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Las tres niñitas: Otamendi, Gayà y André Gomes

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Son muchos futbolistas del Valencia los que están en el punto de mira de los equipos con mayor solera económica. La gran temporada del conjunto de Nuno no está pasando desapercibida ni en los refugios más recónditos y furtivos del viejo continente. Mustafi, Otamendi, Gayà, André Gomes, Feghouli… son motivo de deseo por los poderosos de cara a la próxima temporada. Y ahí, el Valencia y su máximo accionista Peter Lim, tienen una papeleta importante. Tendrán que lidiar haciendo malabares con unos números que siguen comprimiendo el oxígeno del club hasta la llegada de ingresos adicionales y con la falta de aplomo que supone de cara al exterior crear un proyecto ganador y que solo unos meses después se tenga que dar salida a las estrellas.

El valor de mercado de la plantilla con respecto a la temporada anterior, según Transfermarkt, ha aumentado en 100 millones de euros, pasando de 118 en la temporada pasada 2013-2014 a los 218 de esta 2014-2015. Y todo con cinco futbolistas menos. Un dato que refleja la subida en cuanto a nivel y calidad, no solo de los jugadores llamados importantes, sino del nivel medio. El Valencia tiene en su mano hacer negocio -si no queda otra- con futbolistas que no son capitales en el proyecto deportivo presente y futuro de la entidad. Lo que ha de conseguir como sea, sí, como sea, es mantener las piezas que le dan un plus en todos los sentidos. Tras un partido ante el Villarreal a finales de agosto de 2011, Pep Guardiola dijo que Mascherano y Keita eran sus niñitas. Dos joyas que no había que tocar. Bien, pues el Valencia también tiene las suyas. Tres alhajas o preseas que se pueden disfrutar semanalmente pero que, para el resto, deberían ser sueños húmedos en pleno trance.

Además de Diego Alves, el mejor guardián de llaves de la Liga, mis niñitas coincidirán seguramente con las de la gran mayoría: Otamendi, Gayà y André Gomes no pueden salir del Valencia. Nunca. Deseo que Peter Lim esté también en la misma sintonía. Es una obviedad que si el Manchester United acaba abonando el próximo verano la cláusula de rescisión de Nico Otamendi (50M€), el Valencia tiene poco recorrido. Pero igual de cierto es que ha de poner toda la maquinaria en marcha para convencer al jugador con el proyecto deportivo y con una subida salarial que lo equipare a Álvaro Negredo. Respetando a los que consideran que sería una venta magnífica, con una plusvalía de 35 millones de euros en solo una temporada, que sería el central más caro de la historia, que hay secretaría técnica capacitada para encontrar un sustituto de garantías, yo lo tengo claro. Perfil Otamendi no hay en Europa. Garay o Musacchio son buenos. Distintos pero muy buenos. Pero no son Otamendi. Es la piedra angular en torno a la que se ha de construir el Valencia ganador. Y su raza es la que llena de orgullo a una afición necesitada de iconos. Si el Valencia acaba clasificándose para la próxima edición de la Champions League, Peter Lim no puede dejar escaparlo. Ni por todo el oro de Erebor.

José Luís Gayà convive en similitud con el central argentino. Su cláusula no está forrada y protegida como la de Otamendi (18M€), pero aunque lo estuviese, sería otra niñita intangible. Además con un plus que lo hace francamente especial: tiene tu ADN. Futbolista jovencísimo, criado y formado en la Academia con un presente demoledor y un futuro donde no se le adivina el techo. El interés del Real Madrid disparó todas las alarmas y su renovación va lentísima. Espero que no se escatime ni un euro en la continuidad de un fenómeno asombroso. De esos que aparece una vez cada treinta años en una escuela. Otra patata caliente para el magnate de Singapur. Otra posibilidad de demostrar poderío de cara al panorama futbolístico internacional.

Y el tercer aderezo es André Gomes. El talento, la fantasía, la zancada poderosa, la galopada con frac. Con solo 21 años está embelesando no solo en nuestra Liga sino en todo el continente. El Chelsea de Mou lo tiene subrayado en rojo aunque creo que quedará en eso. En un simple papel remachado con ‘fosfi’ porque el Valencia y su representante tienen las cantidades enfiladas de cara a su próximo contrato. La intención con André Gomes es aumentarle la cláusula a 150 millones de euros. Ahí sí hablamos de blindar a un futbolista. Que sea tarifa plana para las cláusulas, por favor. Lo fascinante del portugués no es todo el caudal de fútbol que tiene, sino lo que se presupone que va a tener con el paso de los años. Un manantial inagotable que ha de hacer carrera, y por qué no acabarla, en un Valencia de Champions.

Es injusto quedarse con tres niñitas estando Negredo, Enzo, Alcácer… o viendo el curso que están realizando Mustafi, Parejo, Piatti o Feghouli, pero son las mías. Por las que pegaría portazos en las narices cada vez que me preguntaran y por las que me desviviría para que vieran en Valencia lo idílico. Obviamente también con parné. Si el Valencia de Peter Lim ha de apretarse el cinturón de momento y dejar salir antes de entrar que lo haga con otros jugadores. Pero que no me toquen a las tres niñitas. Lo pido de rodillas.

 

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