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Napoli, un navío en alta mar

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En la costa suroeste de Italia, en el golfo de Napoli, cerca de Pompeya y del Vesubio, una ligera brisa sopla en un mar aparentemente con calma. Sobre la superficie del agua aparecen pequeñas irregularidades en forma de ondas.  Si el viento cesa, las pequeñas olas se deshacen; pero si el viento persiste y aumenta, potencia a estas ondas y las hace crecer. Los marineros del barco se dedican a trabajar como unos desesperados. Según la intensidad del viento, hay que aferrar o izar para mantener la velocidad e ir en formación con los demás barcos que le acompañan.

El Napoli de Rafa Benítez es un navío perdido en alta mar. Las olas y el viento marcan el rumbo de este equipo, unos días tan arriba y otros tan abajo. Tras dejarse empatar por el Inter de Mancini a escasos segundos del final el pasado domingo, el pesimismo vuelve a reinar en la ciudad partenopea. Con las zancadas de Felipe Anderson y el corazón de Klose, los laziali golearon por 4-0 a una Fiore que acumulaba 12 partidos sin conocer la derrota. De estar en la cresta de la ola a estar con la  soga al cuello, ahora el equipo napolitano es cuarto en la tabla empatado a puntos con los lazienses. De ganar y como parece que así hubiera sido de no ser por el grave error cometido por Henrique, los napolitanos serían terceros a solamente dos puntos de la Roma y todo se miraría con otros ojos en alta mar. Ahora se viene Europa, una competición que por primera vez, parece tomarse en serio, gracias en parte al tesoro que contiene para quién lo conquiste.

En apenas un mes, el equipo partenopeo se juega gran parte de la temporada. en Europa League, en apenas una semana deberán sacar buen resultado este jueves y superar el frio de Moscú para saber si están en cuartos. En Liga, visitarán el norte, concretamente Verona en un partido que se antoja complicado, recibirán al Atalanta en el San Paolo y pondrán rumbo a la ciudad eterna en apenas tres jornadas para recortar y acercarse al segundo puesto. Por último, en Coppa deberán asegurar su presencia en la final por segundo año consecutivo, tras sacar un buen resultado en el Olímpico, empatando a uno frente a la Lazio. Estar en cuartos de Europa League, asegurarse la final de Coppa y acercarse al segundo puesto y no ceder puntos por la tercera plaza, todo esto se jugará el Napoli en apenas un mes.

“Lo que ocurre es que en Napoli soñar es precioso. Se pasa de la crisis a los sueños con dos partidos. Benítez, pausado, vive en medio, analizando cada partido, mientras bajo sus balcones, una ciudad entera canta. En una ciudad castigada por los tópicos, la cara bonita de Napoli son las canciones de Pino Daniele, los gritos de los goles del equipo y las luces de Navidad en forma de Mardona.” Toni Padilla en Marcador Internacional

Cualquier coleccionista por antonomasia ha construido su navío por partes. Todas acaban encajando y dejando una bonita estampa. En este Napoli, como en todos los navíos, esta confeccionado por diferentes partes, pero más que encajar o no, algunas partes contrarrestan los fallos de otras y es así como el equipo sobrevive al oleaje de alta mar.

En popa:

La parte trasera de la nave es donde el equipo más flojea. Benítez lo sabe, pero las múltiples soluciones que se han generado no han dado con la tecla. La zona trasera hace aguas, literalmente hablando. Trece goles en contra en los últimos treinta minutos de partido, es la condena de este equipo. Recordando agosto y aquella eliminatoria que se decidió en el nuevo San Mamés, el equipo de Rafa a falta de media hora era equipo Champions, el desenlace transcurrida la hora de partido lo saben todos. En el campeonato doméstico, Udinese, Inter -por partida doble-, Cagliari, Juventus o Torino se han saciado de esta defensa paupérrima en los últimos minutos. Una clasificación para la Champions y hasta nueve puntos se han perdido en los últimos minutos por falta de concentración. Empezando bajo los palos, la final de la Supercoppa y aquella tanda de penalties dio un suave respiro a Rafael que venía siendo duramente criticado. Con el paso del tiempo y olvidando todo lo bonito, Rafael volvió a fallar y en la visita a Palermo se produjo el punto álgido de la temporada, con una estrepitoso error. A partir de ahí, Andújar se ha hecho con la titularidad. Las lesiones de Zuñiga y la carga de partidos de Maggio han hecho de estribor, uno de los puntos débiles de este equipo. En la parte central trasera, la pareja titular, Albiol-Koulibaly sigue dejando mucho que desear, transmitiendo de todo menos confianza y mucho menos los recambios que estos tienen como pueda ser Britos o Henrique.

En cocina:

La sala de máquinas del equipo, todo pasa por ahí, el timón estancado ahí es el encargado de enviar el barco a la deriva o por lo contrario salvaguardar los muebles. David López-Gargano se han hecho con un hueco en el equipo titular. El español llegó a última hora del mercado de fichajes y ha acabado siendo uno de los jugadores más utilizados por el míster. Gargano, tras su retorno del Inter ha sido la revelación, siempre con hambre, es el perro presa del equipo, el brazalete sin capitán. Muerde y ordena. El marinero más sucio de todos pero también el más trabajador. Con la marcha de Behrami, otros hombres llegaron e Inler ha perdido su puesto de titular.

En cañones:

No hay navío con tanta dependencia en tanta Italia en este apartado como el Napoli, ni la mismísima Juventus o Roma. Entre los diez máximos goleadores del Calcio, tres juegan aquí, contando los números de Gabbiadini en la Sampdoria. Callejón junto a Higuaín son la pareja más anotadora del torneo con 22 goles. El equipo sobrevive gracias en parte a esto. Con Mazzarri ocurría de la misma manera pero más acentuado. Benítez ha intentando disimularlo con un juego más pausado y menos a la deriva pero al final el equipo acaba tirando de lo que le enseñaron, el contrataque y el arte del gol. Higuaín es el emblema de este equipo, todo gira entorno a Gonzalo. La Supercoppa fue gracias en parte a la garra del argentino. Mertens, Callejón, De Guzmán, Hamsik, Gabbiadini, Insigne, Higuaín, Duván por donde lo mires hay gol. La incorporación de Gabbiadini ha venido como agua de mayo con la lesión de Lorenzo y el bajo rendimiento de Callejón en las últimas jornadas. Duván ha ofrecido un rendimiento sobresaliente en todos los aspectos cuando Benítez ha dado descanso a los de arriba y De Guzmán se ha ganado la confianza de Rafa lo que le ha hecho alternar posición constantemente con Hamsik y Mertens con el transcurso de las jornadas. Con un Insigne que ya ha recibido el alta y solo queda que recupere el tono para que vuelva a pisar el césped, Benítez vuelve a contar con todos los cañones cargados apuntos para el ataque. Un poco de overbooking en una zona que nunca viene mal contar con tanto marinero agresivo.

En bodega: 

Si el Napoli avanza en Europa, los partidos en el último tramo de la temporada añadido al desgaste físico y psicológico puede ser importante. Para ello, Benítez cuenta con una amplía tripulación. Zuñiga volvió a la convocatoria la pasada jornada, Insigne lo hará en apenas un mes. Sabemos de la importancia de Benítez en el tema de las rotaciones y mantener al equipo siempre dotado de confianza será importante de aquí al final de la temporada. Alternando con Maggio, Zuñiga y Mesto por estribor y con Ghoulam y Strinic por babor. Hacer valedor a Inler en una zona dominada por López-Gargano y seguir rotando con los cañones que también ha ido.

El Tesoro: 

Siempre lo ha sido y siempre lo será. San Paolo es el encargado de hacer soplar un viento de libertad y que se convierta en huracán. El calor de su público es imprescindible para mantener bien alta la moral y confianza del equipo. San Paolo se antoja primordial para cumplir los objetivos de aquí al final. Sacar buena tajada en el encuentro de Ida frente al Dinamo, certificar el pase a la final de Coppa frente a la Lazio y en Liga menos Roma y Juve, Fiorentina, Sampdoria, Milán y Lazio serán los que visiten el San Paolo en lo que respecta a la parte alta de la clasificación. 60.000 almas que se encomiendan al grito unísono de Bellini en cada gol de su equipo. Muchos hombres que viven por asistir cada domingo al templo. Nápoles es Napoli y San Paolo es su casa.

 

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