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Patricia Mascaró: “Un paso atrás siempre es un paso adelante”

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Patricia Mascaró Reifs vino al mundo en Palma de Mallorca, el 22 de mayo de 1989. Orgullosa de sus raíces, familiar y apasionada del deporte y en especial, como no, del fútbol, Patricia ha forjado su presente a través del esfuerzo y la superación constantes. Actualmente, juega para el Madrid CFF y disfruta en la máxima categoría del fútbol español. Conozcamos un poco más a Mascaró, su trayectoria, su pasado, presente y también sus aspiraciones de futuro.


Patri Mascaró

P. Buenas, Patricia. En primer lugar, agradecerte tu atención. Comencemos por el principio. ¿Cuándo te das cuenta de que tu pasión es el fútbol y cómo empiezas a practicarlo?
R. “Pues empecé a jugar a fútbol con siete años, casi ocho. Hacía gimnasia rítmica desde los cinco y un verano estuve jugando con los amigos en la calle y eso, y cuando llegó septiembre le dije a mi madre que me quería apuntar a fútbol. Como también mi tío era entrenador de fútbol de un club de allí de Mallorca, empezó a decirle a mi madre que me dejara jugar, que él me llevaría. Al principio mi madre decía que nunca le había hablado del fútbol. Así empezó la cosa y mi madre se pensaba que lo dejaría pronto y me cansaría. Pero hasta ahora”.

P. Tras jugar con chicos durante varios años, llega el momento de no poder hacerlo y de tener que buscar otra vía para continuar jugando. ¿Cómo es el proceso a través del que se produce el cambio? (La Unión, Playas de Calvia)
R. “Con 14 años ya no podía jugar más con chicos, es decir, mi primer año de cadete ya no lo podía jugar. A mi padre lo llamaron cuando yo tenía 13 años para jugar con un 2ª División, pero yo quería seguir jugando con los chicos. Tampoco sabía de la existencia del fútbol femenino, porque ahora está a la vista de todos, pero antes no era así. Mi padre habló con el entrenador de Playas de Calviá, y llegaron a un acuerdo para que yo me fuera habituando al cambio por el que en mi último año con los chicos, en los últimos meses, iba una vez a la semana a entrenar con ellas, para que el impacto del cambio fuese menor. Me costó mucho, porque después de tantos años jugando con chicos, cambiar a jugar con chicos era un cambio importante. Me costó pero al final me terminé habituando”.

P. Tu primer equipo a nivel profesional es el Soledad, en el que juegas en la temporada 2006-07 en 1ª Nacional. ¿Qué tal esa primera experiencia a mayor nivel con tan sólo 17 añitos?
R. “En Soledad estuve en 2ª División. Entré en Playas de Calvía con 14 años, y allí echaron a todo el equipo. No querían equipo femenino… No conocí muy bien los motivos, porque por aquel entonces todo lo llevaban mis padres, y claro, los padres no quieren que sepas todo, eres una niña e intentan protegerte. Tengo un ligero recuerdo de que hablaban mal del femenino, diciendo que había drogas en el vestuario para echar al equipo. Era un equipo conocido en la zona, de los mejores. De allí, pasamos al Soledad, que cuando se dio cuenta de lo que ocurría y del nivel de nuestro equipo, en el que estaba Meli Nicolau, por ejemplo, cogió toda la estructura del equipo y nos llevó allí. Nicolau se fue al Rayo Vallecano, pero el resto casi todas fuimos allí. Estuve unos cuatro años y con 17 años di el salto al Collerense, que llevaba tiempo llamándome”.

P. Tras esa temporada, pasas al Collerense, que es el equipo en el que más temporadas has permanecido hasta ahora. Consigues tu primer ascenso a 1ª División y en tu primera temporada en la élite logras una cifra de 25 goles, siendo la 4ª máxima realizadora. ¿Recuerdas con especial cariño tu paso por el club?
R. “El Collerense hizo un buen equipo. El primer año quedamos segundas, el Barça fue el que ascendió y al siguiente año subimos. La verdad es que siempre estaré muy agradecida al Collerense porque allí crecí mucho como jugadora. Di el salto al Rayo Vallecano gracias a estar en ese club. Metí 25 goles y además empezando de forma difícil, porque en verano tuve una lesión de tobillo de grado 2 y me perdí incluso el primer partido contra el Barça. A raíz de ahí, empecé a jugar y conseguí los 25 goles porque también influye que era un equipo humilde, que jugaba más para ti. Cuando estaba el Rayo Vallecano, había jugadoras de más nivel y el equipo deja de jugar tanto para ti y más para el equipo”.

P. Y de una temporada estratosférica, al Rayo Vallecano, uno de los equipos dominadores en el fútbol femenino, y además debutas como sabes, marcando un hat trick. ¿Orgullosa de tu paso por el conjunto vallecano?
R. “Sí, la verdad que sí. Siempre estaré muy agradecida. Me dio mucha pena tener que dejar el Rayo porque durante los años que estuve en el club recibí alguna oferta que otra para ir a otro equipo a jugar y nunca quise salir, quería quedarme en el Rayo y en Madrid. Al final, por una cosa o por otra, había cosas insostenibles y se decidió salir, para crecer como jugadora y tener otras aspiraciones. También coincidió con mi lesión de rodilla, no terminaba de estar del todo fina. Me lesiono en Enero y vuelvo a jugar con el equipo en Noviembre, ya en la siguiente temporada. Y vuelvo, jugando titular, jugando… Ahora lo pienso, y es una lesión que al final no sales a los nueve meses, no eres la misma que antes cuando vuelves. De hecho yo me vuelvo a sentir futbolista y vuelvo a sentir que estoy en la misma onda que estaba antes ahora, al cabo de los dos años. Acabo saliendo del Rayo por aspirar a otra cosa y volver a sentirme futbolista. Lo que me ofrecía el Madrid CFF era bastante bueno y decidí venir aquí. Tuve posibilidad de irme a otros dos equipos de Primera División, pero también mi ilusión era quedarme jugando aquí en Madrid y lo que me ofrecía el Madrid me gustaba y me llamaba la atención”.

P. Sabemos que en esta época sufriste una grave lesión, del cruzado anterior de la rodilla, que te hizo estar demasiado tiempo alejada de tu pasión. ¿Cómo se produjo la lesión y cómo se vive una experiencia tan desagradable? ¿Qué te ayuda a superar algo así con optimismo y regresar, como hiciste tú, marcando en tu reaparición?
R. “Soy una jugadora bastante competitiva y aunque esté negativa por dentro pensando que no voy a salir, siempre había algo por lo cual quería luchar. Yo quería volver a sentirme jugadora de fútbol y no quería que mi carrera se acabara ahí. He trabajado mucho para ello, estaba acostumbrada a jugar y de pronto tenía pocos minutos. Una se llega a plantear seguir hacia adelante o no. Jugar en 2ª División también te hace replantearte cosas, pero al final no me di por vencida y si no juego que sea por otra cosa, pero no por la lesión”.

P. En la primera temporada en el Rayo, en la Jornada 22, te enfrentas a tu ex equipo, el Collerense. ¿Fue un momento especial para ti?
R. “Sí, fue muy especial. Recuerdo que metí dos goles. Estaba pensando en que quería esos tres puntos para el Rayo, pero al ver a mis compañeras, ver al entrenador… Me costó, fue un momento bastante emotivo, de hecho al terminar me quedé con ellas hablando y eso y fue muy emotivo. Igual que cada vez que voy allí es como si fuese la primera vez que vuelves a casa, con tu familia y la gente que te viene a ver allí”.

P. Tras 4 temporadas en el Rayo, llegas al Madrid CFF. Llegar y besar el santo, con el segundo ascenso a Primera de tu carrera. ¿Las mejores experiencias profesionales de tu vida?
R. “No he tenido nada más, y sí, la verdad es que siempre un ascenso es super bonito. Estando en el Rayo sabíamos que la plantilla que teníamos no era la de otros años en que se aspiraba a ser campeonas, pero aspirábamos a entrar en Copa de la Reina y poder ganarla, pero siempre nos quedamos a las puertas, cuartos o semifinales. Lo más bonito de mi carrera, pues sí, los ascensos. Me hubiese gustado haber hecho algo más con el Rayo, ya que di el salto aquí y me parecía que teníamos un gran equipo con Jennifer Hermoso, Natalia Pablos, Burgos… un equipazo, pero no se pudo y decidí irme a Segunda División. En ese momento piensas, ¿y si no vuelves a Primera? Pero bueno, tuvimos la suerte y un buen equipo para ascender y volver donde no me hubiera querido ir nunca. Un paso atrás, siempre es un paso adelante”.

P. Esta temporada, en tu debut con el Madrid CFF en Primera División, te conviertes en la primera goleadora del club en la máxima categoría, ante el Levante. Un orgullo enorme, supongo.
R. “Sí, muy contenta. No fui consciente hasta que me lo dijeron porque al final cuando estás jugando estás pensando en sacar un buen resultado, al menos puntuar en el estreno en Primera División del club. Cuando me dicen que es un gol histórico, la verdad es que muy emocionada y muy contenta”.

P. En la primera temporada del club en la élite, suponemos que las aspiraciones deben ser prudentes y pensar primero en la permanencia, pero, ¿no crees que hay plantilla para pensar en algo más, especialmente tras el arranque prometedor que habéis protagonizado?
R. “Sí, es verdad que cuando hablamos en el vestuario sabemos donde estamos en la tabla pero el objetivo básicamente es no descender, mantenerse en Primera División, y lo que venga vendrá. El equipo puede aspirar a entrar en Copa, pero bueno, de momento nos vemos ahí arriba que es super bonito y ahora a afrontar los partidos que vienen que son más difíciles todavía. Y sobre todo seguir mejorando como equipo, que todavía no estamos fluyendo muy bien, sobre todo en el juego, que estamos acostumbradas a jugar de otra manera, más combinativo, y en estos primeros partidos hemos estado más nerviosas con el balón. Los resultados son buenos, pero yo creo que como el equipo más disfruta es teniendo el balón, este equipo es así”.

P. ¿Te marcas un objetivo de goles para la temporada?
R. “Pienso en tener bastantes minutos y poder aprovecharlos. Claro que me gustaría hacer gol, siempre he sido una jugadora que ha metido muchos goles, claro que en Primera División es más difícil pero también lo he hecho, así que el objetivo es ese, tener los máximos minutos posibles y si puedo ayudar al equipo con goles, pues muchísimo mejor”.

P. Tu alto nivel durante tu carrera deportiva te ha llevado a ser protagonista también en la Selección Española. ¿Con qué experiencias te quedas con el combinado nacional y que supone representar a tu país con la roja?
R. “Estuve en sub-19 cuando tenía 15 años. Imagínate, estaban gente de 19 años como Vero Boquete o Bergara, que además fue mi primera compañera de habitación. Había gente tan buena que me preguntaba, ¿qué hago yo aquí? Estando en Primera, a la sub-19 fui dos veces y después estuve entrenando cuatro veces con la absoluta. Una experiencia positiva, siempre es un orgullo defender la camiseta de la selección”.

P. Hemos leído que como aficionada al fútbol, te tira un poco el Real Madrid. De los rumores que han existido esporádicamente sobre la llegada del Real Madrid al fútbol femenino y la posibilidad de hacerlo a través de tu club actual. ¿Qué opinión te merece? ¿Verías como algo positivo que esto se produjera?
R. “Siempre es positivo un Real Madrid en Liga Iberdrola. Respecto a que lo haga a través del Madrid CFF, hasta donde sabemos, el Real Madrid no ha tocado a la puerta del Madrid CFF para decirle nada. Yo pienso que el Real Madrid el día que quiera un equipo lo va a tener y no con cualquier jugadora, sino con grandes jugadoras. Yo lo que tengo entendido es que el Real Madrid quiere empezar por el fútbol base. Yo pienso que sería bastante positivo que el Real Madrid tuviese equipo femenino. Pero bueno, de momento estamos en Madrid CFF que mucha gente se piensa que somos el Real Madrid y nos favorece en cierto modo porque la gente que es fanática del Real Madrid simpatiza con nosotras y cuanta más gente venga a vernos y nos apoye mucho mejor”.

P. Ser madre debe ser una de las mejores experiencias que se pueden vivir, afirmándolo desde la experiencia de un padre. Es una pregunta quizá absurda, pero, ¿en qué afecta ser madre para la práctica del fútbol, además de en lo que ya afecta para cualquier madre trabajadora?
R. “El hecho de ser madre básicamente no tienes ayudas de nada. Yo si me quedo embarazada tengo que estar mis nueve meses de embarazo más todo lo demás que conlleva estar parada en el fútbol. Pienso que no es como una lesión, que sigues en el equipo… Tampoco he vivido eso con nadie, pero el hecho de que estés en un equipo y vayas a ser madre, nadie te promete que el siguiente año vayas a seguir en el mismo club. Que todo puede pasar, puedes tener un descuido o cualquier cosa, pero de momento no he vivido nada de esto con ninguna jugadora cercana. No nos lo hemos planteado, pero jugando al fútbol vas a tener que ser madre con una edad mayor, cuando dejes tu vida deportiva. Las chicas solemos dejarlo con 34 o 35 años, y sería entonces. Te condiciona, tienes que dejar el fútbol para poder ser madre”.

P. Sabemos que compaginabas tu actividad futbolística con tu otra actividad profesional como Azafata de tierra. ¿Continúas haciéndolo o has tenido que renunciar a tu puesto de trabajo?
R. “Cuando vine aquí tuve que dejar el trabajo. Pero estando en Mallorca, trabajaba y jugaba. Por el convenio que tenían, cuando subí a Primera División, tenía los fines de semana libres para poder jugar, y tenía turnos de mañana. Podía ir a entrenar por las tardes. Eso sí, vas cansada, porque no duermes bien, nunca tienes un descanso de ocho horas. Cuando vine al Rayo, pedí excedencia y la iba pidiendo año a año, nunca sabes qué va a poder pasar. Me caducó la excedencia el año pasado, y ahora mismo vivo del fútbol, de lo que entreno con chavales…”.

P. Futbolista supersticiosa, como muchas, conocemos varias de tus “manías” futbolísticas, aunque nos llama la atención una de ellas. ¿Algún armario lleno de botas?
R. “Yo como entreno a niños, ahora de 15 años, pero he estado llevando desde benjamín, alevín, infantil.. Ya con cadete no tienen mi pie, tengo un 36. Muchas veces han querido que les regalase las botas, y no soy capaz. Es algo que me gusta, tengo dos o tres por temporada, me las compro yo. Ojalá nos patrocinara Nike o Adidas, pero no es así. No las regalo no por el hecho de haberlas comprado yo, sino simplemente porque las uso y me gustan. Hoy llevo unas, cuando voy a entrenar con niños me pongo otras… Como nunca he llegado a gastarlas, las tengo casi nuevas y las uso. Algún día tendré que pensar algo, porque cuando vuelva a Mallorca a ver como me las llevo todas…”.

P. Mirando al futuro, ¿qué se imagina Patricia Mascaró para los próximos años de su vida deportiva y personal? ¿Algún sueño por cumplir?
R. “Cuando deje el fútbol me encantaría ser entrenadora. El hecho de estar aquí en Madrid me abre mucho más las puertas, hay muchos más equipos a la hora de elegir que no estando en la Isla. Me encantaría aspirar a fútbol femenino en 1ª o 2ª División. Mientras tanto, irme formando en equipos de formación. Ahora mismo estoy con un equipo de fútbol 7, también llevo tres años entrenando en la La Meca, con Saray ahora mismo con un equipo cadete… Creíamos que sería un poco más difícil por el tema de la edad, pero nos estamos familiarizando muy bien y el hecho de que seamos jugadoras hace que te respeten mucho más. No descarto tampoco entrenar a un equipo de chicos, aunque sea un División de Honorr o algo así. ¿Por qué no? En cuanto a sueños, no he tenido mucha suerte en esto del fútbol, pero ahora estoy en el Madrid CFF y pienso que podemos entrar en la Copa y por qué no ganarla. El tema de la selección es bonito, y siempre se te queda la espinita clavada de poder disputar algún torneo o algún partido. Tengo lo pies en el suelo, sé de mi edad y donde estoy, pero puede salir una buena temporada y por qué no. No renuncio a ello”.

P. Ha sido un placer poder disfrutar contigo, Patricia, de una charla personal y futbolística y poder acercar un poco más a Mascaró al público. Nos despedimos de ti, con el deseo de que el futuro te depare grandes alegrías y permita que tus sueños se cumplan. Es el momento de que puedas dejar un mensaje a nuestros lectores y de emplazarnos a un futuro cercano, en el que podamos compartir nuevas y exitosas experiencias contigo.

R. “Decirle a los lectores que se animen mucho a ver el fútbol femenino, que está creciendo y dar las gracias a Sphera Sports, que es de mucha ayuda lo que hacéis. Os deseo todo lo mejor tanto en el ámbito femenino, como en el masculino, y que sigáis creciendo mucho que lo merecéis”.

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