Brasil

article title

Las claves del Gremio tricampeón

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Desde los reflejos del arquero Marcelo Grohe a la presencia del técnico, Renato Gaúcho, varios factores se conjugaron para que Gremio de Porto Alegre conquistara el miércoles su tercera Copa Libertadores, después imponerse en los dos partidos de la final ante Lanús de Argentina.

El equipo del sur Brasil dominó a su rival en la definición durante gran parte del desarrollo de las dos finales – -0 en Porto Alegre y 2-1 en Argentina- basado en la velocidad de sus hombres de ataque, la firmeza de los dos marcadores centrales y en explotar al máximo las debilidades de sus oponentes.

A continuación, siete claves para explicar por qué el equipo del sur de Brasil se quedó con el título de campeón del certamen en 2017.

La personalidad de entrenador

Renato Gaúcho, el entrenador de Gremio, fue la gran figura del equipo campeón. Máximo ídolo como jugador del “Tricolor gaúcho”, ahora es primer brasileño que gana el certamen como jugador –también con Gremio en 1983- y como técnico. Renato no es obsesivo de la táctica, las estadísticas y ni siquiera comanda todos los entrenamientos estratégicos. Pero sí tiene un gran olfato para identificar los puntos vulnerables de sus rivales y explotarlos al máximo. De esa forma, sorprendió en la revancha a Lanús asfixiando la salida del equipo “Granate”, que desde que es entrenado por Jorge Almirón hace un culto a salir jugando siempre por abajo. Asimismo, Renato es egocéntrico y sabe el lugar que ocupa en la historia del club. El entrenador acapara la atención ante los medios, da la cara frente a cualquier polémica y le saca presión a sus dirigidos.

La habilidad de Luan

El habilidoso volante no tenía una buena serie final. En la ida en Porto Alegre, Gremio sintió su bajo nivel y su equipo creó pocas situaciones de gol. En la revancha del miércoles, cuando su equipo dominaba casi voluntad a Lanús, tampoco tenía un buen encuentro. Sin embargo, a los 41 minutos, después de eludir a dos rivales tocó suave sobre el arquero Andrada para poner el 2-0 y prácticamente sellar la final. Goleador de su equipo en el torneo con ocho tantos, Luan, de 24 años, corona su mejor temporada como jugador. Producto de la cantera de Gremio, el futbolista renovó antes de la semifinal con Barcelona de Ecuador su contrato hasta 2020, aunque son grandes las posibilidades de que emigre al fútbol europeo en poco tiempo.

El equilibrio de Arthur

Así como Luan, el volante central también es un producto “made in Gremio”. A los 21 años, el jugador es el dueño del mediocampo del “tricolor”. De buena marca, rápido para llegar a los relevos y cortes, Arthur tampoco limita sus funciones a comandar el entramado defensivo de su equipo. El mediocampista se presenta como la primera opción de salida en ataque de Gremio. Su gran año le valió que el técnico de la selección brasileña, Tite, lo convocara para los dos encuentros finales de las eliminatorias en octubre. Fue el gran jugador de Gremio frente a Lanús en Buenos Aires.

Los reflejos de Marcelo Grohe

De perfil bajo, Marcelo Grohe tuvo por lo menos dos atajadas milagrosas, de esas que con el paso de los años serán recordadas como las que abrieron la puerta para conquistar el “tri” de la Libertadores. La primera fue en la semifinal frente a Barcelona de Guayaquil como visitante, al volar sobre la línea para detener un disparo de Ariel Nahuelpán desde dentro del área chica que hubiera sido el 2-1 parcial. El encuentro terminó 3-0 y dio tranquilidad para jugar la revancha en Porto Alegre. La segunda fue la semana pasada ante Lanús. Grohe detuvo un cabezazo de pique sobre la línea cuando el partido estaba igualado sin goles, cuando el equipo argentino jugaba mejor en ese primer tiempo en la final. Así como Luan y Arthur, el guardameta también se formó en el club.

Un visitante incómodo

En los play off, el equipo brasileño no perdió y solo no ganó fuera de casa ante Botafogo, en los cuartos de final, cuando empató sin goles. Antes y después, encadenó tres triunfos: 1-0 en octavos ante Godoy Cruz de Argentina, 3-0 frente a Barcelona de Ecuador y 2-1 con Lanús este miércoles. La característica de Gremio –defensa sólida, buen guardameta y hombre livianos y veloces en ataque ayudaron a que los brasileños se convitieran en una vista incómoda. En casa tuvo más dificultades y incluso sailó derrotado 1-0 de la segunda semifinal en Porto Alegre ante Barcelona.

La firmeza del capitán

Pedro Geromel llegó hace cuatro años a Gremio y tuvo que superar la desconfianza de aficionados y periodistas porque era casi un desconocido en el fútbol brasileño. El futbolista de 32 años emigró a Portugal a los 18 para jugar en el casi desconocido Desportivo Chaves de Portugal. Hasta llegar al club de Porto Alegre había realizado toda su carrera en el exterior. Con el paso del tiempo, se convirtió en un marcador central firme, que no luce, pero siempre llega justo al cierre de la marca y transmite seguridad en la última línea de Gremio.

Prioridades claras: Libertadores sobre torneo local

En esta primera edición anual de la Liberadores, el equipo brasileño priorizó el máximo certamen continental como objetivo de la temporada. Con la Copa en casa, la decisión de presentar formaciones con varios suplentes en el torneo brasileño antes de cada compromiso en la Libertadores, se mostró acertada. El equipo sufrió poco desgaste físico e incluso está terminando la temporada en Brasil en la tercera posición.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados