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La (no) bienvenida de Maria Sharapova

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La polémica está servida. Maria Sharapova vuelve a las pistas 15 meses después de su sanción por dopaje y su retorno parece haber levantado ampollas. La rusa hace frente a un difícil regreso fruto no sólo de la pérdida de ritmo, y consecuentemente de ranking, sino, en especial, del rechazo de muchos de sus compañeros de profesión, en desacuerdo con los privilegios otorgados a la tenista en importantes competiciones venideras.

Stuttgart, Madrid y Roma serán los torneos en los que se “estrenará” Sharapova y, al mismo tiempo, los escenarios en torno a los que gira (y girará) toda la polémica. El hecho de haber invitado a la rusa como Wild Card, por encima de otras jugadoras que no vienen de una sanción por dopaje, ha generado infinidad de comentarios negativos, críticas y opiniones de muy diversa índole.

Así pues, jugadores como Andy Murray, Agniezska Radwanka, Jo-Wilfried Tsonga o Caroline Wozniacki han sido muy críticos con las invitaciones a Sharapova para torneos tan grandes denunciando la injusticia que supone que la rusa “le quite el sitio a otra jugadora” que, por ejemplo, viene de una lesión y señalando que lo ideal sería que la exnúmero uno empezara desde abajo.

Así lo sentía Wozniacki y de esta manera lo expresaba: “Todo el mundo merece una segunda oportunidad, pero si un jugador es sancionado por un positivo, debe empezar y luchar desde abajo. No se puede comparar con una lesión, que es para lo que están reservadas estas invitaciones. Es una falta de respeto hacia otras jugadoras.”

“Debe ganarse la vuelta al circuito”

De igual forma, Murray tenía claro que el motivo de incluir a Sharapova en estos torneos reside, en gran medida, en el hecho de que conseguirán vender más entradas. Una situación que el escocés denuncia suscribiendo, además, las palabras de la danesa y de otros jugadores que consideran que la rusa tendría que pelear en torneos de menor importancia para ir subiendo puestos en el ranking: “Si creen que por tener grandes nombres van a vender más asientos, los torneos la invitarán. Pero estas personas deben ganarse su vuelta al circuito”.

La polaca Agnieszka Radwanska, con la que Sharapova se podría ver las caras en segunda ronda de Stuttgart, también fue dura al expresar su opinión acerca de la vuelta de la rusa afirmando, con rotundidad, que si ella tuviera en su mano la decisión “no le daría otra posibilidad” que la de disputar torneos pequeños, por lo que descartaría las invitaciones del torneo alemán, el de Roma o el de Madrid.

LEER MÁS: Meldonium: de la URSS a Sharapova

Stuttgart, el reencuentro

A pesar de las críticas, Sharapova volverá a Stuttgart (24 al 30 de abril) dos años después de su última aparición en dicha competición – lo hará este miércoles ante la italiana Roberta Vinci -. Una cita muy fructífera para la rusa, que se ha alzado campeona en tres de las cuatro ocasiones en las que ha participado. Así pues, qué mejor lugar que éste para volver a las pistas y retomar su actividad en el circuito que tantas veces le ha visto triunfar.

Y es que el nombre de Maria Sharapova siempre ha sido sinónimo de éxito. Número uno del mundo en 2005, 2007, 2008 y 2012 (de manera no consecutiva), campeona de cinco Grand Slam, un total de 35 títulos WTA en su palmarés y la determinación y el juego perfectos para triunfar. Así se presentaba la rusa.

Del cielo al infierno

Sin embargo, en 2016 todo cambió y pasó, en un abrir y cerrar de ojos, del cielo al infierno. Tras acceder a los cuartos de final de Abierto de Australia, fue sancionada por tomar Meldonium, un medicamento que utilizaba desde hacía diez años “de manera legal” y que, a partir del 1 de enero de ese año, pasaba a formar parte de la lista de sustancias prohibidas por la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

De este modo, al continuar con el medicamento una vez incorporado éste en la lista de productos dopantes, la Federación Internacional de Tenis (ITF) decidió, en junio de 2016, imponerle una sanción de dos años sin poder competir. Si bien es cierto, la rusa apeló al Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS) y logró que la sanción se redujera de manera considerable, quedándose en 15 meses.

Un año y tres meses después, Maria Sharapova vuelve. Vuelve envuelta en una gran polémica, sí, pero vuelve. La potencia, los decibelios y la intensidad de juego regresan al circuito WTA. A sus 30 años, y 15 como profesional, la rusa busca reinventarse para volver a sus orígenes.

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