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Premios NBA en temporada regular, ¿quién los merece?

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La temporada regular toca a su fin y toca hacer balance de quienes han sido los mejores en este intenso año que ha destacado por la multitud de estrellas que han sobresalido en ambas conferencias. Los premios se darán lugar a conocer en una gala que tendrá lugar una vez acabados los playoffs, pero las votaciones están cerradas desde antes de dar lugar el comienzo de la lucha por el anillo en la NBA. Iván Libreros, Jacobo Correa y Juanan Mota opinan sobre quienes deberían de llevarse los galardones en cada una de los premios de la regular season. ¿Estás de acuerdo con ellos?, ¿quién te falta, quién te sobra? Interactua en Twitter (@SpheraSports y @NBASphera) para conocer tu opinión.

Para Iván Libreros (@IvanLibreros95) estos serían los merecedores de los galardones durante la temporada regular

Jugador más valioso (MVP): James Harden
El premio más difícil de adjudicar. La heroicidad de los 42 triples-dobles por parte de Russell Westbrook me parece admirable, ha destrozado un récord que parecía inalcanzable… pero, para mí, resulta algo insuficiente si juzgamos el rendimiento individual y colectivo. James Harden ha colocado a Houston en el cajón de los contenders, ha mejorado su juego y ha hecho mejores a sus compañeros. Participa en el 56’9 del total de puntos que su equipo ha logrado cada madrugada. No sólo eso, ha sido el máximo asistente de la temporada, con un total de 11’2 pases de canasta de promedio. A esto se suman 29’1 puntos de media y, lo más importante, la sensación de ser un jugador franquicia con todas las de la ley.

Rookie del año (ROY): Dario Saric
Por mucha sensación que haya causado Joel Embiid, me parece inadmisible conceder un premio a un jugador que sólo ha disputado 31 encuentros de la fase regular. Él no tiene la culpa de sus maltrechas rodillas, pero nosotros tampoco. En el mismo roster de los 76ers emergió Dario Saric, rookie con vello facial en demasía (nótese la ironía), pero con pedigrí de talento en libertad condicional. 81 encuentros, 12.1 puntos de media y unas sensaciones mayúsculas son los avales para que el croata se lleve el galardón al mejor novato del curso.

Defensor del año (DPOY): Rudy Gobert
El baloncesto, a veces, está fuera de los focos del glamur, highlights y fotografías. El juego de los juegos, en esencia, es defender más que atacar. Y eso lo ha entendido mejor que nadie el francés Rudy Gobert, dando el salto más grande en lo que lleva de carrera en la NBA, elevando sus prestaciones a un nivel inmenso, capaz de devolver a Utah a playoffs. Les ha ganado la carrera a Draymond Green y Kawhi Leonard. No vi muchos jugadores proteger el aro como él.

Jugador más mejorado (MIP): Nikola Jokic
El crecimiento de Nikola Jokic esta temporada ha sido espectacular, pasando de 10 puntos y 7 rebotes en 21,7 minutos en la 2015/2016 a 16,7 puntos y 9,8 rebotes en 27,9 minutos en la presente temporada. Se ha puesto el atuendo de líder y, si no hubiese sido por el traspaso de Nurkic a Portland y dos tropiezos tontos, el octavo clasificado del Oeste sería Denver en gran parte por su trabajo. 22 años, una visión de juego privilegiada y un talento a la altura.

Sexto hombre: Eric Gordon
Mike D´Antoni le ha cambiado la vida a Eric Gordon, y este se lo ha agradecido llevando a Houston y a Harden a un lugar de renombre en la conferencia Oeste. Labor de primer suplente cumplida a las mil maravillas, encajando a la perfección en el nuevo libreto de los texanos. Su estado de confianza se ha visto plasmado en el concurso de triples ganado en Nueva Orleans y la gran temporada que ha cuajado. Dejo fuera a Lou Williams por respeto, pero encomiable labor la suya. 16’4 puntos por partido.

Entrenador del año: Erik Spoelstra
Su récord no es el mejor (41-41), no se ha clasificado para playoffs y no tiene una sola estrella. Entonces, ¿por qué Spoelstra debería ser el coach de la temporada? Por dignidad. Su profesionalidad ha sido ejemplar, sin dejar caer a un equipo de retales en el vicio del tanking, obteniendo un registro igualado después de ir 11-30 antes del All-Star. Buena defensa y mejores transiciones ofensivas, un estilo personal y trabajado que ha sacado lo mejor de sus hombres, aunque hayan muerto sus opciones de playoffs en la orilla. Chapó, Erik.

Ejecutivo del año: Daryl Morey
El proyecto de los Rockets parecía atascado en la mediocridad hasta el fin de sus días, sobre todo viendo la temporada pasada, donde entraron octavos de milagro y cayeron vapuleados por Golden State a las primeras de cambio. Daryl trajo a Eric Gordon, Nene, Anderson y Lou Williams. Un cuarteto que ha permitido volver a soñar en Texas.

Mejor quinteto del año:
Russell Westbrook, James Harden, Kawhi Leonard, LeBron James y Anthony Davis
Mejor quinteto defensivo:
Chris Paul, Avery Bradley, Kawhi Leonard, Draymond Green y Rudy Gobert
Mejor quinteto rookies:
Jamal Murray, Malcolm Brogdon, Jaylen Brown, Dario Saric, Joel Embiid

Para Jacobo Correa (@JacoCorrea) estos serían los merecedores de los galardones durante la temporada regular

Jugador más valioso (MVP): Russell Westbrook
El debate con James Harden se ha mantenido hasta el final. Y es lógico. El abanico de cinco jugadores en disposición de alzarse con el galardón ha ido menguando paulatinamente. Primero, Kevin Durant; el mejor jugador (hasta su lesión) del mejor equipo, apartado por un infortunio. Si no era favorito claro, sí que estaba en la terna de aspirantes. Luego serían LeBron James y Kawhi Leonard. El Rey porque su equipo ha registrado un balance insuficiente para lo que se presupone. Y, aunque avalado por unos números espectaculares (registrando topes personales en asistencias y rebotes), sus compañeros no le han ayudado. En cualquier caso, ha vuelto a firmar una temporada brillante. Pero es que nos tiene acostumbrado a ello. Kawhi sería el tercero en discordia. Un récord sobresaliente con los Spurs y la sensación de que sigue progresando. El año pasado apuntaba en un artículo que pronto sería MVP. Es algo que mantengo. Pero…

Pero es que la campaña de Harden y Westbrook no ha sido ni media normal. Que levante la mano quien imaginara al arrancar la competición que los Rockets ganarían 55 encuentros. El líder ha sido “La Barba”, de eso no cabe duda. Aunque para que mi balanza se decante por Russ me apoyo en dos cuestiones. Una, es el roster montado por Houston para jugar de una manera determinada que complica mucho la vida al resto. Oklahoma, por su parte, es un solar. Sin Westbrook no son equipo de playoffs. No son nada. Se ha echado a los suyos a la espalda y ha ido más allá de los números. La intensidad no se negocia, y en eso es implacable. Y dos, los números. Esos de los que yo habitualmente trato de huir, pero que en esta ocasión son lapidarios. Promediar un triple doble parecía una utopía. Batir el registro establecido por Oscar Robertson hace más de 40 años (en un baloncesto muy diferente), ciencia ficción. Y resulta que en esta ocasión, la realidad la ha superado. Russell Westbrook es mi MVP. Un MVP que tras el All Star se ha ido ganando cada vez más.

Rookie del año (ROY): Joel Embiid
Se habla mucho de Brogdon, pero para mí solo hay dos alternativas para este premio. Las dos juegan en Philadelphia: Dario Saric y Joel Embiid. Y en realidad, la duda aparece porque Embiid solo es de la partida en 31 choques. El rookie del año con menos encuentros jugados hasta la fecha es Patrick Ewing, que en la temporada 1985-86 disputa 50 partidos.

Saric firma unos muy buenos números, que se elevan tras el All-Star, cuando se anuncia que Embid no regresaría a las pistas este curso. Tras el parón, el croata supera los 17 puntos y 7 rebotes, y 3 asistencias de media, erigiéndose en primera referencia ofensiva de los Sixers. Pero es que lo del camerunés no va solo de estadística, que es tremenda (más de 20 puntos, casi 8 rebotes y 2,5 tapones en apenas 25 minutos por noche), sino de sensaciones. Con él en pista, Philadelphia parece en disposición de plantar cara a cualquier rival. La eficiencia defensiva del equipo se dispara, y la amenaza de un 5 tan capaz de dominar en la pintura como de lanzar desde más allá del arco de triples es un quebradero de cabeza para sus contrarios. Sé que resulta muy complicado aceptar que un jugador pueda ser premiado sin disputar siquiera la mitad de los choques posibles, pero es que el impacto directo del jugador es brutal. Ha cambiado completamente la cara de la franquicia.

Defensor del año (DPOY): Rudy Gobert
En principio, este puede tratarse de uno de los reconocimientos en los que es más difícil posicionarse. Una vez más, la estadística puede decir mucho, pero para mí el juego va más allá de todo eso. Me explico. Hace poco, en un programa NBA referencia en la televisión que tiene los derechos de la liga en España, un especialista afirmaba que la defensa de los Spurs era curiosamente peor cuando Kawhi Leonard estaba en pista. Todo basándose en los números. Esos que incomprensiblemente luego elude cuando manifiesta que San Antonio no domina el triple (con el mejor porcentaje de la competición). La presunta es clara: ¿alguien en su sano juicio pone en duda la defensa del ganador del premio en esta categoría de las dos temporadas pasadas? Leonard es seguramente el mejor defensor en 1 contra 1 de la competición, y el más versátil. Sin embargo, en este curso, desde mi punto de vista, han sobresalido otros dos baloncestistas. Kawhi queda como tercero en el podio.

El debate está entre Draymond Green y Rudy Gobert. En ambos casos, son el ancla de sus respectivos equipos. Y mientras que el primero ha liderado la liga en robos de balón, el otro ha hecho lo propio en tapones. La clave está en lo que aportan y lo directamente responsables que son en la mejora del colectivo. Así, mientras Green es el estilete de una defensa muchísimo mejor de lo que nos parece (el brillo en ataque de los Warriors así lo condiciona), el otro es el principal responsable de que esa defensa sea excelsa. A lo que voy; pienso que en la Bahía la ausencia de Green no es tan sensible como puede ser la de Gobert en el estado mormón. La mejoría de Utah de un año a otro pasa por el crecimiento de su pívot. De modo que, haciendo balance global, mi elección es el francés. Que, dicho sea de paso, todo lo que hace lo lleva a cabo limpiamente.

Sexto hombre: Lou Williams
Me ha encantado escuchar, porque me ha resultado gracioso, las voces que piden el premio para Andre Iguodala. Que lo Warriors sean tan divertidos es lo que tiene, que se pierde perspectiva. Que es un enorme jugador, vale. Que ha suplido, rindiendo a muy alto nivel, la baja de Kevin Durant, de acuerdo. Que es indispensable para su equipo, y más ahora, que llegan los playoffs, correcto. Que ha firmado su segunda peor temporada estadísticamente hablando (independientemente de sus porcentajes en tiros de campo, que han sido buenísimos), también. De modo que, descartado el alero, jugador que me gusta mucho, pero al que los números no respaldan, vamos a lo serio.

Jamal Crawford no ganará este año el premio Jamal Crawford. Su rendimiento ha sido inferior al de otras temporadas. Cualquiera de los Johnson de Miami tendrían opciones… Si no estuviese el otro. James y Tyler son muy responsables de la excepcional segunda mitad de su colectivo. A Greg Monroe hay que pedirle algo más para ser candidato, y tanto Enes Kanter como Zach Randolph (mi favorito en octubre) se han quedado a nada del podio. Un podio en cuyo tercer escalón sitúo a Marcus Smart, muy importante en el devenir de los Celtics. Junto a Avery Bradley, el mejor defensor de la plantilla, jefe de la segunda unidad, y uno de los jugadores más intensos de la competición. Pero la pelea está en Houston. Y acepto que para la mayoría, Eric Gordon sea el favorito. Su año es fantástico, sabiendo aceptar un lugar diferente al de toda su carrera. Sin embargo, para mí, Lou Williams lo ha bordado. Sabiendo ser líder de unos inexpertos Lakers, sufriendo en las derrotas y aún así manteniendo el nivel. Esto es muy complicado cuando la dinámica te invita a dejarte llevar. Después, acoplándose a unos Rockets lanzados, sin quitarle espacio al propio Gordon, y haciéndose importante a su lado. Sus números hablan, pero olvidar otras cuestiones sería un error. Es un jugador que va a estar en pista cuando lleguen los momentos de la verdad.

Jugador más mejorado (MIP): Nikola Jokic
Imagino que todos apostabais por Giannis Antetokounmpo. Y en buena lógica sería digno ganador del premio. Pero el crecimiento del griego en realidad no es una sorpresa. Es lo normal vista la evolución de años anteriores. Cuatro años en los que sus números e importancia en la pista no han parado de crecer. También su juego. Pero, como he dicho, se trataba de algo esperado.

Por ello recuerdo haber apostado por Myles Turner en la previa que hicimos aquí antes de comenzar la temporada. Por dar con algo que sí fuese una sorpresa o, al menos, cuyo impacto fuera menos previsible. Ese requisito lo cumple Nikola Jokic, quien, aparte de mejorar su estadística en casi siete puntos, tres rebotes y tres asistencias con respecto a su temporada rookie (también ha elevado su acierto del 51.2% al 57.8% en tiros de campo), ha demostrado una madurez impropia para un chaval que a principios de temporada no sabía siquiera si iba a ser titular en su equipo. Nos desmarcamos pues en este premio y entregamos el voto al serbio.

Técnico del año: Gregg Popovich
Es curioso que Popovich no entre en las quinielas de los expertos. Todo el mundo habla de Brad Stevens y su magnífica campaña al frente de los Celtics, equipo con unas carencias enormes que son camufladas por la pizarra del joven técnico. O de Mike D’Antoni, quien ha lavado la cara de los Rockets, y a partir de un juego más vistoso los ha llevado a ser el tercer grupo con más victorias del año. Incluso Quin Snyder o Steve Kerr suenan en la lejanía. Yo a ellos me gustaría añadir a Rick Carlisle, que ha competido dignamente con unos Mavs menores y, sobre todo, a Erik Spoelstra, quien se ha quedado a las puertas de entrar en las eliminatorias por el anillo tras un arranque desastroso que produjo sospechas de tanking en South Beach. Respeto absoluto para el coach de los Heat.

Pero por alguna extraña razón, no suena Gregg Popovich. Y yo me pregunto por qué. ¿Qué ocurre, que mantener la excelencia te desacredita a la hora de disputar este premio? ¿Acaso las 61 victorias de San Antonio en su primer año sin Tim Duncan son algo menor? Popovich ha sabido tocar, una vez más, las teclas correctas para que la maquinaria siga funcionando. Cambiar para que nada cambie. Los registros del técnico son inagotables. Su capacidad de adaptación y gestión de los recursos lo convierten en el número 1. No es casualidad que la mayoría de los jugadores lo consideren el mejor. Al contrario que otros, que llevan su hoja de ruta marcada, Popovich evoluciona, cambia, mejora. Eso lo hace diferente. Y eso permite a los Spurs ser de nuevo aspirantes a todo. Poco valor se le da a lo logrado por Pop. Y es que estamos muy mal acostumbrados.

Ejecutivo del año: Daryl Morey
Cuando todo el mundo señala a James Harden o Mike D’Antoni como los milagros de Houston, se olvidan del general manager de la franquicia. Cuando D’Antoni aterriza en Texas, Morey traza un plan. Consciente de que el técnico había fracasado estrepitosamente en Los Ángeles y Nueva York, analiza por qué en Phoenix ese juego dinámico dio tan buenos resultados. La clave estaba en los complementos.

Así, Nash es el espejo de Harden. Y se preocupa por rodear a su gran estrella de mimbres que se adapten al modelo. Llegan Eric Gordon y Ryan Anderson para ser amenaza desde el triple. Y llega además Nene Hilario. A mitad de temporada adquiere encima a Lou Williams. La plantilla se confecciona en base a una idea, la de D’Antoni. Y con esa idea van hasta el final. La gestión de Morey para materializarla es impecable. En un tiempo récord, el roster se adapta como anillo al dedo al técnico. Y este, a partir de la dirección de Harden, se ve repleto de argumentos y medios para que el estilo funcione. Daryl Morey ha hecho muy bien su trabajo.

Mejor quinteto del año:
Russell Westbrook, James Harden, Kawhi Leonard, LeBron James, Anthony Davis
Mejor quinteto defensivo:
Chris Paul, Marcus Smart, Kawhi Leonard, Draymond Green, Rudy Gobert
Mejor quinteto rookies:
Buddy Hield, Malcolm Brogdon, Jaylen Brown, Dario Saric, Joel Embiid

Para Juanan Mota (@JuananMota) estos serían los merecedores de los galardones durante la temporada regular.

Jugador más valioso (MVP): Russell Westbrook
Alejándonos de sus números y su histórico hito de superar a Oscar Robertson en triples dobles conseguidos durante la temporada, el MVP debe ser para Westbrook por hacer de un equipo mediocre un equipo que ha clasificado para la lucha por el anillo. El honor tiene cabida en el deporte profesional y Russ decidió quedarse en Oklahoma para luchar por un sueño que quizás este año no, pero pronto pueda pelearlo. Animal competitivo por excelencia ha demostrado no dar un segundo por perdido. Intensidad, fuerza, agresividad y técnica. Dominio de todos los registros del juego y una de las superestrellas por merecimiento sin huir a ninguna parte. En mi opinión, mérito superior (por poco) al de James Harden y Kawhi Leonard. Cualquiera de los tres podría llevarse el galardón que no extrañaría a nadie.

Rookie del año (ROY): Dario Saric
Un premio algo devaluado en esta temporada, una generación a la que está costando mucho mostrar su talento en los minutos disputados. El impacto que causó Joel Embiid fue positivo, y de hecho no habría dudas de su galardón si hubiera acabado la temporada, pero la restricción de minutos primero y su lesión antes del All-Star deja la sensación de que no es suficiente para ofrecer el premio al pívot africano. En su lugar, Dario Saric ha ido creciendo a lo largo de la temporada haciéndose más importante, precisamente, ante la ausencia de Embiid. Buena evolución a lo largo de la temporada y muy regular en su rendimiento en unos Sixers que no han avanzado todo lo que se esperaba de ellos. ‘The Process’ tendrá que seguir evolucionando, con Saric, Embiid y… ¡Ben Simmons! el próximo año.

Defensor del año (DPOY): Rudy Gobert
La protección del aro como excelencia, la evolución en busca de la esencia de evitar la canasta. Rudy Gobert ha evolucionado desde su llegada a la NBA entendiendo el juego y elevando sus prestaciones defensivas hasta hacerle llegar a lo más alto de la carrera del ‘Defensor del año’. Una de las mejores defensas de la NBA que ha servido a Utah para alcanzar el quinto puesto del Oeste y elevar su rendimiento desde el año pasado en +11 victorias. Para conseguir el galardón tendrá que luchar frente al mediático Draymond Green y el dos veces ganador del premio Kawhi Leonard. Un premio igual de disputado que el del MVP.

Jugador más mejorado (MIP): Giannis Antetokoumpo
Liderazgo y evolución en unos Bucks que progresan temporada tras temporada a pesar de los infortunios de hombres clave como Middleton o Jabari Parker. El alero griego de brazos infinitos se ha convertido en el jugador polivalente y ha añadido recursos ofensivo a sus características innatas. Ha asumido más posesiones aumentando su media de puntos con respecto a la temporada pasada, que ha subido de los 16 puntos por partido a casi 23 tantos anotados cada noche. Ha mejorado sus guarismos totales de asistencias y rebotes en cien unidades en el computo total de la temporada. Su porcentaje de tiro ha aumentado en tiros de dos, de tres y tiros libres, así como el de robos y tapones. Una progresión estratosférica para un hombre llamado a dominar la NBA en muy poco tiempo.

Sexto hombre: Eric Gordon
En el reino de Jamal Crawford se cuela Eric Gordon por derecho propio. Cuando parecía estancado entre lesiones y una evolución negativa, han llegado los Rockets y D’Antoni para hacerle un hueco importante en el sistema ofensivo de los texanos. Amenaza exterior y complemento excepcional para ese ‘playmaker’ llamado James Harden. Perfecto para los momentos calientes del encuentro y con un índice extraordinario de acierto en el ‘catch and shoot’ por encima del 45% de acierto.

Técnico del año (COY): Brad Stevens
A pesar de no traer una piedra angular en el mercado de traspasos, los Celtics han evolucionado una temporada más pese a las carencias en el juego interior. Mejor balance en el Este con colosos como los Cavaliers y los Raptors. Stevens sigue evolucionando a unos jugadores que dan el 110% y cuya misión la tienen muy clara. Pase lo que pase en los playoffs, el premio al mejor técnico del año debe ser para Brad Stevens.

Ejecutivo del año: Daryl Morey
Jugada maestra para los Rockets en los despachos. Resucitando a D’Antoni tras sus malas experiencias, y rodeando a Harden de un sistema casi infalible de tiradores que ayudan a la Barba en el sistema ofensivo. Si la defensa se cierra, Harden tiene opciones excepcionales en el exterior, si la defensa permanece abierta, Harden supera en calidad y velocidad a su par. Un sistema de juego ofensivo simple pero efectivo y atractivo para el espectador. Los buenos tiempos han llegado a Houston y Daryl Money tiene gran parte de responsabilidad del éxito.

Mejor quinteto del año
Russell Westbrook, James Harden, Kawhi Leonard, LeBron James, Rudy Gobert
Mejor quinteto defensivo
Avery Bradley, Jimmy Butler, Kawhi Leonard, Draymond Green, Rudy Gobert
Mejor quinteto rookies
Buddy Hield, Malcolm Brogdon, Jaylen Brown, Dario Saric, Joel Embiid

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