El Scouting

article title

La última pieza de la corona

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

En pleno mercado de fichajes en el que el Sevilla está confortando una gran plantilla, Monchi con el apoyo del nuevo técnico sevillista Sampaoli, ha decidido apostar por la contratación de Paulo Henrique Chagas de Lima, más conocido como Ganso, un centrocampista ofensivo que debutó como profesional en el Santos, destacó y triunfó allí y que luego decidió marcharse a otro de los grandes del fútbol brasileño, el São Paulo. Ahora Ganso tiene el reto de seguir demostrando sus credenciales en una de las mejores ligas del mundo, en un club que busca seguir creciendo y con un entrenador realmente exigente con sus jugadores.

Paulo Henrique Ganso debutó en 2008 con el primer equipo del Santos. Su evolución fue progresiva y muy buena, llamando la atención de diversos clubes del país y extranjeros. Asentado ya como pieza importante del equipo junto a la estrella del Santos Neymar, consiguió alzar en 2011 la Copa Libertadores y en 2012 la Copa y Recopa Sudamericana. El verano de 2012 fue convocado con la selección brasileña para los Juegos Olímpicos disputados en Londres. Tras esto, decidió marcharse al São Paulo, movimiento que despertó la crítica en Brasil, en especial de los aficionados del Santos, siendo considerado por muchos como una traición. Algunos pensaron que no aguantaba estar a la sombra de Neymar, otros que simplemente quería un cambio de aires. Al fin y al cabo, el cambio de equipo no le afectó en su desarrollo como futbolista, pues en São Paulo ha seguido demostrando sus buenas condiciones, que le han servido para llegar uno de los clubes con mayor proyección de futuro del fútbol español, el Sevilla, que desde hace unas semanas está comandado por el argentino Sampaoli.

El mediapunta brasileño es un verdadero creador de juego ofensivo desde la zona del medio. Tiene una rapidez mental innata que le facilita la invención instantánea de recursos con el balón en los pies. Puede jugar escorado a alguna de las dos bandas, pero su posición natural está en el centro, donde mejor maneja los hilos de su equipo. Ganso tiene esa pisada de balón tan característica del fútbol sala, que quiebra la cintura de los defensores y crea huecos para dar pases claves entre líneas. Además, mantiene la posesión como pocos lo hacen. Es difícil robarle el balón a Ganso. Tiene un buen golpeo de balón, aunque no suele buscar portería sino al compañero mejor posicionado para hacer el gol. Su contribución en tareas defensivas en suficiente, pero no notable realmente, así que Sampaoli será el que decida si debe mejorar esa faceta o no es necesaria.

El no salir antes de la liga brasileña ha sido motivo de crítica para algunos, pero con 26 años que tiene ha tomado la decisión de cruzar el charco y dar ese salto de calidad que tanto le pedían los que seguían y siguen su fútbol. No es para nada una edad tardía para destacar en el fútbol europeo, se puede decir que aún está en los mejores años de un futbolista. El nivel que puede llegar a demostrar en el Sevilla todos lo conocemos, pero la intriga real está en qué conseguirá bajo las órdenes de ‘Don Sampa’.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados