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Chile

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La Zona Cero

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Y ahora qué, mi amor. Ahora que se acabó”, es lo que cantaría (en inglés, claramente) Frank Sinatra. Finalmente Jorge Sampaoli se salió con la suya, y se fue de la Selección Chilena en medio de un divorcio con la afición y pagando sólo el diez por ciento de su cláusula de salida, solo y cuando tenga un nuevo contrato de trabajo. Pero lo que es una liberación para Sampaoli, es un enorme problema para La Roja. La sensación es que se perdió todo. Que nuevamente un buen proceso quedó truncado por razones ajenas a la pelotita. A estas alturas, nadie piensa en alguien que mejore lo hecho por el argentino. A lo sumo, nos conformamos con no mandar a la basura todo lo que se logró con su trabajo.

No hay tiempo de aquí a marzo, pero al menos yo no quiero a nadie elegido a las apuradas. Faltan menos de dos meses para los próximos partidos de clasificatorias -el primero frente a Argentina- y el máximo favorito, Marcelo Bielsa, ya dijo que no, Manuel Pellegrini también. Eduardo Berizzo tiene contrato hasta fin de temporada con el Celta y se niega a negociar nada antes. Se ha dicho que Alejandro Sabella y Marcelo Gallardo también han rechazado el trabajo. ¿Quién quiere venir?

Finalmente Sergio Jadue y su banda sólo han dejado desolación detrás suyo, con una ANFP desprestigiada, en crisis de confianza -a pesar de la gran honorabilidad de su nuevo presidente- en total precariedad económica, líos judiciales y con una selección que ha logrado tanto como nunca en su historia, lo que hace más difícil tomar un trabajo sin el miedo de echarlo todo a perder. Encima de esto, el vicepresidente de la ANFP ya advirtió que la situación económica es débil por lo tanto no se podrá pensar en un técnico de “renombre”.

La situación demanda un proyecto atractivo y la confianza dirigencial que le dé al próximo DT de La Roja la base de convencimiento por el cual él quiera tomar el puesto. Algo que sea más atractivo que el dinero que no se puede ofrecer.

La urgencia es real, pero las reconstrucciones siempre son lentas. En estas circunstancias lo razonable no es necesariamente lo más popular. Con los mayores y más deseados candidatos fuera de carrera, hay que revisar una y otra vez la billetera y pensar en más nombres. Apurarse por los partidos de marzo podría llevarnos al arrepentimiento y al malgasto de dinero que no sobra. De no encontrar a alguien ya, y que nos dé en iguales partes convencimiento, confianza y tranquilidad, un interino sería lo más razonable, bajando las expectativas de puntos para estos dos partidos. Luego, el proceso a Rusia 2018 da un salto hasta septiembre y entremedio se acaba la temporada, con la liberación de varios DTs, entre ellos, por ejemplo, Berizzo. La Copa América Centenario es un torneo absolutamente prescindible, creado sólo como negocio por los millones de la televisión y sin la importancia de un título oficial. Chile no va a defender el campeonato obtenido en la Copa América del año pasado, por lo tanto, sólo podría cobrar relevancia si sirve como fase de adaptación del nuevo técnico en caso de que ya esté contratado.

No olvidemos que los últimos tres entrenadores de esta generación de la Selección Chilena han salido por la puerta de atrás, en medio de escándalos o ruina deportiva. Ese es un patrón que debe cortarse de una vez por todas. No podemos arriesgar lo poco que tenemos. La destrucción ya es bastante extensa como para terminar de arrasar lo que ha quedado en pie. El proceso aún puede salvarse. Con paciencia y sabiduría, sensatez y determinación, pero sobretodo con honestidad.

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