Valencia

article title

Nou Mestalla, el sueño roto valencianista

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

 

El Nou Mestalla se presentó un 10 de noviembre de 2006, hace ya más de una década. Mucho ha cambiado la cosa en la parroquia valencianista si te paras a pensar y comparas ambas épocas. El Valencia venía de ser un conjunto que ganaba ligas y dominaba Europa, con la única espina de perder las dos finales de Champions League, trofeos que hubieran culminado la mejor época del club que, sin embargo, fue a más después.

Las dos finales de Champions comentadas, la Copa del Rey un año antes, en 1999; dos Ligas ante ‘Los galácticos’ del Real Madrid o el gran Dépor de la época, una de ellas culminando con doblete y, finalmente, la Supercopa de Europa ante el Porto de Mourinho que sirvió para consagrarse como ‘Mejor equipo del Mundo de 2004’ según la IFFHS. Valencia sonreía navegando el Mediterráneo.

Época gloriosa para club que coincidía con el apogeo del ladrillo favorable a la economía del país, que veía como cada español llenaba sus bolsillos a costa de la explotación del sector de la construcción. Fue así como el club, bajo el mandato de Soler, se lanzó a la tentativa. Ante la atenta mirada del Partido Popular, con altos cargos como Rita Barberá o Camps, el equipo che presentó un proyecto ambicioso y millonario que posteriormente endeudó al club gracias en parte a una mala gestión.

Leer más: El poso de Voro

Como suelen decir, todo cae por su propio peso, y la gestión de Soler llevó a la ruina económica al Valencia CF, pero por aquellos tiempos aún entraba la pelota en la red y se llegaba a puestos europeos. Decisiones como rechazar ofertas terrenales por valor de 600 millones de euros, o financiar con sus empresas  fueron las que condenaron a la entidad al precipicio.

Hoy en día, el ‘Antic Nou Mestalla’, es un sueño roto para el valencianismo. Su construcción y apertura útil, que en un principio estaba prevista para agosto de 2010, a día de hoy no tiene final previsto, puesto que sus obras están paralizadas desde 2009 por falta de financiación. Para colmo, la promesa de reanudar el estadio y culminarlo para el centenario valencianista por parte del proyecto Lim se va desvaneciendo. Y lo peor es que, si Meriton no  se va a arriesgar con el proyecto del nuevo estadio, porque es un agujero negro que lleva arrastrando al conjunto valenciano ya una década. En lo económico y, por consecuente, en lo deportivo.

Pero al estadio en el que se ha forjado tu historia y en el que se han vivido tus mejores noches no se le abandona en su aniversario. A Mestalla aún le quedan bailes y noches de fútbol, y esa es la lectura positiva.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados