Fútbol francés

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La pesadilla de Óscar García en Saint-Ètienne

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Su paciencia tenía un límite y éste ha llegado. El entrenador español Óscar García ha presentado su dimisión para dejar el banquillo del Saint-Ètienne, equipo al que llegó el pasado verano y en el que no ha podido continuar por problemas con la directiva y el vestuario.

García llegaba para cambiar por completo el estilo de juego, caracterizado en los últimos años por ser defensivo y aburrido para el espectador.  A pesar del buen inicio con el club francés, con el que logró tres victorias en las tres primeras jornadas de Ligue 1, pronto la dinámica se torció hasta acabar con un 0-5 en contra en el último partido ante el Olympique de Lyon (“Es mi noche más triste como entrenador”, declaró).

Pero no es la situación deportiva la que le ha llevado a dejar Saint-Ètienne. L’Equipe destapó los problemas con los que contó el exjugador de Espanyol y Barcelona desde el primer día. Él y sus ayudantes tuvieron que hospedarse en un hotel con el aire acondicionado estropeado y vistas al aeropuerto. Cuando Óscar solicitó un traslado, la directiva se negó al tener un acuerdo con esa cadena de hoteles. Finalmente, mandaron a un técnico para que arreglara el aparato, pero fue imposible y acabaron por cambiarles de hotel.

Su nuevo lugar de hospedaje estaba a 20 kilómetros de la zona de entrenamiento, pero no disponía de automóvil. El club no le facilitó uno hasta mucho después (“búsquese uno” le habían dicho antes de recular). Para colmo, las instalaciones de L’Étrat, en desuso desde la Eurocopa de 2016, no recibían mantenimiento y el presidente se negó a pagar horas extras a los jardineros. El cuidado del césped, ruinoso.

Óscar, famoso por grabar sus entrenamientos, tampoco contaba con cámaras. Los únicos elementos facilitados por el club fueron un teléfono y un portátil antiguos, de un exempleado que aún recibían mensajes. Las comparaciones con su anterior equipo, el Red Bull Salzsburg, eran odiosas. Por suerte, la pesadilla ha terminado.

 

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