Fútbol inglés

article title

Pogback

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

El combinado subcampeón de Europa superó este lunes una de las salidas más complicadas de la clasificación para el Mundial gracias al tanto de Paul Pogba. La mediática estrella mundial, con la colaboración de Stekelenburg, mandó a la red un zapatazo desde la frontal que supuso la consolidación en el liderato de los de Deschamps. Desde las islas británicas, su otro preparador, José Mourinho, seguro vivió ese gol con gran satisfacción.

Y es que el United necesita al mejor Pogba. Lo cierto es que aún no se ha visto, y Anfield Road –este lunes- es el escenario donde el francés puede encender la mecha de manera definitiva. Confirmar las buenas sensaciones de las últimas actuaciones es el objetivo del centrocampista de 23 años. Pogba nunca ha sido un jugador especialmente goleador (hasta ahora acumula sólo un gol, ante el Leicester), algo que debe asimilar el respetable de Old Trafford, pero su influencia en el juego siempre ha sido algo más que eso. Su potencia física, su ayuda en la salida de balón y su llegada desenfrenada a zonas de tres cuartos con y sin esférico han hecho de él un jugador total. Algo que, por el momento, no ha sucedido con regularidad en su vuelta a la ciudad inglesa.

4-2-3-1, su gran lastre

El fichaje más caro de la historia aterrizó en el Teatro de los Sueños sentándose en la última fila. Allí donde no se ve nada. Eclipsado por el gran inicio anotador de Ibra, con la losa de la desorbitada cantidad a sus espaldas y con un sistema de juego donde debe adaptar sus condiciones. Con todo esto, Pogba aún no ha podido mostrar su mejor actuación sobre el escenario de Manchester.

El innegociable 4-2-3-1 de Mourinho limita las funciones del exjugador de la Juve, acostumbrado a la posición de interior, donde puede desplegar su recorrido de ida y vuelta y sus dotes físicas descomunales. Obligado a mantener su sitio y con menos capacidad de improvisación. Así se encuentra Pogba, ansioso de un acompañante en la medular que pueda dar un salto de calidad a los red devils o de una formación que se adapte a sus necesidades. Lo último parece impensable que suceda, por lo que su paso al frente urge ante las necesidades del equipo de Mou (sexto en la Premier League).

Ahora, tras el gol a los holandeses, el Liverpool de Klopp puede ser el punto y seguido a su rendimiento. Una buena actuación en un estadio así puede dar al francés y al United la razón definitiva para pensar en hacer algo importante tanto en la Premier como en Europa. El Pogback definitivo parece que está más cerca.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados