Se habla de:

Betis

article title

Osasuna 1-2 Betis: lo mejor, lo peor y las notas

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

San Joaquín y San Felipe son los nuevos santos preferidos de un Gustavo Poyet que estaba con el agua al cuello y que solo pudo respirar en el descuento. El capitán verdiblanco ejerció de líder en solitario y fue el único futbolista capaz de insuflar aire y talento a los ataques de un Betis que volvió a registrar una actuación grisácea pese a que Felipe Gutiérrez, que antes había salvado un gol en la línea, pudo maquillarla para conquistar los tres puntos con una falta directa en el 91′.

Mientras Enrique Martín optaba por los mismos once jugadores que se llevaron la victoria de Ipurúa, Poyet armaba una pequeña revolución en su equipo titular, dejando a Rubén Castro en el banco de suplentes tras dos años sin que el goleador canario se quedase de inicio fuera del once. Osasuna comenzó llevando el peso del partido y de los ataques, especialmente con centros laterales en busca de Oriol Riera, ante un Betis de nuevo demasiado timorato, impreciso e incómodo a la hora de sacar el balón jugado para conectar con la medular.

Hasta que consiguió superar la primera línea de presión navarra y las riendas cambiaron de manos. En una de esas transiciones con espacios una vez dejada atrás la línea divisoria, Petros sirvió con finura por arriba a un notable desmarque de Joaquín que, ante la salida a destiempo de Nauzet, definió de forma extraña pero con mucho olfato para batir por arriba al arquero canario y hacer que el Betis, a través de su mejor hombre sobre el césped, obtuviese premio en la primera jugada de medio peligro que generó. La espiración de Poyet se pudo oír desde la tribuna de enfrente de El Sadar.

Los locales sufrían y replegaban sobre su propia área cuando el Betis se plantaba en tres cuartos, lo que hacía con bastante facilidad, pero sacaron arrojo para sobreponerse al varapalo a base de fútbol vertical y del jugador más autosuficiente ofensivamente de la plantilla, el ex bético Sergio León. De esta forma, un cabezazo tras córner de Oriol Riera pasada la media hora de juego que sacó Felipe Gutiérrez en la misma línea de gol y un disparo del ex futbolista del Elche tras una acción individual un minuto más tarde, a punto estuvieron de igualar la contienda.

El alivio del técnico uruguayo duró hasta que Osasuna salió como un avión del descanso. Los rojillos, con una nueva disposición táctica menos conservadora y mostrando una confianza tremenda durante esos primeros instantes del segundo tiempo, iban a conseguir empatar gracias a la tremenda superioridad generada por Álex Berenguer -pasado de carrilero a extremo- en los duelos individuales ante Piccini.

A los tres minutos de la reanudación, el canterano osasunista envió con toda la intención un centro chut buscando el gol en el primer palo de un Adán mal colocado pero se estrelló en la madera, aunque el rechace lo aprovechó Roberto Torres, muy oportunamente situado en el punto de penalti, para estampar el cuero en la red e imponer justicia futbolística -si es que eso existe- para lo visto hasta entonces sobre El Sadar.

El choque era un duelo de prisas y de esperas mal gestionadas. El Betis dispuso de dos ocasiones claras en las botas de un poco asistido Sanabria tras un barullo en el área rojilla y con un nuevo desmarque profundo de Joaquín en el que la zaga osasunista volvió a medir mal a la hora de tirar el fuera de juego pese a que esta vez el de El Puerto de Santa María no tuvo fuelle suficiente para centrar el cuero entre los tres palos tras haber regateado a Nauzet.

Los minutos finales fueron agitados. Poyet sacó del campo a su mejor hombre y a su nueve para dar entrada a falta de poco más de cinco minutos a Rubén Castro y a Álex Alegría en un cambio no demasiado ambicioso por el mero cambio de piezas ofensivas pero destinado a que lloviese del cielo un gol para que alguno de sus dos renovadas puntas de lanza lo materializase.

Y la lluvia cayó, tras una lamentable agresión de Rivière sobre Brasanac que llevó al francés a vestuarios, en forma de una falta frontal demasiado lejana como para suponer una fuente de peligro para Osasuna botada de forma seca por el chileno Gutiérrez que se acabó colando desde treinta metros tras una estirada en la que Nauzet pudo hacer mucho más. Milagro y victoria que calma las aguas en Sevilla respecto a la figura de Poyet aunque no esconde la realidad de un equipo construido para pelear entre los diez primeros y que de momento, solo es capaz de pelear de tú a tú con los equipos destinados a luchar hasta el final por mantener la categoría.

LO MEJOR: Joaquín y Sergio León fueron los dos únicos jugadores de todos los que estaban en el campo capaces de ofrecer algo diferente. De sus botas nacieron las únicas acciones con brotes de improvisación y de peligro nacido del talento que se vieron en todo el partido. Dos agujas en un pajar.

LO PEOR: La dificultad que supone para Osasuna conseguir puntos pese al gran espíritu de equipo y a los arreones de juego capaces de arrinconar al rival en su propia mitad. Por parte bética, el fútbol de Poyet sigue estando a años luz del juego que el uruguayo prometió practicar a su llegada al club verdiblanco el pasado verano.

JUGADOR SPHERA (MVP): Joaquín

NOTAS (de aplicación en ligas de Futmondo)

Osasuna: Nauzet (5); Oier (5), David García (5), Miguel Flaño (6), Unai García (6), Berenguer (7); Digard (6), Torres (6), De las Cuevas (5); Sergio León (7), Oriol Riera (6).
Sustitutos: Rivière (4), Jaime Romero (5), Fausto Tienza (5).

Betis: Adán (6); Piccini (4), Mandi (7), Pezzella (6), Álex Martínez (6); Petros (6), Felipe Gutiérrez (7); Cejudo (5), Jonas Martin (5), Joaquín (8); Sanabria (5).
Sustitutos: Brasanac (5), Rubén Castro (5), Alegría (5).

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados