Ciclismo

article title

Movimientos a discreción y nervios en Gap

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Enrique Julián Gómez – Típica etapa prealpina de discreta media montaña, como aperitivo de las grandes etapas de montaña que se vienen en los próximos días, en el clásico final de Gap, tantas veces destino de ataques suicidas, tensión y emboscadas en el Tour de Francia. Este año no fue así, al menos no fue en gran medida determinante debido especialmente a un recorrido poco dado de sí, conociendo las zonas que circundan la pequeña ciudad francesa, en el que la única dificultad era el Col de la Manse, más conocido por su técnico y rápido descenso donde Beloki fue triste protagonista por su caída hace una década.

Por tanto, exceptuando un par de puertos de inicio en el que se formó la escapada de 25 corredores protagonista hoy -llegó a entrar Valverde, aunque finalmente se descolgó- el día fue tranquilo hasta el citado puerto final, cuya cima se encuentra a 10km de meta. Entre los fugados, nombres tan destacados en el pelotón como el campeón del mundo Gilbert, Voeckler, Roche, Klöden, Navarro, los ganadores de etapa en el Giro Hansen y Navardauskas y el que sería a la postre vencedor el portugués Rui Costa.

Con ventaja suficiente, y tras un ataque preliminar de los locales Kadri y Marino, las hostilidades desatados en las soleadas, tendidas y anchas carreteras de la Manse dejaron a Rui Costa como el más fuerte en solitario, por delante de un grupo perseguidor que formaron sin éxito Coppel, Klöden, Jeannesson y Riblon. El portugués, solvente vencedor en el reciente Tour de Suiza, llega sin embargo de un decepcionante Tour, donde no ha rendido a la altura como principal gregario de Valverde y Quintana. Sin embargo, con libertad, manejó los tiempos a la perfección y a ritmo abrió una ventaja suficiente como para afrontar el descenso con garantías y llegar con tiempo de celebrarlo en la meta de Gap. El conjunto Movistar viene consiguiendo victoria de etapa en Giro, Tour y Vuelta ininterrumpidamente desde 2011.

Por detrás, Katusha con Joaquím Rodríguez al frente movía el árbol y cayeron los más maduros, entre los que estaban Ten Dam, Fuglsang, Kwiatkowski y Peraud, en la lucha por posiciones en el Top-10. Y Contador lanzaba tres ataques a los que no sufrieron para responder primero Porte, luego el propio Froome en persona, mientras el segundo clasificado Mollema sufría para agarrarse el grupito donde también aguantaban Kreuziger, Valverde y Quintana. El mismo Contador endureció el técnico descenso para caerse al suelo en una curva, obligando a Froome a irse ligeramente por la arenilla de la cuneta y rozar también el asfalto, en una situación que, más allá de los nervios, no tuvo consecuencias. El día para ellos culminaba con un feo e injustificable gesto de Contador, levantando irónicamente el pulgar a Quintana por no haberles esperado en el descenso.

Tras los fuegos de artificio de hoy, mañana sí es un día importante. Contrarreloj de 30km en los alrededores del lago de Serre-Ponçon con final en Chorges, en el que se ascenderán dos puertos de segunda categoría con sendos descensos que pueden crear problemas a los ciclistas. Serán los más fuertes y no los especialistas quienes destaquen mañana, y Chris Froome puede dejar casi sentenciado -a la espera del tríptico alpino- el Tour de Francia.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados