Se habla de:

NBA

article title

¿Por qué llamamos franquicias a los equipos de la NBA?

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

A veces utilizamos términos en deporte con asiduidad pero no sabemos con exactitud su origen o su significado total. Algunos de ellos relacionados con el mundo del baloncesto. ¿Por qué llamamos a los equipos de la NBA franquicias? Principalmente, porque funcionan en base a los modelos de franquicias existente. Aunque están sujetos a ciertas limitaciones, todos los equipos de la NBA (National Basketball Association) son franquicias al uso. Permíteme explicar su funcionamiento y las razones que han llevado a este modelo a alcanzar, desde hace más de 60 años, la excelencia deportiva y empresarial.

Si bien la tradición de equipos europeos tiene su germen en el deporte amateur –una asociación de amigos que acaba creciendo-, los estadounidenses siempre han concebido sus ligas como modelos empresariales. Fiel a la tradición norteamericana, en 1946 un grupo de empresarios decidió unificar las dispersas ligas de baloncesto para crear un único modelo donde se concedió acceso a 11 franquicias que, con los años, han elevado su cifra hasta las 30 y que, en un futuro no muy lejano, aspira a seguir creciendo fuera de las fronteras de Estados Unidos (a excepción de los Toronto Raptors, claro está), posiblemente en México.

¿Cómo funcionan estas franquicias? Al igual que cualquier proyecto, un grupo de inversores de una ciudad -en muchos casos presionados desde las respectivas alcaldías- se hacen con una marca de la NBA, eso sí, siempre y cuando la central de luz verde a todo y crea que la idea cumple con las condiciones necesarias. Pago de canon de entrada mediante, la ciudad adquiere una franquicia de la NBA y las consecuentes ventajas que esta le reporta. Los contratos de los jugadores, desde su selección en el Draft anual, pasan a formar parte de las franquicias, en un método de reparto que pretende ser equitativo. Las franquicias que han terminado la Regular Season con peor balance de victorias/derrotas tienen preferencia a la hora de poder seleccionar a los mejores jugadores de la hornada universitaria, o en algunos casos, directamente de los institutos, de ese mismo año. Todos los jugadores comienzan sus dos primeras temporadas con el mismo salario y sus derechos pertenecen al equipo que les ha seleccionado en el Draft, por lo cual no pueden elegir su destino o pedir ser traspasados.

Por su parte, no todos los traspasos se efectúan por cantidades de dinero, algunos se realizan por otros jugadores o por posiciones de privilegio en el Draft venidero. En cualquier caso, según la cantidad que los inversores estén dispuestos a pagar, mayor capacidad salarial tendrán las plantillas. No obstante, siempre están limitados por los topes salariales que fija la NBA.

Por ejemplo, para la temporada 2016/2017, la NBA anunció que el límite salarial llegaría a los 94.143.000 millones de dólares, un aumento del 34,4 % respecto a la temporada pasada, donde el límite se fijó en 70 millones de dólares. Supuso el mayor aumento de un año a otro en la historia de la liga. El impuesto de lujo, otro condicionante clave, se clavó en 113.287.000 millones de dólares. El mínimo salarial también cambió, que es la cantidad que los equipos están obligados a gastar en connivencia con el convenio colectivo. Cada equipo se verá obligado a gastar 84.729.000 millones del total en salarios, más de un 90% del presupuesto.

¿Puede cualquier ciudad contar con una franquicia de la NBA? El órgano central de la NBA, como cualquier empresa, vela para alcanzar el máximo valor y rentabilidad, por lo tanto establecen muchas condiciones para que los inversores de una ciudad puedan poseer una franquicia en la mejor liga del mundo.Tamaño y población de la ciudad, localización geográfica, valor de la misma o garantías económicas son algunos de los requisitos que piden desde las altas esferas de la competición.

Los cambios de ciudad son frecuentes en ocasiones en la NBA, pero requieren de un tiempo mínimo para ser llevados a cabo. En el año 2004, después de fracasar en un acuerdo para construir un nuevo estadio en Nueva Jersey, Yankee Nets vendió la franquicia a un grupo liderado por el empresario inmobiliario Bruce Ratner, por una cantidad de 300 millones de dólares, quien en 2005 trasladó la franquicia a Brooklyn. Hace unos años intentaron comprar la franquicia de los Sacramento Kings para trasladarla a Seattle, pero, tras la negativa de los propietarios de la NBA al traslado de la franquicia a otra ciudad, los hermanos Maloof vendieron sus acciones a un grupo inversor por 535 millones de dólares, un dineral.

Otros casos, al margen del traslado de la franquicia, no han supuesto un cambio de nombre, el ejemplo perfecto son los Utah Jazz. ¿Por qué el equipo mormón es conocido por este estilo musical? Se debe a sus orígenes en la ciudad de New Orleans, emplazamiento donde se creó la franquicia en 1974 y que, posteriormente, fue trasladada a Salt Lake City en 1979. La NBA autoriza los cambios de nombre de sus franquicias, pero a veces la marca pesa demasiado.

La NBA está compuesta por 30 equipos, repartidos por todo el territorio de los Estados Unidos y Canadá, cuyo valor total supera los 11.000 millones de dólares, con unos ingresos anuales de más de 3.900 millones y unos ingresos por ventas de entradas de 1.154 millones. Asimismo, la NBA genera una audiencia media de 391.000 espectadores por partido. Es decir, hablamos de un éxito empresarial sin precedentes en el mundo del deporte, que además cuenta con la estabilidad que el modelo de franquicia lleva impregnado.

 

 

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados