic (6); Srna (6), Corluka (7), Vida (7), Strinic (6); Brozovic (6), Modric (6), Badelj (7), Perisic (6); Rakitic (7); Mandzukic (4). Sustitutos: Kalinic (6), Pjaca (5), Kramaric (s.c).

PORTUGAL (4-4-2): Rui Patrício (6); Cédric (6), Pepe (7), José Fonte (6), Guerreiro (6); André Gomes (5), Adrien Silva (7), William Carvalho (6), Joao Mário (6); Nani (7), Cristiano Ronaldo (5). Sustitutos: Renato Sanches (8), Quaresma (7), Danilo Pereira (5).

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