Fútbol alemán

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Matthias Sammer pone el freno

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Una de las principales prevenciones en cuanto a ictus, aneurismas o problemas de circulación de sangre en el cerebro se refieren, es el evitar el estrés y la ansiedad. Las situaciones extremas que pueden llevar al paciente a tener una rotura en una de las venas que surcan el hermoso y desconocido órgano que nos hace ser lo que somos. En la gente ya afectada por ello, se recomienda un cambio de vida. Un estilo más tranquilo, más relajado, algo que no implique la hasta ahora vida de Matthias Sammer en el Bayern München.

„Ser el director deportivo del Bayern implica estar 7 días, 24 horas al día con toda la energía para el club, para el equipo y estar disponible en la opinión pública“ declaraba el ya ex-director deportivo del club rekordmeister, “son obligaciones que no quiero cumplir en estos momentos”.

Sammer ha decidido renunciar de su puesto como director deportivo del FC Bayern München tras cuatro años. Diagnosticado de mala circulación sanguínea en el cerebro el pasado Abril, el club le dio a Matthias el espacio así como el tiempo, que fuese necesario para recuperarse. Sin embargo, tras su breve incorporación a su puesto de trabajo en las últimas semanas, tal y cómo cuenta él mismo, se ha dado cuenta de muchas cosas. Ha pensado en su familia y su trabajo en el club bávaro.

 

 

Se marcha un hombre trabajador para tomarse su merecido descanso. Nacido en la antigua Alemania del Este y campeón de la DDR (RDA) en dos ocasiones. Fichado por el Stuttgart tras la caída del muro ganando una Bundesliga. Poco después se marchó a Italia para jugar en el Inter de Milan. Acabando en el Borussia Dortmund donde ganó la Champions League de 1997 bajo las órdenes de un mítico de la Bundesliga como es Ottmar Hitzfeld. Galardonado con el Balón de Oro en 1996. Apartado de los terrenos de juego en el 1998 por una lesión de rodilla, lo cual significó su retirada de los campos de fútbol como jugador.

Pero no se marchó lejos. Como entrenador empezó por el club que le dio los mejores años de su vida: el Borussia Dortmund. Cuatro años después se marchó a Stuttgart donde sólo entrenó una temporada. Desde 2006 a 2012, Sammer se colocó como director deportivo de la federación alemana de fútbol (DFB) dónde también coordinaba las categorías juveniles. Después el Bayern lo llamó para que ejerciera de director deportivo, dónde vivió la época más dulce de un club que se ha coronado 25 veces campeón de liga.

Es ahora, cuando su cuerpo le pone freno a su ritmo de vida, le pide un alto, una pausa. Le pide calma y serenidad. Un alto al estrés y las grandes expectativas de un puesto cómo el que hasta hace poco él ocupaba.

A pesar de la insistencia de Rummenigge para tomarse sólo un año sabático de sus deberes y luego volver con más fuerza a un equipo que notara su marcha, él decide acabar con su contrato. Decide que el hombre es lo más importante. Ha decidido escuchar a su cuerpo y hacerle caso. Sammer ha dicho “hasta aquí” y hay que respetarlo.

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