Se habla de:

Fútbol inglés

article title

Los comandantes silenciosos

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Últimamente se escucha , especialmente de aquellos que pasan de futbolistas a entrenadores, que el futbolista en activo es algo egoístas. No es una cosa que pueda generalizarse de forma absoluta, pero si es algo que en muchos casos se puede palpar. En muchos de ellos incluso, utilizan a la prensa para sacar a la luz su malestar o lanzar dardos.

Hay algunos puestos dentro del campo que se le unen a un adjetivo que generaliza la personalidad de aquellos que ocupan ese lugar. Ejemplo muy claro es el portero a los que se le une el adjetivo de “loco”, por ser en muchos casos arqueros distintos al resto, jugando con los pies o yendo más al limite intentando parar lanzamientos que llegaban a su portería. Jugadores como Chilavert, Higuita, el “Mono” Burgos, el “Mono” Montoya… son algunos ejemplos en los que el guardameta o el arquero se le ha unido ese apelativo.

Pero es curioso como el caso en el que existen otras posiciones en el campo que no tienen un adjetivo  determinado.

Un ejemplo es el caso de los mediocentros. Al igual que suceden con los porteros no se puede generalizar ya que algunos futbolistas que ocupan esta posición no tienen el adjetivo que yo pondría para definir a muchos de ellos. Especialmente fuera del campo. Algunos casos son futbolistas ya retirados y otros tenemos la suerte de tenerlos en activo:

 

Fernando Redondo

Exjugador de carácter que, primero en Tenerife y posteriormente en el conjunto blanco, dio clases de fútbol y de personalidad dentro de un terreno de juego. El argentino puede ser juzgado porque en ocasiones tuviera una personalidad fuerte, pero jamás se le podrá catalogar como un jugador sucio, jugando con una dureza dentro del reglamento. Esto unido a su forma de jugar lo convertía en un líder dentro del campo. Acompañado por Felipe Miñambres en toda su carrera en el Tenerife y posteriormente con Martín Vázquez y Hierro primero, y después con Clarence Seedorf creó un mediocentro que se ha llegado a extrañar hasta la llegada de Xabi Alonso en el campo. Makelele pudo hacer las funciones del bonaerense  en el plano defensivo; pero nunca teniendo ese liderazgo tanto en defensa como en ataque. Estuvo varias campañas en el Milan, pero las lesiones no le permitieron demostrar la calidad y el liderazgo mostrado en las anteriores temporadas.

 

Clarence Seedorf

 

Exjugador criado en el Ajax. Con tan solo 16 años ya estaba en el primer equipo de Louis Van Gaal. Según Julián Redondo Imprescindible en el equipo por su valor tanto dentro como fuera del campo. Desde su llegada al primer equipo puso su impronta con su calidad, algo que gracias a Capello y formando dupla en el mediocampo con Redondo, creó uno de los mejores mediocentros que ha tenido un equipo de fútbol. Desde su llegada al club blanco en 1996 a su salida en 1999 no hubo una temporada en la que no consiguiera al menos un título. Tres años, posteriormente, en el Inter en el que a pesar de no conseguir nada si tuvo su importancia dentro del césped. Pero donde más contribuyó y fue fundamental fue en el equipo de la misma ciudad. El equipo ‘rossonero’. El mediocampo formado por el holandés, nacido en Surinam, junto a Pirlo y Gatusso, en su primera campaña consiguieron la Copa de Europa para el club milanés. La ginda se puso en año siguiente en 2003 con la llegada de Kaka desde el futbol brasileño.El juego ejercido por el trío unido al carioca y ejecutado por Shevchenko, creo una de los mejores equipos que ha existido dentro del rectángulo de juego.

Xabi Alonso

Jugador ya en el final de su carrera. El tolosarra llegó a ser capitán de la Real Sociedad, equipo donde creció junto a otro mito del club como Javier De Pedro. Jugador muy específico, diferente en muchos casos a todos aquellos con los que se podría intentar una comparación. Se dice que desde chaval ya daba esos pases largos que tanto gustan ver. Se curtió en el Liverpool de Rafa Benítez, siendo junto a Steven Gerrard el dúo que tenía la manija del equipo de Mersey. Los fichajes primero de Sissoko y posteriormente, Mascherano le facilitaron en gran medida centrarse en el control del ataque del equipo, sin dejar de lado totalmente las tareas defensivas. El “8” red era el capitán y el líder absoluto del equipo, pero Xabi lo era en lo que al juego se refiere. Llegó al Real Madrid en 2008-09, dejando al conjunto inglés en una segunda posición la temporada anterior. Lo notó y de que manera tanto el club al que llegaba como del que se fue. El futbolista vasco ya era otro jugador, con las características que ya se sabían pero mejor defensor y contemporizando de mejor manera el juego tanto en ataque como en defensa, con y sin balón. En el Real Madrid al igual que en sus equipos anteriores y ahora en el Bayern tal vez no sean considerados líderes de equipo como lo son Gerrard, Sergio Ramos o Lahm, capitanes pero sí un líder que conduce y dirige el juego de cada uno de los equipos en los que está.

Andrea Pirlo

 

En este deporte hay varios jugadores que tal vez no han tenido la repercusión que se merecen. El italiano es uno de estos ejemplos. Comenzó jugando en la Serie A de forma intermitente en el Brescia y el Inter, con un paso de un año en el Reggina… pero donde más se le notó fue el Milan de Ancelotti. Llegó en la temporada 2001-02 y a partir de ahí el juego del equipo ‘rossonero’ siempre pasaba por sus botas. Si el fútbol italiano tiene una forma de jugar, con el mediocentro es uno totalmente distinto. Desde que Ancelotti le puso en el campo, el equipo milanés tenía una forma de jugar muy propia. La salida de Albertini al Atlético en 2002 le abrió las puertas para un puesto en el once. Esto unido a la llegada de Seedorf, y posteriormente Kakà, además de contar con un jugador tan aguerrido como Gatusso, hizo qye el mediocampo del club ya tuviera una identidad propia que poco a poco se fue haciendo cada vez más solida. Si Seedorf y Pirlo eran los timoneles, el brasileño hacia el último pase. Tal vez ambos fueran los líderes de juego, pero Pirlo fue durante toda la primera década de 2000 junto a De Rossi en Roma, los nombres propios de un nuevo fútbol en Italia. Andrea Pirlo es tal vez de las excepciones de un futbolista que nace en un fútbol con una forma de jugar y que ha rompe con ello, dándole una opción distinta. La llegada a la Juventus en 2011 le ha valido para que en las cinco campañas, contando ésta, que lleva en el club de la ‘Vechia Signora’ se haya llevado todos estos años el título de la Serie A.

Todos los antes nombrados tienen la misma característica, líderes en el campo pero que fuera de él dan la batuta y miran más por el conjunto sin tener declaraciones que puedan perjudicar al conjunto; algo que a pesar de ser lo normal, no deja de ser algo que cada vez es más raro poderlo observar.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados