Fútbol Europeo

article title

Las lesiones acabaron con ellos

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Las lesiones son una de las principales fuentes de preocupaciones para deportistas de alto rendimiento. Una vida dedicada al deporte que se puede truncar por culpa de una fatídica patada, una mala entrada o por pisar fortuitamente como no debían.

Muchos futbolistas en activo se han visto o se ven lastrados por las lesiones: Guiseppe Rossi, Ibrahim Afellay, Ronaldo Nazario, Thomas Vermaelen, Jonathan Woodgate, Thiago Alcántara, Falcao o Kaká, entre otros, tuvieron que frenar su actividad y recuperar el nivel previo al accidente es complicado. Los más afortunados han podido regresar pero otros muchos se quedaron en el intento. Y no solo profesionales, la cantidad de jóvenes prometedores que aspiran a comerse el mundo y cuyo sueño se ve frustrado abundan año tras año. Las lesiones es el único equipo invencible. Repasamos 4 casos de futbolistas que tuvieron que retirarse de la élite por culpa de las lesiones.

 

Vicente Rodríguez

Quizá el caso más conocido por todo aficionado del fútbol español y del Valencia en particular. Pocos chicos jóvenes prometían más que Vicente. Cuando apenas era juvenil del Levante, el presidente del club ‘granota’ por aquel entonces -Pedro Villarroel- le puso una cláusula de 30.000 millones de pesetas (18 millones de euros). En el Valencia disfrutó de sus mejores años como profesional, debutó con la selección española y se creía que podría ser una estrella mundial.

A partir de la temporada 2004-05 comenzó su calvario. Una lesión en el tobillo izquierdo -posteriormente calcificada y prácticamente incurable- hizo que tan solo jugase 15 encuentros ese año. De ahí en adelante apenas pudo disputar 30 partidos en cada temporada y no fue ni una sombra del extremo indefendible que se presumía. Se desvinculó del Valencia en 2011, jugó dos temporadas en el Brighton y desde enero de 2016 forma parte de la secretaría técnica del club ‘ché’.

 Sebastian Deisler

Cuando debutó en el Borussia Mönchengladbach no tardó en situarse como uno de los jugadores jóvenes germanos con más proyección del momento. Fichó por el Hertha de Berlín y se consagró como una estrella llegando a debutar con la selección absoluta alemana. En su última de las tres campañas en la capital bávara se lesionó gravemente la rodilla. Fichó por el Bayern de Munich pero recayó en numerosas ocasiones y tuvo que pasar por el quirófano año sí y año también. A sus 27 años anunció su prematura retirada del fútbol a casusa de las lesiones y las consiguientes depresiones que mermaron su carrera. Quién sabe hasta dónde podría haber llegado aquel centrocampista alemán; a la altura de Lahm o Schweinsteiger en cuanto a edad, y calidad no le faltaba.

Álvaro Benito

Actualmente es tertuliano en un programa deportivo y ha saltado a la fama en España con el grupo de música ‘Pignoise’ pero Álvaro Benito jugó en las categorías inferiores del Real Madrid y la selección española. En el año 1996, en un partido con la ‘roja’ sub-21 sufrió una gravísima lesión -una de las peores que se pueda imaginar- se hizo una tríada en su rodilla izquierda. Había cuajado varias buenas actuaciones y la atención del entrenador del primer equipo madridista, Fabio Capello, se había detenido en aquel centrocampista ofensivo. Incluso llegó a debutar en primera división y a marcar gol pero después de aquel trágico día tuvo que abandonar el fútbol. Sin embargo se ha labrado una reputada carrera como cantante, comentarista deportivo y actualmente entrena en las categorías inferiores del club merengue.

César Jiménez

Criado en la fábrica blanca, César debutó en primera división en la temporada 2000-01 con el Real Zaragoza y además marcó gol a pesar de ser defensa, su único gol en primera, por cierto. El 16 de enero de 2005 presumía ser un trivial Real Madrid – Real Zaragoza en el Santiago Bernabéu, Luis Figo realizó una terrible entrada sobre el central zaragocista que no fue castigado ni con falta. Dos años más tarde, en 2007, anunció su retirada a causa de aquella entrada que nunca debió producirse. El portugués pidió disculpas y César las aceptó deportivamente como consecuencia de un choque fortuito en el cual no tenía intención de hacer daño. La mala suerte se cebó con César Jiménez, al igual que con los tres casos anteriores y con centenares, millares incluso, de deportistas que se toparon con el peor enemigo posible: las lesiones.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados