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Previa NBA – División Sureste

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La división Sureste puede variar mucho de un año a otro. El año pasado todas sus franquicias arrancaron la competición con el objetivo (en algún caso, más bien deseo) de entrar en playoffs. Heat, Hawks y Hornets lo lograron y los Wizards se quedaron a 3 partidos de conseguirlo. Pero en este curso el panorama ha cambiado. Tal vez sea, en su conjunto, la división que más variantes presenta en sus componentes. En Florida las plantillas han sufrido cambios considerables que les hace tener que reinventarse: Miami ha perdido a su buque insignia tras una eternidad al mando de las operaciones, y Orlando ha dado otra vuelta de tuerca en su desafío por la juventud. En Atlanta han dicho adiós a dos de sus líderes y apuestan fuerte por un jugador que ha abandonado su condición de estrella de la liga y buscará volver a ser referente en su casa. En la capital lo van a tener muy difícil, y tratarán de competir a partir de su backcourt. Y en la casa de Jordan existen deseos de crecer, pero siguen faltando mimbres para dar ese salto de calidad deseado. Pero vayamos colectivo por colectivo, y demos algunas pistas de lo que posiblemente vayamos a ver en los próximos meses.

Miami Heat, en reconstrucción.

Año I después de Dwyane Wade. El escolta es el jugador que lidera casi todos los apartados estadísticos totales de la historia de la franquicia: partidos jugados, minutos, puntos, asistencias y robos. El agujero que deja va a ser muy difícil de llenar. Llegó para ser un líder, y casi él solo llevó a la gloria a los suyos en 2006, además de ser pieza básica en los otros 2 anillos, aún recientes. Pero no solo es “Flash”. Los problemas médicos de Chris Bosh son una rémora considerable. Sin el escolta en el grupo, el baloncestista de más talento del resto es el ex de Raptors. Eterno All Star, de estar sano sería la opción número 1 en ataque. Los médicos del equipo han optado por no arriesgarse y Bosh no solo es baja indefinida, sino que la sombra de la retirada planea sobre su figura.

Con las ausencias de sus dos principales estrellas, de importantes veteranos como Deng, Johnson o Stoudemire, y otras salidas como las de Green o Andersen, en Florida decidieron jugárselo todo a partir de su hombre grande. Hassan Whiteside firmó unos promedios por encima del doble doble y se consolidó como el mayor intimidador del campeonato. Sus progresos en ataque y la necesidad de puntos en la pintura le darán más tiros, y ahí deberá responder para asentarse como pívot de absoluta élite. La única duda que puede albergar será su liderazgo, pues nunca se ha visto antes en una situación en la que es la principal referencia de los suyos. Es por ello que el equilibrio debe ser cosa del timón de la nave, que no será otro que Goran Dragic, uno de los mejores bases de la liga en transición que se espera alcance la mejor versión mostrada en Phoenix. El vacío en el perímetro debe ser rellenado por Justice Winslow, cuya progresión no tiene por qué verse frenada. Y acompañando a los citados anteriormente apostaría por Josh Richardson, que si bien no arrancará la temporada por estar convaleciente de una lesión, que ha de aportar tiro exterior. Mientras, Spoelstra podría encomendarse al descaro de Dion Waiters. James Johnson aterriza desde Toronto para formar pareja con Whiteside, si bien otro escenario nos plantearía otro alero bajo dejando al perro grande toda la responsabilidad en la pintura. De darse esta alternativa, Luke Babbit o Tyler Johnson encontrarían su espacio. Sea como fuere, el coach de los de Florida tendrá trabajo reconstruyendo mientras intenta que su grupo siga siendo competitivo. El año pasado alcanzaron la segunda ronda de playoffs y pelearon, pero el gran responsable ya no está. Entrar entre los 8 primeros en Regular Season ya sería un buen resultado.

La gran esperanza en Miami | Getty

La gran esperanza en Miami | Getty

Atlanta Hawks, cambios para seguir siendo los mismos.

Va a ser extraño para los aficionados de los Hawks no ver a Al Horford formando pareja con Paul Millsap. La solidez del binomio Horford-Millsap, capaces de jugar ambos tanto cerca como lejos del aro, con la posibilidad de intercambiar sus posiciones, generaba ventajas en el ataque de los de Georgia y permitía una versatilidad defensiva incómoda como pocas. La salida de Horford rumbo a Boston planteaba una disyuntiva complicada para el conjunto dirigido por Mike Budenholzer. La solución en el mercado no hace mucho hubiese sido la bomba del verano. Dwight Howard se ha liberado de las cadenas de Houston (donde James Harden es el amo y señor del equipo) y vuelve a ver el horizonte despejado. El pívot llega a su ciudad natal para reivindicarse. Aún muy joven (cumplirá 31 años en diciembre), está a tiempo de volver a ser tan decisivo como lo fuera en sus grandes años de Orlando. Con un físico privilegiado que le permite marcar diferencias tanto en ataque como, sobre todo, en defensa (ha sido el mejor de la liga en 3 temporadas consecutivas), cualquier equipo estaría encantado de tenerlo en sus filas (siempre que asuma su rol). El otro gran cambio del grupo será su director de juego. No porque sea nuevo, sino porque el hasta ahora suplente adquiere un rol superior. Jeff Teague hizo las maletas rumbo a Indiana y en Atlanta, lejos de entrar en pánico, decidieron apostar por el alemán Dennis Schroder, quien ha mostrado ir sobrado de condiciones. Le toca demostrar que pese a su juventud está en condiciones de tomar el testigo.

