Se habla de:

Atlético

article title

‘Miguel Ángel Gil y la familia Corleone’

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

[…I’m gonna make him an offer he can’t refuse…]

Seguro que Miguel Ángel Gil Marín no explica igual la manera en que Jesús Gil accedió a la presidencia del Atlético de Madrid, pero así fue como se planteó a los socios allá por 1987. Podían elegir entre una  joven estrella emergente – Paulo Futre, recién coronado campeón de Europa -, o poco menos que los sesos del club esparcidos por la liga. A partir de ahí, todo lo ocurrido en el Atleti, bien podía pasar por un guión de Mario Puzo: un patriarca con la clase de negocios que huelen a diez años y un día; tres hijos y una hija bajo su enorme sombra; un empresario que incrementa su fama y poder hasta el punto de hacerse el amo de una popular ciudad; poderosos enemigos preocupados por su creciente influencia política…

No fue Aceites Genco. El negocio familiar que heredó Miguel Ángel Gil fue el Atlético de Madrid. Como su alter ego, Michael Corleone, tampoco parecía destinado a ello, pero la presión judicial y política – Jesús Gil no logró metérselos a todos en el bolsillo como si fueran calderilla – y la salud de su padre le obligaron a tomar las riendas. El patriarca en su última época quedó en segundo plano, pero al fin y al cabo, si MAG necesitaba ayuda ¿qué mejor consigliere que su padre?


[…Keep Your Friends Close, But Your Enemies Closer…]

En 2003 Jesús Gil cedió la presidencia del club a su caporegime Enrique Cerezo, un tipo que siempre parece a medio whisky de distancia de soltar la próxima inconveniencia. Pero, de facto, la dirección del club pasaba realmente a MAG, como Consejero Delegado. Hay quien cree que Gil Marín únicamente mantiene a Cerezo a su lado sólo porque de esa forma su labia parece mejorar, pero lo cierto es que la bicefalia ha permanecido con los años a pesar de las ocasiones en que parecía a punto de quebrar la relación.

Ambos, junto al fallecido Jesús Gil, fueron juzgados y condenados por la Audiencia Nacional por la fraudulenta transformación del Atlético en Sociedad Anónima Deportiva. También el Tribunal Supremo anularía la ampliación de capital de 2003 que blindaba la propiedad del club en la familia Gil y Cerezo. Pero, pese a las sentencias, la realidad es que a día de hoy el accionariado del Atleti se reparte entre Enrique Cerezo y MAG. Éste último como máximo accionista, tras comprar a sus hermanos las acciones heredadas de su padre. Tan sólo su hermano Óscar – cuyo noviazgo con Leticia Sabater incomprensiblemente está todavía pendiente de juzgar y condenar – conserva un sillón en el consejo de administración.


[ … It’s not personal, Sonny. It’s strictly business…]

Casi treinta años dan para mucho, pero con la llegada de Miguel Ángel Gil – Calan en su ámbito familiar -, las decisiones del club han sido variopintas: fichajes fantasmas – Caso Negritos -, semiclandestinos – Julio Alves, Rubén Micael…- o sobrevalorados – los doce millones por Javi Moreno todavía escuecen – han deambulado por las oficinas del Calderón. Algunas maniobras financieras han sido tan sofisticadas que uno sólo imagina su creación con MAG, encerrado en una sala aséptica, ataviado con una mascarilla, bata blanca y guantes. Sólo en los últimos años, algunos fichajes relacionados con el futbol portugués, representados por los Sospechosos Habituales, han dejado un olor a azufre tan insoportable que espantaría al mismo demonio. Tan alargada ha sido la sombra de Mendes como para tapar la de Manolo García Quilón, Paco Casal o algún otro representante, de tan dudoso proceder, que podrían echar de la cárcel por peligroso.

[…My father is no different than any powerful man, any man with power, like a president or senator…]

Las formas personalistas de Jesús Gil dieron paso al nuevo modelo de MAG. Tras el año del Doblete, los juicios, condenas y delitos prescritos, la intervención judicial, el descenso a segunda división, dos añitos en el infierno y algunas decisiones que harían sonrojar a cualquier novato del PCFutbol, el club quedó varado en una de esas crisis tan potentes que podrían contagiar de bancarrota a un contable. Hay quien asegura que fueron tiempos de tanta estrechez que incluso se extraviaron trofeos de las vitrinas. Deudas con hacienda, Seguridad Social, jugadores y otros clubs, generaron una situación tan dantesca que si hubiera entrado a robar algún ladrón al Vicente Calderón habría acabado dejando una limosna en las oficinas.

Fueron años en que los jugadores llegaban al Atleti con la implicación de un estudiante Erasmus. Se contrataban contables sólo para computar las ratas que abandonaban el barco. Pero si es de justicia que se achaque a MAG esta gestión (se contrataban ojeadores capaces de diferenciar futuros cracks de futbolistas de medio pelo, para después, fichar a los segundos), también lo es el haber acertado con apuestas arriesgadas que deleitaron al Vicente Calderón: Agüero, Falcao o Forlán, por ejemplo. Y, por encima de todos sus aciertos, destacará siempre la mesiánica decisión de contratar a Simeone, el piloto y guía del resurgir del club. El artífice que ha devuelto al Atleti títulos, confianza y, sobre todo, su identidad. El tipo que ha hecho que los niños vayan al cole orgullosos de ser del Atleti.

corleone

[…I worked my whole life, I don’t apologize, to take care of my family. And I refused to be a fool dancing on a string held by all of those big shots…]

Michael Corleone trató de legalizar la familia. Donaciones millonarias a fundaciones o pactos con el Vaticano buscaban legitimar sus negocios. De la misma forma, MAG en los últimos años ha gestionado el club buscando un cambio de imagen. Tino Callado, el viejo ex empleado del club, desconfía. Bromea diciendo que la ficha policial de MAG es tan variada, que su esposa estuvo a punto de descolgar un cuadro de la pared para exhibirla, y que un tipo así sólo dice una verdad cuando anda corto de mentiras. Pero esa fama contrasta con que le nombraran en 2010 Mejor Gestor Deportivo del Año, las alianzas estratégicas con diversos clubs internacionales o el acuerdo para ampliar capital con el Grupo Wanda, un holding chino que encaja a la perfección en la atmósfera de negocios oscuros y difíciles de comprender del Atlético.

MAG, como Michael, ha buscado la legitimación de su propiedad. Ha tratado de tapar con una gestión profesional la forma ilegal por la que su familia es propietaria del club. Legalizar la familia. Y lo ha intentando desde la oratoria, con una indudable capacidad dialéctica, capaz de abrumar con cifras y datos en cualquier debate o para retorcer los números a su lado de la balanza hasta hacerte cambiar de opinión. Lo cierto es que a un tipo con esa labia bastaría para detenerle el que fuera cargado de saliva.

Mientras, asistimos a un nuevo verano de trilerismo en los fichajes. Salen jugadores relevantes (Arda, Miranda, Mandzukic) y se anuncian nuevas ilusiones. Otros años ha salido bien (se fueron Torres, Agüero, Falcao, Costa) y los relevos no defraudaron, pero el aficionado del Atleti resabiado, permanecerá alerta… Soy un hombre supersticioso, y si le ocurre algún desdichado accidente al Atleti…

 

Si te ha gustado este post, te gustará este blog: LOS TIPOS DUROS NO ESCRIBEN BLOGS 

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados