Portugal

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Às armas! Nadie le ganó, Portugal aguantó

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No ha sido el mejor equipo del torneo, tampoco le hizo falta serlo. No le hizo falta apenas ganar más de un partido en el tiempo reglamentario. No llega a la hora, contabilizando todos los minutos, con Portugal por delante en el marcador. Diecinueve minutos ante Islandia y cuarenta ante Gales. Y es el campeón. De tercer clasificado a la cima europea, en París, en una jaula llena de franceses hambrientos y con su héroe lesionado y angustiado, la selección de Fernando Santos ha salido vencedora de esta Eurocopa ante todo pronóstico.

Y por eso nos gusta tanto el fútbol, por dejarnos ojipláticos cada vez que pronosticamos o aseguramos algo que no se ha jugado. ¿Quién iba a pensar que un tercero de grupo iba a derrocar a Francia en Saint Dennis delante de 60.000 franceses? Cuando Ronaldo se retiraba en camilla, ¿Quién depositaba un mínimo de confianza en la selección portuguesa? Y con la entrada de Éder, ¿Quién pensaba que un gol suyo decidiría la Eurocopa?

Nadie. Y quien diga lo contrario, miente. Nadie menos Fernando Santos, aquel hombre de pocos focos y rostro gruñón, el mismo que ha sabido aprovechar la buena horneada de portugueses frescos que se han juntado. Hombre clave en el camino de los lusos hacia el éxito. En la travesía en esta Eurocopa, Portugal debutaba el último día de la primera jornada. Fue una decepción ante Islandia y Cristiano achacaba el carácter de equipo pequeño de una Islandia que nos enamoró. Portugal dejaba buenos detalles; frescura, movilidad, atrevimiento y en su contra, una endeble facilidad para hacerles daño. En la segunda jornada, más de lo mismo ante una Austria que nos decepcionó, siendo el resultado, lo más merecido para ambos cuadros. Y es en la última jornada, cuando nace la Portugal campeona, cuando comienza a ponerse el traje de bombero y con manguera en mano, apaga el fuego sobre el alambre. Cristiano Ronaldo, ese día, ejerce de líder y cuando su selección más lo necesitaba, aparece para evitar la eliminación de Portugal a primeras de cambio. Consiguen el empate ante Hungría y por ende, la clasificación para Octavos. Parte humilde del cuadro y los portugueses ya sabían lo que era apagar su propio fuego.

Islandia, Austria, Hungría, Croacia, Polonia, Galés y Francia. Saldado los tres primeros enfrentamientos, con un empate con sabor a derrota y otro con sabor a victoria, Portugal se metía en Octavos sin conocer la victoria, como una de las mejores terceras gracias al gol average. Ante Croacia, Fernando Santos introduce a Adrien Silva para secar a Luka Modric y Portugal sin buscar portería rival, consigue controlar el partido. Con o sin pelota, ante una Croacia inoperante, Portugal juega con el tiempo de su lado. Cerca del final, a escasos minutos de los penalties, fue Quaresma, el autor de la victoria tras aprovechar un rechace a tiro de Cristiano. Croacia que no recibió ni un solo tiro a su portería durante los 90 reglamentarios, aún no encuentra el porqué de su eliminación. Fernando Santos, en cambio, conoce y muy bien el porqué.

Ante Polonia, el equipo dio un pase adelante y tras el gol tempranero de los polacos, los portugueses ni se amedrentaron ni se asustaron. Se atrevieron y como recompensa, Renato igualó la contienda. Partido que no se decidiría hasta los penalties. Con Portugal como premiada. En semifinales, Portugal afrontaba un nuevo escenario, no visto hasta ahora. El de favorito. Llegados a una ronda eliminatoria, con una fase de grupos a contra remolque, Portugal debía demostrar sus credenciales si quería estar en la final ante una Gales que hacía historia con la mera presencia por estas fechas en una competición europea. El duelo de Gareth Bale contra Cristiano Ronaldo, lo ganó el mas veterano y no es que fuera por calidad sino por otras cuestiones muy básicas que explica Abel Rojas y que vienen bien recordar:

 

“No ante Cristiano Ronaldo. 12 veranos después de conducir a Portugal a la primera Final de su historia, con un cuerpo reducido y una mente saturada, tuvo que mirarse en ese espejo tan… joven. Era su amigo, también su enemigo, y le mostraba acción tras jugada cada una de aquellas cosas que un día supo completar como ninguno y que ahora, al intentarlas, le provocan un dolor sin cura. Hacerse mayor es durísimo, pero dejar de ser un Dios tras haberlo sido, en fin, para qué hablar de lo que no se sabe nada. De ahí que tenga tanto mérito que aún encuentre flashes de lucidez, o esa humildad invisible que su rostro impotente enmascara. Ronaldo, que antes llegaba a la hora que quería porque todas eran suyas, sabe que hoy, su momento ya no es siempre, y acepta la espera, y el fútbol le acaba llamando porque nunca olvidará su nombre. Y entonces, aprovecha y hace lo que a Gareth, en su integridad, todavía no le alcanza: ganar. Ganar. Ganar.”

La final resume un poco lo que ha sido el torneo, EuroRandom al estilo más puro y duro pero sobre todo una Portugal que siguió por su camino, sin brillo pero sin fallo. No ganó pero nadie pudo ganarle. Resistió y se adaptó para sobrevivir. Se lesionó la leyenda de su país y en la boca del lobo se hizo todavía más fuerte. Cambió del 4-1-3-2 al 4-3-2-1 y acabó con 4-3-3. Fernando Santos entendió todo lo que tenía que hacer, cuándo y cómo. Nani completó una Eurocopa exuberante y con ello se ganó su vuelta al fútbol de primer nivel. Rui Patricio como Buffon, ha recordado que la portería como el amor no entiende de edades. Pepe ha puesto el broche de oro a su temporada, como uno de los mejores centrales del panorama balompédico. El atrevimiento tanto de Renato como de Guerreiro en ocasiones y varias, emocionó. Cristiano, desde el grito hasta el lloro pasando por el salto ha demostrado su voracidad, hambriento de ganar pese a su edad. El gen competitivo que nació con él parece que nunca se apagará. Y para rematar, Éder, el hazmerreír del Mundial conquistó París. Fue el sapo que besó a la princesa y para colmo, se sacó un guante blanco. No la recordaremos como la Eurocopa más emocionante. En cambio, los lusos la recordarán como la primera de su historia. Su primer título que no pudo conseguir ni la Portugal del 66′ con Eusebio al frente. Fue en 2016 con una pantera negra llamada Éder y sin ganar más de un partido. Emocionante.

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