Se habla de:

Futmondo

article title

Las Palmas 0-2 Levante: lo mejor, lo peor y las notas

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Tras siete derrotas consecutivas, la UD Las Palmas volvía al Estadio Gran Canaria y lo hacía recuperando a un Jonathan Viera que se había perdido el último encuentro y que se convierte en un jugador fundamental para el equipo amarillo. En situación de descenso, recibía a un Levante UD que tras un arranque prometedor también llegaba en una dinámica realmente negativa tras seis partidos consecutivos sin conocer la victoria. Aún así el margen de error de los de Muñiz era mayor y el equipo local debía lidiar con una mayor presión por la necesidad de sumar para escapar del descenso. De inicio, sorprendente cambio en la portería del Levante con Raúl en el banquillo y en el lateral derecho canario, con Macedo también fuera del once.


De inicio, los amarillos quisieron tomar el mando del encuentro, apoyándose en la calidad técnica de los jugadores que poblaban su centro del campo. Futbolistas como Vicente, Viera, Tana o Vitolo suponen una ventaja de cara a tratar de dominar desde la posesión y de dicha fortaleza trataba de aprovecharse la UD Las Palmas. Sin embargo, Muñiz había estudiado convenientemente la forma de contrarrestar las virtudes canarias, haciendo corto y estrecho el campo, tratando de ahogar los espacios en la zona central, por la que insistía en desarrollar sus ataques el conjunto local. Así, paulatinamente el escenario iba variando, tomando el mando del esférico el conjunto granota y pasando a intentar dañar a la contra el de Ayestarán. La primera gran oportunidad llegaba en el minuto 15, con un desmarque al espacio de Enes Unal cuyo disparo se encontró con una meritoria intervención de Raúl Lizoain, desviando a córner. Era un ejemplo claro del cambio de tendencia del encuentro. El delantero turco se iba convirtiendo poco a poco en un auténtico incordio para la retaguardia del conjunto local, mostrándose peligroso en el desmarque, rompiendo la línea adelantada canaria que no se veía acompañada por una presión intensa en mediocampo. Sin embargo, pareció un espejismo y poco a poco Las Palmas volvió a coger el mando, incluso anotando Calleri un tanto tras una genialidad de asistencia de Viera que sin embargo fue anulado por un fuera de juego realmente dudoso. Sólo dos minutos después, Viera volvió a sacar su varita para encontrar a Vitolo que no tuvo la precisión en el pase de su compañero y no logró encontrar a Calleri en una jugada franca de los canarios. El juego combinativo de los locales era cada vez más efectivo, la movilidad cada vez mayor y las llegadas más frecuentes. A la media hora, tras una gran jugada trenzada canaria, Tana cedía a Viera para que el cerebro canario disparase demasiado centrado, a las manos de Oier. Los locales dominaban pese a que en el minuto 34 Bardhi volvió a exigir a Raúl una nueva parada de mérito en una jugada aislada. La primera mitad iba a morir entre alternativas ofensivas de ambos equipos provocadas generalmente por errores no forzados en el pase por parte de ambos equipos.

 

El segundo acto se presentó como un monólogo local en el que monopolizaba la posesión y trataba de adelantarse en el marcador arrinconando al Levante en su campo. Sin embargo, y pese a que Postigo tuvo que dejar su lugar a Rober Pier por lesión al poco de la renaudación, el sistema defensivo visitante soportaba las acometidas de los talentosos centrocampistas canarios. L ocasión más clara llegaba en el minuto 65, en una jugada en la que Vitolo logró esquivar con regates a los defensores y encontrar el hueco para un disparo que Oier rechazaba y David Simón no lograba remachar. Sin embargo, en ocasiones el fútbol se aleja diametralmente de la justicia del juego. Así, en la única jugada en la que el equipo valenciano logró acumular pases, el balón llegaba al costado izquierdo, desde el que Toño colocaba un centro medido y Doukouré, con un testarazo libre de marca, lograba colocar el 0-1. La depresión se apoderaba del Estadio Gran Canaria y los jugadores de Ayestarán no lograban entender cómo podían encontrarse en dicha situación. En estas situaciones la fragilidad psicológica puede convertirse en la sentencia para un equipo sumido en una crisis absoluta de resultados. Y así fue. Justo cuando Ayestarán daba entrada a Remy para tratar de cambiar el signo del partido, el Levante enganchaba una contra magistral en la que Unal, en una maniobra extraordinaria, encontraba en el extremo derecho a Jason, que tras una bicicleta colocó el balón en el fondo de las mallas, cruzado, lejos del alcance de Raúl. Los de Muñiz eran pragmáticos para asegurar la victoria y la grada del Gran Canaria sacaba los pañuelos, tremendamente descontenta con su equipo, con el cuerpo técnico, con el mundo. De ahí y hasta el final, impotencia canaria y seguridad granota para certificar una victoria balsámica para los visitantes y deprimente para los locales. La tormenta se puede desatar en el club canario.

LO MEJOR: la efectividad del Levante y su capacidad para leer un partido en el que la presión terminaría penalizando a la UD Las Palmas. Los de Muñiz golpearon al conjunto local en los momentos clave para llevarse el gato al agua en un ejercicio de pragmatismo excelente.

LO PEOR: la fragilidad de la UD Las Palmas, que pese a merecer más, se mostró frágil en las aisladas acciones que el Levante planteó para hacer daño a la defensa amarilla.

JUGADOR SPHERA (MVP): Enes Unal

Las notas (de aplicación en Ligas Futmondo)
Las Palmas:

XI Inicial:Raúl (6), Dani Castellano (5), Ximo Navarro (5), Lemos (5), David Simón (5), Vicente (5), Javi Castellano (5), Viera (6), Tana (6), Vitolo (6), Calleri (5)

Suplentes:Remy (5), Aquilani (5)

Levante:

XI Inicial:Oier (5), Toño (6), Postigo (5), Chema (6), Shaquell Moore (5), Campaña (7), Doukouré (6), Jason (6), Bardhi (7), Morales (6), Unal (7)

Suplentes:Rober Pier (5), Cabaco (s.c.), Samu García (s.c.)

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados