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Los “Ein-Verein Männer”. Capítulo II (1963-2015)

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Si la semana pasada vimos a los “One-Club Men” que debutaron en el fútbol alemán en la época pre-Bundesliga, es decir, antes de 1963. Con el Capítulo II os mostraremos aquellos futbolistas que debutaron con el actual formato de competición y que estuvieron toda su carrera vistiendo la camiseta de un solo club: los clubes de toda su vida.

El primero de estos privilegiados es Wolfgang Overath. El de Siegburg jugó su primera temporada completa con el primer equipo del FC Köln en la 1963-64, el año en el que se estrenó la Bundesliga. Casualmente, aquel año acabó campeón de la competición, anotando el futbolista 8 goles en 30 partidos. En sus 15 años de carrera profesional, Overath disputó más de 400 partidos y consiguió, además de la liga, la DFB Pokal en 1968 y en 1977 (el año de su despedida). También Overath formó parte del combinado que ganó el Mundial de 1974. Ganó el 3º campeonato del mundo que disputó, pero en su debut consiguió un 2º puesto y al torneo siguiente fue subcampeón. Continuando la lista, pero cambiando de club, el siguiente en aparecer es Hans-Jürgen Kreische, futbolista que formara parte del Dynamo Dresden entre los años 50 y 70. Natural de la propia ciudad de Dresden, Kreische jugó 7 años en la cantera del Dynamo, hasta que debutó con el primer equipo hasta 1977, cuatro años después de ser elegido el Mejor Futbolista del Año en la Alemania Oriental.

Hans Dörre jugó 13 temporadas consecutivas con el Rot-Weiss Essen entre los 60 y los 70, llegando a retirarse en 1978, después de unos 256 partidos. También debutó en 1965 Jürgen Grabowski, que al igual que Overath estuvo presente en 3 Mundiales (1966, 1970 y 1974). El de Wiesbaden fue campeón con el Eintracht Frankfurt de la DFB Pokal (1974, 1975) y de la Copa de la UEFA (1980), el gran título de la historia del Eintracht. En el único título de liga del Eintracht Braunschweig había un futbolista llamado Wolfgang Grzyb, un polivalente futbolista que aquel año pasó casi desapercibido, pero que se mantuvo hasta 13 años en el club. 

 

Y llegamos al Bayern Múnich de los 60 y 70. En aquel equipo jugaron Sepp Maier y Hans-Georg Schwarzenbeck. Los dos debutaron con el club bávaro en el mismo año (1965) y formaron parte de la selección campeona del mundo de 1974, como algún otro que ya hemos nombrado en este artículo o en el anterior capítulo. Los dos fueron hombres importantes para la consecución de los tres títulos de Copa de Europa consecutivos de los 70, dos de los futbolistas más importantes de la historia del fútbol alemán. En el mismo año que ellos debutó otro campeón de 1974 en el Borussia Mönchengladbach. Otro de los históricos del fútbol germano, Berti Vogts. El “Potro” ganó tanto Eurocopa como Mundial y conquistó la UEFA y títulos de Bundesliga (5, tres de ellos consecutivos) y DFB Pokal. Además, fue el seleccionador que ganó con Alemania la Eurocopa de 1996. Fue casi centenario con su selección y, desde que debutó en los banquillos, a excepción de una temporada que dirigió al Bayer 04 Leverkusen, el resto lo hizo como seleccionador en varios países, entre Europa, África y Asia. Junto a Vogts jugó Herbert Wimmer, Este futbolista fue incluido en el XI ideal de la Eurocopa de 1972, junto a otros alemanes como Beckenbauer, Breitner, Hoeness o Heynckes.

Durante 21 temporadas fue Günter Sebert futbolista del Waldhof Mannheim, club del que actualmente es Director Deportivo. Además, a esas dos décadas como futbolista del primer equipo hay que sumarle otra década como futbolista de cantera con los mismos colores. Todo un mérito. Un canterano del HSV, Franz Merkhoffer, entra en esta lista tras haber pasado 16 años de su carrera profesional en el Eintracht Braunschweig.  1970 fue el año de debut de Heiner Baltes (Fortuna Düsseldorf), Bernhard Cullmann (FC Köln), Hans-Jürgen Köper (Bochum) y Konrad Weise (Carl-Zeiss Jena). Cullmann participó en el Mundial de 1974 y en la Eurocopa de 1980, proclamándose campeón en ambas.

En el mayor éxito de la historia del Magdeburgo, la victoria de la UEFA de 1974, jugó Axel Tyll, centrocampista natural de la ciudad, que llegó a disputar hasta 11 temporadas con el club. Por otra parte, fue bronce en los Juegos Olímpicos de 1972 con su selección. En la época de los 70 en el Bayern Múnich, uno de los jugadores que pasó desapercibido para el resto del mundo fue Bernd Dürnberger. No es tan nombrado como sus compañeros, pero también estuvo ahí. De echo, llegó a jugar 13 temporadas en el primer equipo, con más de 350 partidos acumulados. Sin embargo, al contrario que muchos de sus compañeros, nunca llegó a debutar con la selección absoluta en los grandes torneos, sino que participó con un “Equipo B”.

 

Fueron 19 las temporadas que Karl-Heinz Körbel permaneció a primer nivel con el Eintracht Frankfurt, desde 1972 hasta 1991. Körbel fue compañero de Grabowski en la consecución del título de la UEFA en 1980. De echo, Körbel fue titular, tanto en la ida como en la vuelta de la final frente al Borussia Mönchengladbach. En 1972 nos encontramos con el primer futbolista “no alemán” en ser incluido en este artículo. Se llama Joaquín “Jo” Montañés, nació en Talavera de la Reina (España) y jugó un total de 542 partidos con el Alemannia Aachen durante 17 temporadas. Joaquín emigró con su familia desde España siendo un niño y empezó a jugar a fútbol en clubes alemanes, hasta que llegó al A. Aachen y fue superando récords en su club, a nivel profesional.

Con el VfB Stuttgart ganó la Bundesliga en la 83-84 el portero Helmut Roleder, que fue futbolista del mismo club durante 14 años. Roleder fue incluido en la lista del Europeo de 1984, pero no jugó ningún partido. Werner Melzer, nacido en Clausen, fue jugador del Kaiserslautern durante 12 años, en los que fue subcampeón de la DFB Pokal en dos de esas temporadas. Si nos pasamos al año 1975 encontramos a Klaus Augenthaler (16 años en el Bayern Múnich), Dieter Lieberwirth (14 temporadas en el Nürnberg) y Dieter Prestin (14 años FC Köln) son los que debutaron allá por el año 1975. Augenthaler fue campeón mundial en 1990 en Italia y subcampeón en 1986, en México. Además, con el Bayern Múnich ganó títulos a nivel nacional. Dieter Prestin llegó a un subcampeonato continental con su club, sumado eso al título de liga y copa ganado.

El Eintracht Braunschweig ha tenido varios “One-Club Men” a lo largo de su historia. A muchos ya los hemos nombrado, pero aún falta Matthias Bruns, que fue futbolista durante una década completa, entre los 70 y los 80. En 1978 le tocó el turno de debutar a Dirk Stahmann (Magdeburgo) y a uno de los entrenadores de moda del fútbol alemán actual, Thomas Schaaf. El de Mannheim, no sólo fue futbolista del Werder Bremen durante 17 temporadas, sino que al retirarse se hizo cargo del banquillo en 1999 y no lo dejó hasta 2013, cuando fue destituido. Hablar de Bremen es hablar de Schaaf, sobre todo en las últimas décadas. Schaaf es todo un símbolo y, sin embargo, nunca llegó a vestir la equipación de ningún combinado alemán, ni en categorías inferiores, ni a nivel absoluto. Ganó títulos con el Bremen, tanto desde el banquillo como en el terreno de juego, como defensa central.