El resto del quinteto será el habitual. Kyle Korver, uno de los mejores tiradores puros de la competición, se encargará de ser amenaza más allá del 6,75. En la línea exterior podemos esperar también que continúe la progresión de Kent Bazemore. El talón de Aquiles del perímetro puede llegar en defensa, donde el nivel no es tan elevado como en ataque. En la rotación debe estar la llave. Thabo Sefolosa es el especialista que jugará los minutos clave cuando se deba secar a la estrella rival, mientras que Jarret Jack y Tim Hardaway Jr. serán los encargados de liderar la ofensiva de la segunda unidad, y Malcolm Delaney de poner orden saliendo desde el banquillo. Dentro, el papel de Tiago Splitter como recambio de la pareja interior se antoja vital, sobre todo defensivamente. Mike Muscala y Mike Scott pueden estar por delante de Kris Humphries en minutos, y Walter Tabares tendrá complicado entrar en la rotación si todos están sanos. Con mimbres de similar nivel Budenholzer ya lideró el Este recientemente. Involucrar a sus jugadores siempre es más sencillo cuando te respaldan los resultados, pese a que en playoffs en los últimos años se hayan quedado por el camino. En los últimos fueron barridos por Cleveland. Toca encontrar la fórmula que les permita ser oposición seria en su conferencia.

Adiós a Teague y Horford | Getty

Adiós a Teague y Horford | Getty

Charlotte Hornets, el equilibrio necesario.

El equipo de Michael Jordan viene de firmar la mejor temporada de su corta historia. Aún con todo, siguen estando lejos de la élite de la liga. Sin embargo, sí que parecen claros candidatos a jugar más allá de la Regular Season. Han perdido a Al Jefferson, que ha hecho las maletas rumbo a Indiana para apuntalar un proyecto ganador, y a los exteriores Lee y Lin. Necesitan de la mejor versión de Kemba Walker para competir al máximo nivel. Y esta versión tiene que ver con Nicolas Batum, que llegó el año pasado para absorber parte de la creación y liberar al base en el aspecto ofensivo. Marvin Williams asomó la cabeza tras parecer en cursos anteriores un jugador perdido para la causa. Ellos 3 van a encontrar en Michael Kidd-Gilchrist el equilibrio definitivo en su objetivo. El alero es uno de los mejores defensores de la liga, capaz de auxiliar a sus compañeros cuando estos se ven desbordados. Su aportación también será clave en el rebote, y junto a los mencionados anteriormente conforman un bloque aventajado en lo que a lectura del juego se refiere.

La incógnita es Roy Hibbert. Tras un paso bastante discreto por los Lakers, vuelve a la conferencia este para tratar de condicionar de nuevo desde la defensa. Aún en la retina el aficionado común debe tener esa eliminatoria ante los últimos Heat campeones, donde el gigante fue el muro en el que casi se estrella su rival. Acercarse a ese nivel daría un salto de calidad a los de Carolina del Norte y les colocaría en disposición de entrar en playoffs como cabeza de serie. El banquillo tendrá la responsabilidad de mantener el ritmo. Lamb y Kaminsky pueden estar algo verdes aún, a pesar de su calidad, y es ahí donde Belinelli debe dar un paso al frente. No rindió la temporada pasada como se esperaba en Sacramento tras sus buenas campañas en San Antonio, bajando notablemente sus porcentajes de acierto. Cody Zeller y Ramon Sessions jugarán muchos minutos; ambos son cumplidores y esto a Steve Clifford le tira mucho. Miami Heat los apartó tras una eliminatoria durísima en primera ronda. Este curso superar lo logrado tiene que ser el fin de un grupo que mira hacia arriba.

Kemba, toca explotar | Getty

Kemba, toca explotar | Getty

Washington Wizards, en el alambre.

La revolución de los de la capital no va a llegar desde la pista. La mayor apuesta de los Wizards es Scott Brooks, que sustituye a Randy Wittman en el banquillo. La gran virtud de ex técnico de Oklahoma City es la defensa. En los Thunder primaba en su pizarra la protección del propio aro dejando la ofensiva en manos del talento sobre el parquet. Tener a tipos del nivel de Durant, Westbrook y compañía podía tapar las carencias tácticas en la ofensiva coral. El escenario puede ser similar poniendo los nombres de John Wall y Bradley Beal sobre la mesa. El rendimiento de Wall incidirá directamente en las posibilidades del equipo. El base tendrá carta blanca para crear y tomar decisiones; se lo ha ganado a pulso tras su ascenso a la súper élite. A su lado, uno de los mejores escoltas de la NBA. Excelso tirador que el año pasado presentó sus mejores números pese a perderse más de 30 partidos. Se espera una explosión definitiva que lo sitúe en todos los debates que hablen de los escoltas más destacados de la NBA. La salud deberá respetar a ambos o en Washington la post temporada se convertirá en una utopía.

Otto Porter y Markieff Morris garantizan puntos y trabajo. El primero, muy joven, se hizo el curso pasado con un hueco en el quinteto titular tras la marcha de Paul Pierce, y lo aprovechó firmando dobles dígitos en anotación. El segundo, tras su desencuentro con los Suns, llegó con a mitad de curso, y ya aclimatado debe alcanzar los números que proyectaba. El quinteto lo completará Marcin Gortat, cuya tarea consistirá en asegurar el rebote e intimidar. Kelly Oubre, Marcus Thorton, Trey Burke y Andrew Nicholson pasarán mucho tiempo en la cancha, aportando puntos y permitiendo descanso a las principales espadas. Tomas Satoransky debería ir sumándose a ellos, pero pasará por un proceso de aclimatación (sobre todo defensivo) antes de que disponga de los minutos deseados. El pasado año los Wizards registraron un 50% de victorias, quedando fuera de las eliminatorias por el anillo. El objetivo no debe ser otro que meterse entre los contendientes llegado abril.

Team Wizards | Getty

Team Wizards | Getty

Orlando Magic, apostando por la juventud.

En Orlando la revolución ha sido manifiesta. En la persecución de subir otro peldaño han realizado uno de los traspasos del verano. En Oklahoma City buscaban hacer más atractivo el panorama de cara a que Kevin Durant firmase una renovación que jamás llegó. Y en la ciudad de Disney le pusieron un lazo la misma noche del draft a Victor Oladipo y Ersan Ilyasova, a los cuales enviaron a los Thunder junto a los derechos de Domantas Sabonis a cambio de Serge Ibaka. Se buscaba así el complemento ideal para acompañar a Nikola Vucevic en la pintura. Además, en el mercado de agentes libres pescaron a Bismack Biyombo para apuntalar el juego interior de la franquicia. Y, queriendo no cortar la progresión de Aaron Gordon, el nuevo hábitat para este será la posición de 3. El frontcourt de los Magic se presenta poderosísimo.

El quinteto titular lo completarán Evan Fournier y Elfrid Payton. El francés pasa a ser la principal baza ofensiva del perímetro y el base estará obligado a hacer algo más que penetrar y dividir (en su debe está ampliar su rango de tiro para poder ser una amenaza más completa). La juventud es manifiesta. Del teórico 5 inicial, Ibaka, que es el mayor de todos, acaba de cumplir recientemente los 27 años de edad. Jeff Green es el otro jugador importante que ha aterrizado en Florida. Su rol será el de tomar las riendas cuando los partidos así lo requieran y servir de ejemplo en un vestuario lleno de críos. A D.J. Agustin lo veremos bastante, dada su capacidad para dirigir y su buena muñeca, que también tienen otros reservas como Jodie Meeks o Mario Hezonja. El reto que tiene por delante Frank Vogel es hacer que todo esto funcione. Porque los movimientos del equipo parecen encaminados a una reconstrucción dentro de otra reconstrucción que se había puesto en marcha previamente. El año pasado los Magic solo ganaron 35 partidos. El objetivo es alcanzar, al menos, los 40. Teniendo en cuenta que previsiblemente los 45 den billete para playoffs, los más optimistas tenderán a soñar.

Nikola 'mr. doble-doble' Vucevic | Getty

Nikola ‘mr. doble-doble’ Vucevic | Getty

Opinión.

Es complicado hacer de adivino en esta división. Tantos cambios en los equipos que la componen impiden el pronóstico seguro. Los Hawks deben estar entre los 4 mejores de la conferencia, y, a mi parecer, como principal alternativa a los Cavs. Los Hornets tendrían que alcanzar los playoffs, peleando en el segundo vagón de candidatos. Las otras 3 escuadras son una incógnita. Los Wizards tienen que dar el máximo y gozar de salud todo el año para optar a estar entre los 8 primeros del este, y los equipos de Florida consolidarse como bloque antes de pretender algo más.

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