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Paul Pogba y la manía del cuánto cuesta

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“Quisiera la técnica de Zidane y la precisión de Michel Platini”. Así hablaba de sí mismo Paul Pogba hace unos días en una intervención en el canal de televisión de la Juventus, y a sus 21 años ‘Pulpo Paul’, como le bautizaron en Turín, está muy bien encaminado para alcanzar a sus dos ídolos. Técnica, precisión, potencia y físico, lo tiene todo, pero sobre todo lo más importante para alguien de su edad: tiene cabeza.

En los pocos días que llevamos de 2015, Pogba ha sido sin duda uno de los grandes protagonistas del fútbol internacional al son de sus jugadas y sus goles. Ha tenido una constancia que no se le conocía: ya es un fuoriclasse, como llaman en italiano a aquellos que el resto del mundo conocemos popularmente como ‘crack’.

Todo esto, ha despertado toda clase de rumores sobre su futuro y, sobre todo ha instalado el manido ‘¿cuánto cuesta?’. Lo cierto es que llegados a este punto todos dan por seguro que la joya gala saldrá este verano de la Juventus, que espera hacer caja con él y comprar así a 2-3 jugadores con lo que entre en las arcas bianconeras.

En realidad, aquí no estamos para justificar si Pogba vale o no 100 millones, si se va al Real Madrid porque ha aprendido español o a Manchester porque extraña a su ex-club. Aquí queremos hablar de por qué para un club como la Juventus no es necesariamente buena idea venderle ni en el aspecto deportivo ni en la vertiente económica.

 

En finanzas, 100 no es 50+50

Estaba Jaimito en clase y la maestra le pregunta: “Si en un árbol hay 100 pájaros, y llega un cazador, dispara y mata a dos: ¿cuántos pájaros quedan?” Toda la clase dice 98 pero Jaimito dice que ninguno. La maestra le pregunta a Jaimito que por qué ninguno a lo que Jaimito responde: “Dos se mueren, pero todos los demás salen volando por el ruido de los disparos”. La maestra le dice a Jaimito: “La respuesta correcta es 98 pero me gusta tu manera de pensar”. Jaimito queda incómodo con la situación y le dice: “Maestra, si hay dos mujeres comiendo helado: una lo come con cucharita y la otra a lametazos, ¿cuál de ellas es casada?” La maestra le dice: “¿La que come el helado a lametazos?”. Jaimito sonríe y le dice: “No, la que tiene el anillo de casada, pero me gusta su manera de pensar”.

Este chiste -permítanme la licencia- sirve un poco no sólo para amenizar (?) la pieza sino para diferenciar entre las matemáticas y las finanzas: la maestra hace matemáticas y Jaimito finanzas. La diferencia está en el razonar e ir más allá de la operación matemática simple.

Aquellos que dicen que la Juventus venderá a Pogba porque con 100 millones que le entren puede comprar a dos jugadores de 50 millones está un poco haciendo como la maestra. Pero como ya explicamos hace unas semanas, el coste de un jugador no es su coste de traspaso sino que también hay que tomar en cuenta variables como sueldo y años de contrato.

Tomemos uno de esos supuestos de ‘fantamercato’ que se leen por ahí: con la venta de Pogba por 100 millones, la Juventus comparía a Cavani y Di María por 50 millones cada uno. El club turinés tiene un techo salarial de 5 millones de euros netos actualmente y sería lo que jugadores del calibre de Cavani y Di María cobrarían. Es decir, sólo en sueldos los Cavani+Di María costarían más del doble que Pogba, por lo que eventualmente con la amortización de cada jugador, hablamos posiblemente de que los costes se triplicarían o incluso cuadriplicarían.

Es decir, ya no es sólo considerar a los pájaros a los que le disparan (comprar a dos jugadores de 50) sino las consecuencias del disparo (todos los gastos implícitos a la incorporación de los mismos).

Está el hecho que 100 millones de euros en el balance económico significa un déficit en los ingresos del balance económico del año siguiente.

Lo cierto es que a nivel económico, una cifra tan exuberante sirve sobre todo para sanear deudas (como hizo el Milan con la venta de Ibrahimovic y Thiago Silva al PSG) pero no es el caso de la Juventus, cuyo economía goza de una salud más que envidiable para lo que es el contexto italiano.

 

Sustituir a Pogba

En lo deportivo, el discurso es bastante más corto porque a sus 21 años está claro que Pogba está muy lejos aún que alcanzar su tope futbolístico y un club que aspira a estar instalado en la élite del fútbol europeo simplemente no vende a sus mejores jugadores.

Además del axioma futbolístico de que los mejores nunca tienen sustituto, habría que ver cómo encajan los Cavani y Di María en la Juventus: el éxito nunca está garantizado.

Giuseppe Marotta, director general de la Juventus, fue quien mejor resumió la situación de Pogba: “Nosotros queremos comprar jugadores importantes, no venderlos. No existen las premisas para pensar que Pogba se irá a otro equipo pero contra ciertos sueldos nosotros no podemos competir”.

En conclusión, será Pogba quien decida si quiere emigrar o no. Si lo hace, el tema no es quién ofrece más a la Juventus sino qué equipo le puede ofrecer a él el mejor contrato posible.

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