 

Michael Zorc, miembro de la cúpula del Borussia Dortmund actualmente, vistió la camiseta del BVB durante 17 años, en los que conquistó la Bundesliga en 2 ocasiones, la DFB Pokal, la Champions League y la Intercontinental. Fueron 16 años los que estuvo Thomas Brunner en el Nürnberg. Como curiosidad, Brunner tocó todas las categorías inferiores de la selección alemana, pero no llegó a estar nunca en la absoluta. Su mejor época como internacional (o la más amplia) fue con la Sub 18, con la que estuvo dos años.

Hasta 22 temporadas estuvo Uwe Kamps vistiendo la camiseta del Borussia Mönchengladbach. Junto a Christian Hochstätter, forma la pareja de “los Potros” que debutaron en 1982 y permanecieron con su club durante su carrera. El guardameta, de echo, llegó a jugar hasta 457 encuentros y ha sido el entrenador de porteros del Gladbach desde su retirada en 2004. Otro portero que se eternizó en su club fue Rüdiger Vollborn, que permaneció en el Bayer 04 Leverkusen durante 17 temporadas consecutivas. Si avanzamos en el tiempo tenemos a Jürgen Gronau (St. Pauli), Axel Roos (Kaiserslautern), Thomas Wolter y Dieter Eilts (Werder Bremen), Eberhardt Trautner (Stuttgart), Hilmar Weilandt (Hansa Rostock), Ralf Bucher (Unterhaching).

Y llegamos a Marco Bode. El centrocampista del Werder Bremen marcó 101 goles con el equipo del que actualmente es directivo, compartiendo vestuario con Thomas Schaaf, que primero fue su compañero y posteriormente su entrenador. Pasamos a 1990 y tenemos el debut de un tal Jürgen Klopp con el humilde Mainz 05. ¿Les suena ese nombre, verdad? Klopp fue central, sí, pero también jugó de delantero. Jugó 11 temporadas en el club de Maguncia y, cuando decidió colgar las botas, se hizo cargo del banquillo, llevándolo hasta la 1.Bundesliga. Su trayectoria como entrenador del Borussia Dortmund ya todos la conocemos. Andreas Schmidt y Christian Fiedler, dos berlineses que disputaron 17 y 16 años con el equipo de la capital, el Hertha BSC.

Si antes nombramos a Michael Zorc, en el BVB también hubo un histórico que conquistó aquella Copa de Europa. No era otro que Lars Ricken, subcampeón mundial con Alemania en 2002. Ricken llegó a principios de los 90 y se marchó en 2008, donde acabó jugando con el 2º equipo. Ricken es toda una institución en el BVB. Una anécdota sobre el último de los “One-Club Men” del fútbol alemán ya retirados hay que reseñarla. Si recuerdan, en párrafos atrás nombramos a Bernd Cullmann, jugador del FC Köln en los 70 y los 80. Pues bien, el último de éstos, ya retirados, es Carsten Cullmann, el hijo de Bernd, que vistió la camiseta del club de Colonia durante 12 temporadas.

Podríamos nombrar a aquellos que están aún en activo, pero los hay, como Gonzalo Castro, que después de una década como jugador del Bayer 04 Leverkusen, este verano han cambiado de club. Actualmente, en el fútbol alemán, no hay futbolistas que, vistiendo la misma camiseta de un club hayan estado más de 10 temporadas. El único que pertenecía a esta selecta estirpe era Bastian Schweinsteiger, que llevaba desde 2002 en el primer equipo del Bayern Múnich y que vivirá una nueva experiencia a partir de la próxima temporada lejos de su hábitat natural.

Actualmente, ser “One-Club Man” es de mucho mérito. Antiguamente, como el mercado de fichajes no se movía tanto, estos casos se daban más a menudo, pero ahora… ¡Ay, nostalgia! Ellos son unos héroes. Son los futbolistas de sentimiento, los futbolistas de corazón. Aunque no exista ese término como tal en alemán, son los “Ein-Verein Männer” del fútbol germano.

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