Entrevistas

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“La Serie A todavía es la liga más difícil de Europa”

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De estadio en estadio, de ciudad en ciudad, de país en país. Los numerosos viajes son una de las principales características de cualquier ojeador en el mundo del fútbol. Por tanto, no resulta sorprendente localizar en un aeropuerto, en este caso el de Bilbao, al responsable de scouting del Sassuolo, equipo debutante esta temporada en Serie A. Tras trabajar unos días en Portugal y España y, de paso, aprovechar esos pocos momentos para visitar a la familia en Asturias, atiende amablemente a Sphera Sports.

Pablo Fernández Longoria (Oviedo, 1986) comenzó su trayectoria de la mano de Eugenio Botas, también representante del entrenador Marcelino García Toral apenas cumplida la veintena de años, pasando por Recreativo de Huelva, Racing Club de Santander o el Newcastle United inglés. Volvió a Huelva como secretario técnico y en 2010 inició la aventura italiana, con gran éxito, en el Atalanta de Bergamo. Este verano el Sassuolo le eligió como responsable de ojeadores en su nuevo e histórico periplo por Serie A.

-Resulta sorprendente ver a alguien tan joven hacerse un hueco tan rápido en este mundo hasta convertirse en el responsable de ojeadores de un equipo de Serie A. ¿Cuál es tu secreto?

El trabajo es la clave principal. Cuanto más trabajes, más posibilidades tienes de cumplir tus sueños y alcanzar el máximo posible dentro de tu campo. Además de poseer otras características y virtudes es imprescindible mucho trabajo y mucha capacidad de sacrificio para poder alcanzar tus objetivos.

-¿Existe mucha competencia entre ojeadores a la hora de ir a por un futbolista?

El discurso de competencia entre ojeadores no existe, más bien al contrario. Los ojeadores buscan hacer, con tantos viajes, un poco de grupo entre ellos, para no estar solos y tratar de pasar los mejores ratos posibles. Aquí la competencia se encuentra más entre dirigentes, la gente que tiene que hacer el mercado. Hay muchos detalles que luego pueden definir una operación de mercado, la parte del ojeador es muy importante pero posteriormente hay mucho trabajo por parte de dirigentes para concretar una contratación.

-Una profesión en la que se tiene que viajar mucho y ver numerosos partidos ¿de cuántos estamos hablando?

El número depende de cada semana. De todos modos, en el Sassuolo priorizamos mucho el trabajo en vídeo de nuestros ojeadores. Tenemos tres ojeadores dedicados exclusivamente al vídeo y en base a ese trabajo hay diferentes ojeadores para viajar. Dentro de mi posición de responsable de scouting lo que hago es viajar para verificar objetivos de mercado ya concretos. Pero podemos estar hablando de que cinco días a la semana los tenemos que pasar fuera de casa.

-¿Qué se valora en el Sassuolo para considerar que un jugador puede ser válido para el equipo?

Lógicamente depende de las características propias de cada posición. Luego están las características necesarias para la adaptación al equipo y  la mentalidad de juego y del jugador que el equipo necesita. En el Sassuolo trabajamos con unos perfiles muy determinados a la hora de las contrataciones. Se nos señalan los parámetros que debe tener un jugador y en base a ello peinamos el mercado y tratamos de buscar esas características. A nivel global, especialmente los grandes clubes le dan mucha más prioridad al talento del jugador. Pero a nivel general se trata de analizar las características particulares del jugador y fundamentalmente analizar la adaptación que puede tener el jugador a las necesidades del club.

“Italia es uno de los países que más creen en el trabajo de scouting”

 

-Tras tu experiencia en España e Inglaterra llegas hace tres años al Atalanta en Serie B. ¿Qué te lleva a elegir Italia? ¿Qué te atrajo del campeonato italiano?

Italia es uno de los países que más creen en el trabajo de scouting. Tienen una manera de trabajar mucho más global pero específica a la vez. Global porque tanto tu seguimiento como tu “target” abarca todo el mundo. Específica en el sentido de que la forma de trabajar italiana siempre se centra sobre una metodología muy particular, al menos la que yo viví en Atalanta, que tiene a uno de los responsables scouting más renombrados, Beppe Corti, de quien aprendí muchísimo. Me atraía la posibilidad de trabajar en un país donde se cree de verdad en el trabajo de scouting.

-Habrás encontrado bastante cambios en la forma de trabajar y de valorar el scouting en los distintos países en los que has trabajado. 

Cada país en el que he trabajado tiene una mentalidad muy particular a la hora de hacer este trabajo. En Inglaterra destaca la propia mentalidad de los ojeadores de su país, donde se da prioridad a un sistema de ojeadores más veteranos, bastantes exfutbolistas y gente que lleva muchos años dentro de la estructura del propio club. En España está ahora muy condicionado por la situación económica del país y existe una concepción del trabajo en la cual normalmente se tratan objetivos muy inmediatos y un scouting orientado al primer equipo.

“Por el modelo de formación, en España crecen más jugadores dentro del nivel ‘top’ pero el nivel medio es menor. En Italia no crecen tantos ‘top’ pero el nivel medio es más alto”

 

¿Has encontrado más presión o menos en Italia que en España para las secretarías técnicas y los ojeadores?

La presión te la meten siempre los resultados, por parte de club. Atalanta tenía un proyecto muy interesante, primero en Serie B, luego en Serie A, con una propiedad fuerte, y por su tradición desde juveniles es un club que da mucha importancia al área scouting. Ahora en Sassuolo me encuentro en un club con relativa presión pero con un ambiente de trabajo excepcional, con gran libertad para organizar el trabajo. Mi experiencia en Italia en este sentido no podría calificarla con menos de un sobresaliente por lo que me he encontrado en los dos clubes donde he trabajado.

-En los últimos años parece que España, tanto en categorías inferiores como en la absoluta ha encontrado un modelo de éxito, mientras en Italia, pese a que el talento natural aparece, no parece haber una línea clara a seguir. ¿Crees que existe un problema en la formación de futbolistas en Italia?

Todo está relacionado con los dos diferentes modelos que existen para la formación de futbolistas. Uno centrado en el crecimiento dentro de los segundos equipos y en la misma estructura de club, como se da en España, donde se espera que los jugadores crezcan dentro de las categorías inferiores del propio club para dar el salto al primer equipo. Otro, el de Italia es completamente diferente: Dentro de la estructura interna de club solo existe hasta el equipo Primavera -equivalente a sub19-. Jugadores que, por tanto, dentro de la estructura del club solo los tienes hasta la edad de 19 años. Entonces comienza un período de cesiones donde los futbolistas pasan por prácticamente todas las categorías del fútbol italiano hasta consolidarse en la élite. Son dos procesos de formación completamente diferentes. Si se analiza el resultado global  podemos decir que en España, por el modelo que tiene de formación dentro de los clubes, en un elenco de unos 30 clubes profesionales crecen el 90% de los futbolistas, mientras en Italia esta formación se reparte a prácticamente 100 clubes. Eso lo que hace es provocar que en España haya un nivel más de perfeccionamiento de jugadores, por lo que existe dentro de la categoría de jugadores ‘top’ un gran número de jugadores crecidos en España, pero el nivel medio se baja muchísimo. En cambio en Italia no crecen tantos jugadores ‘top’ como en España pero el nivel medio es muchísimo más alto. De hecho, soy de la idea de que un equipo Primavera italiano es mucho más competitivo que un División de Honor en España. Luego existe esa doble vertiente de que en Italia se forma a los jugadores para llegar a Serie A fuera de la estructura del club. En cambio, en España se produce casi siempre dentro de los segundos equipos, y solo algunas veces con cesiones, algo que en Italia ocurre siempre.

-¿Eres más partidario del modelo español o del italiano?

Me gusta más la idea de los segundos equipos. Uno puede analizar que en un equipo profesional, de Primera División, el jugador tiene muchos más medios para crecer y explotar con 19, 20 o 21 años. Pero los frutos que ha dado el modelo italiano también son interesantes y permiten con la edad de 18 o 19 años estar compitiendo a gran nivel en Serie B. Podemos decir que un modelo es más conservador, el italiano, y un modelo más continuista y paciente como es el español.

“El problema de la Serie A es que ha perdido el escaparate de los grandes jugadores”

 

-¿Qué crees que necesita el campeonato italiano para volver a la élite del fútbol europeo?

El problema de la Serie A es que ha perdido el escaparate de los grandes jugadores. Para mí la Serie A todavía es el campeonato más difícil de Europa, o al menos el más competitivo. Descubres lo difícil que es una vez que lo vives desde dentro. Actualmente no ha bajado el nivel competitivo pero sí el nivel de sus jugadores referencia. Si hablamos a principios de los años 90, casi todos los mejores jugadores alemanes estaban en el campeonato italiano, los mismo con los jugadores sudamericanos, que también elegía a Italia. Esto ocurría porque siempre estaban los mejores jugadores en la Serie A. El nombre llama al nombre. Si un chico ve a su ídolo jugar en Italia, tendrá una esperanza futura de jugar en Serie A.

-Llegas al Sassuolo este verano, un equipo que en el último lustro ha pasado de ser un club anónimo a codearse con la élite del fútbol italiano. ¿Qué ambiente te encontraste en el club?

Es un ambiente difícilmente explicable si no se vive la realidad del Sassuolo. Un ambiente muy familiar, donde esa fuerza del grupo es una de las claves, además por supuesto de la inversión de la propiedad. Pero el ambiente de trabajo que se ha creado dentro de todo el club, desde el estamento más bajo hasta el presidente es la clave del éxito. Un ambiente distendido en el que siempre vas a trabajar con una sonrisa.

-Dentro de las lógicas limitaciones de un club pequeño, ¿en qué mercados os centráis en el Sassuolo?

Tenemos diferentes prioridades de mercado. En un equipo italiano, a causa de la legislación, bastante complicada y dura con las plazas de extracomunitarios, hay que centrarse más en los mercados europeos comunitarios. Además, priorizamos el scouting de jugadores con una edad sub16 y sub15 de todos los países limítrofes con Italia. Pero la idea de mercado del club es defender lo máximo posible el conocimiento de mercado, tratando de evaluar y dar más importancia a campeonatos de segunda línea donde pueden emerger jugadores para la Serie A, pero siempre centrado en el mercado europeo y sin perder de vista por supuesto el sudamericano, donde históricamente siempre se han movido muy bien los equipos italianos.

-Después de un comienzo difícil con cuatro derrotas seguidas, en las últimas semanas el Sassuolo ha encontrado una senda positiva de resultados. ¿Cómo se valora en el club este debut en Serie A?

No soy la persona más adecuada para hacer una valoración, pero esta claro que el equipo tuvo una adaptación a la Serie A que le costó muchísimo, por la inexperiencia y la juventud de la plantilla, en un campeonato nuevo para el club y con una plantilla con muchísimas nuevas incorporaciones. A raiz de la derrota 0-7 con el Inter el equipo ha reaccionado, ha ganado en competitividad y los resultados, especialmente fuera de casa, con los empates contra Napoli o Roma o la victoria contra la Sampdoria, hacen ver que el equipo está en grado de luchar por la permanencia, que es el único objetivo esta temporada.

“El Sassuolo siempre ha logrado resultados con una apuesta muy clara por la juventud. El mayor error sería tratar de cambiar esa mentalidad”

-Comentabas el problema de la inexperiencia del Sassuolo y me viene a la cabeza un caso contrario, el gran rendimiento de un jugador veterano como Luca Toni, fichado por el Verona, también recién ascendido y revelación del campeonato. ¿Vale más apostar por un modelo de juventud o de experiencia para competir?

Por supuesto, el equilibrio es lo óptimo. Sin embargo uno tiene que observar la idiosincrasia del club para el que trabaja y adaptarse a ella. El Sassuolo siempre ha logrado resultados con una apuesta muy clara y determinada por la juventud. El mayor error que podría cometer cualquier dirigente del Sassuolo sería tratar de cambiar esa idea y mentalidad que le ha llevado al éxito.

-Resulta inevitable hablar de un jugador como Domenico Berardi, uno de los grandes descubrimientos del campeonato.

Berardi es un futbolista que va a más, no solo en los entrenamientos que tengo el placer de ver semana a semana, sino también dentro de la competición, donde está teniendo una adaptación perfecta. Se perdió las primeras jornadas de liga por una sanción por problemas con una convocatoria con la selección Sub19 italiana, pero ya se ha convertido en una de las señas de identidad de este Sassuolo. Crecido dentro de la cantera del club, es un futbolista que ya el año pasado realizó un campeonato de Serie B impresionante. Su adaptación al campeonato y sus últimas actuaciones demuestran que estamos ante un jugador realmente excepcional.

Precisamente Berardi, aunque continúa en el club, pasó este verano en copropiedad a la Juventus, de donde también han llegado a Sassuolo jugadores como Zaza, Marrone, Ziegler y donde también trabaja como responsable scouting Javier Ribalta.

El Sassuolo, además de con la Juventus, siempre se ha caracterizado durante los últimos años por tener muy buenas relaciones con todos los equipos grandes, por la seriedad que ofrece el club y por su particular mentalidad, donde encuentran un foco de atención. Bien es cierto que la operación de Berardi está condicionada a la de Luca Marrone, pero también están los ejemplos de Zaza en copropiedad o la cesión de Ziegler. Son opciones beneficiosas para ambas partes, el Sassuolo aspira a jugadores de un ‘target’ superior, que no podría conseguir solo, y la Juventus obtiene participaciones de jugadores jóvenes muy buenos y un ‘partner’ en Serie A que los haga jugar.

-¿Qué te ha sorprendido más de lo que llevamos de temporada?

Te puedo dar la respuesta fácil de que me ha impresionado la Roma de los diez primeros partidos. Nadie se esperaba el rendimiento inicial de este equipo y la elección de jugadores, grupo y entrenador ha sido brillante. Ha habido partidos de la Roma esta temporada que ha dado auténtico placer ver.

-Un duelo por el Scudetto que estará apretado hasta el final. ¿Qué sensaciones tienes?

Creo que va a ser una gran lucha entre la Roma y sobre todo la Juventus. La Roma tendrá la gran ventaja de que, al no tener competición europea, siempre va a poder tener ese plus físico. Luego la Juventus es un equipo con un bloque totalmente configurado y no se puede perder de vista la tercera opción que es el Napoli, con la gran capacidad que tiene Rafa Benítez para afrontar varias competiciones.

-Por abajo, el Sassuolo estará en la lucha por salvar por la categoría. ¿Quiénes ves como rivales directos?

Ahora mismo si cogemos la tabla podemos ver que hay varios equipos [Chievo, Catania, Sampdoria] que están luchando en la misma liga que el Sassuolo. De todas maneras, llega un momento en el que cualquier partido contra cualquier equipo que tengas a cinco puntos de distancia es un enfrentamiento directo. Y este año la clasificación de Serie A va a ser una de las más apretadas de los últimos años.

-¿Podemos confiar en este Sassuolo para salvarse?

Por supuesto, es para lo que se está trabajando desde dentro del equipo y es el motor para hacerlo. Yo me levanto todos los días pensando “Hay que quedarse en Serie A”, es lo primero que pienso por la mañana, es la confianza que tenemos todos en el Sassuolo. En el momento en el que solo una persona no la tuviera, algo funcionaría mal.

-Para finalizar, como realización personal, ¿estás orgulloso de algún jugador que hayas ‘descubierto’?

No soy nada partidario de ponerme ninguna medalla ni de decir que he descubierto a ningún jugador. De lo que me siento orgulloso es de la trayectoria que he tenido y de haber trabajado en muchos clubes y haber aprendido mucho. De los fichajes que llegan, de los que no, hablar de algún nombre puntual… Es un trabajo en equipo. Ahora como responsable de scouting llamo a todos mis ojeadores, comentamos cosas, vemos aspectos, discutimos, enfrentamos opiniones. Nunca es un trabajo individual fichar a un jugador, siempre es trabajo de club y el club es el que se debe llevar los méritos, mediante plusvalías y éxitos deportivos. El ego personal por parte de un ojeador es lo más antagónico a mi mentalidad de trabajo.

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