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Memorias de la Copa Davis. La maldición de Kafelnikov

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Yevgeny Kafelnikov. Ese hombre. Ese jugador que ha ganado Open de Australia y Roland Garros en individuales; y tres veces Roland Garros y un Open USA en dobles. Jugador total, diría yo. Pocos jugadores habrán en el circuito que puedan ganar un Grand Slam en individuales y en dobles, y en superficies distintas. ¿Qué jugador, mejor que el bueno de Yevgeny, podría encajar en un equipo campeón de Davis Cup? Siendo número 1, campeón olímpico y con varios Grand Slam en su haber, Kafelnikov siempre tendrá una espinita clavada, y esa es la Copa Davis. No porque no la haya ganado, porque ganó la Ensaladera en 2002, sino porque nunca ha sido protagonista positivo. Kafelnikov puede “presumir” de haber perdido dos finales de Copa Davis siendo el mejor jugador del torneo y de ganar una Copa Davis perdiendo sus dos partidos en la final viernes y sábado y no jugar domingo, por decisión técnica. Precedentes de 1994, 1995 y 2002.

1994. La irrupción

Un equipo formado en primera ronda por Olhovskiy, Volkov y Kafelnikov se enfrentaba en primera ronda ante la siempre complicada Australia de Rafter. Olhovskiy y Volkov, jugadores veteranos y conocidos en el circuito, y el bueno de Yevgeny, un jugador de sólo 20 años que empezaba a irrumpir en el circuito tras ganar en Adelaida y Copenhague. Kafelnikov luchaba por entrar en el top 50 del mundo, mientras que Volkov rondaba el 20. Vadim Borisov, optaba pues, por meter al bueno de Yevgeny en individuales y dobles, mientras que Volkov jugaría individuales únicamente y Olhovskiy sería la pareja de Kafelnikov. Tras un empate a 1 en viernes, tras la apabullante victoria de Kafelnikov sobre Rafter y la sorprendente derrota de Volkov ante Morgan, llegaba el dobles, donde la pareja rusa ganó en 5 sets. Luego, Volkov volvía a ganar a un Rafter que no era el que se esperaba.

Luego llegaba la República Checa, de Petr Korda. Tras una buena temporada de Olhovskiy y la baja de Volkov, Borisov únicamente jugó con Kafelnikov y Olhovskiy. Como Federer y Wawrinka en 2014, vamos. Los héroes. Ellos dos solos pudieron con los checos. Kafelnikov ganaba sus dos individuales y perdía el dobles en el quinto set 7-5. Rusia soñaba. Tocaba Alemania, o lo que es lo mismo Boris Becker y Michael Stich. Sin Becker, sólo Stich aguantaba el tipo, pero sucumbió ante el bueno de Yevgeny en domingo, y ante Volkov el viernes. La eliminatoria terminaba en sábado, tras el dobles. Kafelnikov intervenía en dos de las tres victorias, en tres de las cuatro para Rusia en el global. Llegaba la final contra Suecia, y Moscú se vestía de gala, porque este año sí, este año tocaba ganar la Ensaladera.

23 de septiembre de 1994, estadio olímpico de Moscú. Nieve en el exterior, mucho calor en las gradas con mucha presencia sueca, y un ambiente de lujo. Hasta el presidente ruso, Boris Yeltsin, acudió a la cita. Era el momento de hacer historia. El bueno de Yevgeny llegaba con un bagaje en Davis de 8-1, e invicto en individuales. Pero nada salió como se esperaba. Como Rafter en primera ronda. Primero Edberg a Volkov, luego Larsson a Kafelnikov. Y en el dobles, Apell y Bjorkman ganaban el tercer y definitivo punto. Tanto nadar para morir en la orilla. O lo que es peor, perder de esa forma, 3-0 en sábado. Mucha decepción en Rusia, pero el bueno de Yevgeny, con solo 20 años, no había dado su última palabra.

1995. La revancha y posterior muerte en la orilla

Daba comienzo una nueva Davis, una nueva historia. Mismo protagonistas, en el equipo y en cuadro. Si se ganaba a la débil Bélgica, asomaban Australia en cuartos y Alemania en semis. Era todo igual, la misma historia, pero había que cambiarla. Tras derrotar por 4-1 a Bélgica, tras un 3-0 sábado, donde Kafelnikov convertía dos de los tres puntos del conjunto ruso. Mientras, Sudáfrica daba la campanada derrotando a Australia. Rival más asequible, y más jugando en casa. El bueno de Yevgeny se alzaba como gran protagonista de la eliminatoria tras ganar los tres puntos que metían a Rusia en las semifinales. Él solito. A por Alemania, y esta vez sí estaba Boris Becker.

Rusia elegía Moscú, como en los cuartos de final. Mismo estadio, pero diferente superficie. Entraba la arcilla por el cemento. El estadio olímpico de Moscú, lleno hasta la bandera, presenciaba una debacle rusa en viernes. Boris Becker ganaba Cheskonov, y Stich hacía lo propio con Kafelnikov. Kafelnikov y Olhovskiy ganaban el dobles en el quinto set (7-5) para recortar distancias con Alemania en vistas a la jornada decisiva de domingo. Primeramente, los números 1 se enfrentaban. Becker era baja de última hora, y entraba en su ligar Karbacher. La idea era clara. Becker tocado, sacrificamos a Karbacher ante Kafelnikov, y Stich se la juega ante Cheskonov, muy superior ante el ruso. Mientras Kafelnikov hacía los deberes, Cheskonov y Stich llegaban a un quinto set donde el ruso consiguió quebrar en el vigesimoquinto juego para llevarse la victoria por 14-12 en el quinto set. Moscú estallaba. Volvíamos a la final, la revancha estaba más cerca.

Y así fue. Rusia volvió a elegir el estadio olímpico de Moscú para la gran final, donde se enfrentarían a la todopoderosa USA. En tierra, el equipo liderado por Sampras y Courier era más débil. El primer partido, Cheskonov – Sampras, se lo llevaba el californiano en 5 sets. La presión caía en Kafelnikov, que hacía los deberes ante Courier ganando en 3 sets. El dobles del sábado pintaba de importantísimo, vista las dos batallas en el día anterior. Todd Martin y Sampras ante Kafelnikov y Olhovskiy. Una finalísma en una final. Los norteamericans borraron del mapa a la pareja rusa, imbatida en este 1995, en 3 sets. La épica volvía a Moscú, otra vez, con un 2-1 en contra entrado el domingo. El primer partido, entre los dos números uno de cada país, enfrentaba a Kafelnikov y Sampras. Pete Sampras barría al bueno de Yevgeny, que se volvía a quedar a las puertas, en tres sets. Estados Unidos gana su tercera Copa Davis en seis años y confirmaba su hegemonía en el tenis mundial. Rusia, por segundo año consecutivo, jugando en casa sus dos finales, volvía a quedarse a las puertas.

2002. La Ensaladera, por fin

¿Recuerdan el Volkov – Kafelnikov de 1994? Pues si cambian Volkov por Safin, tenemos 2002. Sobre todo en la primera rondas, donde únicamente jugaron ellos. El primer peldaño para conseguir (al fin) la Copa Davis fue Suiza, ante un tal Roger Federer. Pero ante sólo Roger Federer. El “catedrático de la raqueta” hacía sus deberes ganando sus dos individuales (ante Safin viernes y ante Kafelnikov en domingo), pero Kratochvil perdía los partidos restantes. Suiza ganaba en el quinto partido. Si queremos seguir encontrando similitudes con 1994, llegamos a los cuartos de final, donde Rusia se enfrentaba a Suecia. En sus cuatro enfrentamientos anteriores, Suecia siempre había ganado a Rusia, contando, por supuesto, la final del 94. Esta vez, por suerte para algún corazoncito ruso, Rusia batió a Suecia en sábado. Kafelnikov y Safin, otra vez, ganaban sus respectivos individuales y luego remataban en el dobles. Semifinales ante Argentina. Rival duro, pero con las condiciones a favor. Como en anteriores ocasiones, el estadio olímpico de Moscú se llenaba hasta la bandera. Esta vez, pista dura y rápida. La jornada del viernes se vivió con muchísima intensidad. Tras perder el primer set, Safin daba el primer punto a Rusia ante Chela. Luego, el bueno de Yegyeny encarrilaba la eliminatoria tras ganar 8-6 en el quinto set a Gaudio. Tras perder el dobles, Marat Safin derrotaba a Nalbaldian y tras 7 años, Rusia jugaba otra final. La tercera en menos de 10 años. Ya tocaba.

Con unas condiciones totalmente en contra (París, tierra batida), Rusia llegaba a la final sin ser favorita. Mientras Safin daba el primer punto ante Mathieu, Kafelnikov naufragaba ante Grosjean. Mucha igualdad en el dobles, donde Santoro y Grosjean se llevaron el gato al agua tras ir perdiendo 2 sets a 1. El estado físico de Kafelnikov dejaba dudas (dos partidos jugados, dos partidos perdidos) y Tarpischev decidió sentar en el banco al bueno de Yevgeny en la jornada definitiva. Safin cumplía ante Grosjean, y la eliminatoria quedaba empatada a falta del partido definitivo. Imaginen el contexto. Una carrera para enmarcar si juegas, ganas la Davis y te conviertes en el héroe. Pero no fue así. Finalmente fue Youzhny el héroe, el encargado de traer la Davis a Rusia por primera vez en su historia. Y lo hizo remontando 2 sets a 0, con un ambiente hostil, que ya celebraba la Ensaladera en casa. Mientras que Kafelnikov fue la cruz de esa final, Safin y Youzhny fueron la cara. Youzhny, en su único partido a 5 sets que jugaba ese año en Davis. Aun así, el parcial de Kafelnikov en esa Copa Davis no fueron malos, con un 5-4. Pero lo malo es no sentirse protagonista.

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