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Los misterios que rodean el fichaje de Pizzi

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Christian Díez – Luis Miguel Afonso Fernandes, más conocido como Pizzi, ya es nuevo jugador del Real Club Deportivo Espanyol. El conjunto catalán consigue su cesión por un año procedente del Benfica junto a Sidnei. Una incorporación que está envuelta en el ocultismo y la rareza de los últimos movimientos en el mercado que ha propiciado el centrocampista luso.

El nombre de Pizzi se hizo famoso para el público español cuando en verano de 2011 se convirtió en uno de los múltiples jugadores que aterrizaban en la ribera del Manzanares de la mano de Jorge Mendes. El agente portugués comenzaba a hacerse fuerte en las oficinas del Vicente Calderón. Él había sido el encargado de mercadear junto con el nombre del Atlético con jugadores como Rubén Micael, Julio Alves u Samson Olaleye, futbolistas que nunca vistieron la camiseta rojiblanca y que aún algunos se preguntan los intereses de aquellos extraños movimientos.

Pizzi, tras jugar a préstamo por el Sporting de Braga en equipos como el Ribeirao, el Covilha o el Paços Ferreira, aterrizaba en Madrid entre las luces y las sombras que producía su cesión. El jugador no había sido petición de Manzano, de hecho al entrenador jienense no le acababa de gustar, contando con muy pocos minutos durante la primera mitad de temporada que este éste estuvo al frente del equipo. 10 partidos, apenas 360 minutos en total para dejar claro que la apuesta por su cesión no había sido por parte del técnico, más bien por algún tipo de interés más allá de lo que podría ofrecer el jugador sobre el césped.

La llegada de Simeone no mejoró las cosas. El argentino siguió sin contar con el portugués, y al término de temporada nadie llegaba a encajar que el club colchonero realizara efectiva la opción de compra que recaía sobre el centrocampista. Con esas, Pizzi hizo las maletas para volver a su país de origen, pero de nuevo la mano de Jorge Mendes le haría regresar a España, a otro club en el representante luso parece ‘tener mano’, el Deportivo de la Coruña. El conjunto gallego, un recién ascendido con una economía muy limitada necesitaba jugadores jóvenes, con buen porvenir y a bajo coste. Pizzi encajaba con todo estos requisitos y, lo que era más importante, gustaba a Oltra. El futbolista comenzó a tener minutos y a dejar buenos goles en la retina de los deportivistas. Pizzi demostraba ser un jugador válido, pero, ¿hasta el punto de pagar por él 13,5 millones? El Atlético de Madrid lo hizo. Los colchoneros comunicaban en octubre de 2012 que ejecutaban la opción de compra que aún tenían por el jugador luso. Una operación que chocaba con la limitada situación económica del equipo colchonero, que el verano anterior tan sólo había gastado 880.000 euros en incorporaciones, más concretamente en el fichaje de ‘Cata’ Díaz, algo que no hacía cuadrar la apuesta por un jugador que había pasado ya por el club dejando más pena que gloria.

A pesar de todo lo que envolvía el fichaje de Pizzi por el Atlético, el paso de la temporada y las buenas actuaciones del portugués en el equipo gallego llegaron a hacer pensar a muchos que el conjunto rojiblanco, a un coste muy elevado, podría haber querido darle una nueva oportunidad al jugador. Nada más lejos de la realidad. Pizzi no se volvería a enfundar la camiseta rojiblanca, esa que vistió por última vez en abril de 2012 en el duelo contra el Levante en el Ciudad de Valencia, donde salió desde el banquillo para disputar los doce últimos minutos. Los minutos llamados de ‘la basura’, los que le tocó jugar casi siempre con el club colchonero. Llegados al verano de 2013, el club madrileño le ha buscado una salida dirección Portugal, más concretamente al Benfica. Un nuevo movimiento rocambolesco en el que se omiten las cifras del traspaso ocultándolo en una respuesta a las deudas que aún tenía el club del Manzanares con el Benfica por el traspaso de Roberto –otro jugador que daría para otra historia similar-. En la entidad lisboeta apenas ha durado unos días, sin llegar ni a ser presentado, tomando de nuevo rumbo a España, más concretamente al Espanyol, club que este pasado martes hizo oficial su llegada a forma de préstamo.

Pizzi es uno más de los extraños movimientos que vemos en el fútbol actual. Intereses y disputas llevadas a su máxima expresión. ¿Cuál será el siguiente movimiento de Pizzi? ¿Le dejarán ser futbolista?

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