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NFL – Comedia, terror, drama y acción

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La jornada de wildcard ha sido de lo más parecido a una sesión de cine. Una no demasiado buena, que en algunos momentos recordaba a esas de sobremesa de los fines de semana o a las que emiten a altas horas de la madrugada los pocos canales en los que no hay teletiendas. Lo cierto es que, para mi gusto, el nivel de los partidos fue bastante decepcionante a excepción de buena parte del partido de Minnesota.
 

Sesión 1: La comedia

 
Brandon Hoyer podría ser el actor nominado a mejor protagonista de comedia. Y es que las 3 intercepciones y el fumble que cometió sólo en la primera mitad fueron de risa. Si los Texans tenían pocas opciones contra un equipo como los Chiefs, él se encargó de que se quedasen en ninguna. Los de Kansas City habían comenzado el partido con un retorno de kickoff de 106 yardas, y eso es oro para este equipo, que si se pone por delante después se pone en modo diésel. Eso hicieron, aprovecharon cada drive para ir consumiendo el reloj y aumentando su ventaja poco a poco, sin arriesgar lo más mínimo. La segunda parte sólo sirvió para que los Chiefs aumentaran su ventaja hasta el triste 30-0 final.

La peor noticia para ellos está en el apartado de lesiones, los de Andy Reid tendrán que visitar a los Patriots con la más que posible baja de Jeremy Maclin, su mejor receptor (por no decir único bueno).
 

Sesión 2: El terror

 
Steelers y Bengals jugaron el peor partido de todo el fin de semana, fue feo desde el comienzo hasta el final y sólo la emoción por el resultado y las repeticiones del impresionante TD de Bryant invitaban a no despegarse de la tele. Los Bengals consiguieron parar durante casi todo el partido al ataque de los Big Ben, Antonio Brown y compañía, pero su ofensiva no era capaz de aprovecharlo. El partido de McCarron fue bastante malo, lanzando algunos pases horrorosos (recuerdo un par de ellos laterales que vaya tela…), pero aun así su equipo tuvo el partido en la mano hasta casi el final. Un violento placaje de Shazier a Bernard desencadenó una serie de errores que acabaron en un lamentable final de partido: Burfict hizo un sack a Roethlisberger que lo hizo salir del campo sustituido por Landry Jones, éste lanzó una intercepción que no aprovechaban unos Bengals que, justo después, cometían un fumble por medio de Jeremy Hill. Pero no acababa ahí la cosa, con el balón en medio campo y 22 segundos en el reloj, Burfict dio un golpe salvaje en la cabeza a Antonio Brown regalando 15 yardas a los Steelers. No contentos con eso, Adam Jones regaló otras 15 tras agarrar a un asistente de Pittsburg y tocar a un árbitro, dejando a los Steelers un facilísimo FG de 35 yardas y el pase a la siguiente ronda.

El caso de las lesiones en los Steelers es bastante grave, Big Ben parece que se recuperará del hombro para el partido en Denver pero no sabemos en qué condiciones, DeAngelo Williams aun es duda y las noticias sobre Antonio Brown no son esperanzadoras. La ausencia de este último sería un hándicap complicado de superar para los de Tomlin.

En Denver seguro que se están frotando las manos viendo las bajas que pueden presentar los de Pittsburg.
 

Sesión 3: El drama

 
Pese a que la primera parte me pareció un aburrimiento, fue el mejor partido de wilcards. Las defensas de ambos equipos jugaron a un nivel espectacular, aunque yo me quedo con lo que hizo Minnesota. Tuvieron maniatado por completo a Wilson, que sólo consiguió darle opciones de victoria a su equipo en el último cuarto, cuando aprovechó un mal snap para acabar lanzando un pase maravilloso en una jugada completamente rota y quedándose a las puertas del TD, que llegó en la siguiente jugada. Hasta entonces los Seahawks no habían conseguido anotar un solo punto, 9-0 era el resultado antes de esa jugada. Un fumble de Peterson facilitaba el trabajo al ataque visitante, que con un FG de 42 yardas ponía por delante a Seattle. También hay que destacar que, pese a que no conseguían ganar yardas por tierra, los Vikings insistieron en correr con Peterson hasta el final. Querían obligar a los de Pete Carroll a meter a mucha gente en la caja y lo consiguieron. Creo que fue un planteamiento muy inteligente por parte de Zimmer. Por eso me pareció el final más injusto posible, porque lo hicieron casi todo bien y se quedaron a un FG de 27 yardas (se falla 1 de cada 100) de la gloria. Blair Walsh falló lo infallable y los Seahawks ganaron un partido que tuvieron perdido en todo momento.

Ahora tendrán que ir a Carolina, donde les espera Cam Newton en el que es, sin duda, el partido más esperado de estos playoffs.
 

Sesión 4: La acción

 
Aaron Rodgers. Ese podría ser el resumen del partido. Los Redskins comenzaron como un tiro, superando en ataque y en defensa a unos Packers que no se enteraban de lo que pasaba a su alrededor. 11-0 empezaron, que hubiese sido 16-0 de no ser porque DeSean Jackson no estuvo muy listo al intentar anotar un TD que acabó en FG y de un XP que después fallaron. A partir de ahí, y con una mejora considerable en la protección por parte de la línea ofensiva, Rodgers activó el “modo Dios” y los Redskins no supieron como pararlo. La defensa de los Packers jugó a gran nivel, principalmente el front seven, pero aunque parezca extraño, eso no me sorprendió porque ya venía haciéndolo de forma regular. Sólo algunas apariciones de un imparable Jordan Reed daban aire a los de Washington. A medida que pasaban los minutos, los de Gruden se iban apagando, tanto en ataque como en defensa, hasta acabar siendo un juguete en las manos de un Aaron Rodgers que cuando está bien es el que mejor juega a esto.

La semana que viene en Arizona la cosa pinta muy distinta, se las verán con el que ha demostrado ser el equipo más completo de este año y un comienzo como el de esta semana les puede costar muy caro.

 

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