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La metamorfosis del Cholo

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Decir que años atrás en el Calderón la gente se aburría sería una mentira como una catedral. Puede que ahora haya más goles y se tenga más posesión pero el fútbol de los colchoneros sigue siendo igual de pasional. Porque este deporte tiene diferentes estilos de jugar y la gente también amaba la vehemencia y el empeño de su equipo en los cursos pasados. Pero antes, las victorias llegaban en un golpe de genio de la estrella de turno o en un córner de la pizarra del Cholo. Actualmente, los de Simeone tienen el control y parece que quieren la pelota. Las cosas han cambiado pero el esquema es el mismo. ¿Por qué ha cambiado el Atlético de Madrid?

Si hay algo que, con el paso del tiempo, uno se da cuenta es que los sistemas tácticos son simples números de teléfono. Es mucho más relevante el rol individual de cada uno y la forma en el que cada jugador lo desempeña. El Atlético es un gran ejemplo. El pasado curso se asentaba en un 4-4-2 en el que Koke caía a banda y el doble pivote era de corte más defensivo. Ahora, con la lesión de Augusto, el Cholo ha decidido mover al canterano al doble pivote. El centrocampista tiene la capacidad de proteger y girar rápido de un lado al otro con su espectacular y preciso golpeo. Se comenta mucho que solo este simple cambio le ha dado a los colchoneros el estilo más ofensivo. Pero no es del todo cierto. El hueco que deja el madrileño de la banda le da a Correa (un delantero) la posibilidad de ocupar su lugar. Por el otro lado está Carrasco que con sus movimientos por dentro y por fuera dan otra dimensión a su equipo. Y también está Griezmann que merece un parágrafo aparte.

El galo es uno de los primeros jugadores que tiene, por parte del Cholo, la más absoluta libertad. Se mueve por cualquier parte del campo y sus pases y movimientos recuerdan, salvando las distancias, a un argentino azulgrana que juega en la misma liga. Además, su compromiso defensivo está fuera de toda duda. A veces, incluso, aparece como lateral. Y luego está su inteligencia escogiendo los espacios. Las diagonales de los jugadores de banda no son óbices para que Griezmann encuentre los huecos necesarios y tenga la paciencia para llegar al área.

El Atlético con su “simple” y clásico 4-4-2 marca más goles, tiene mucho más el cuero y encaja lo mismo que cada temporada. La mentalidad ya no es igual. Ya no es incomodo tener el balón. El Cholo ha cambiado este club. En este estado de tensión, de cambio constante, que evita que el futbolista se relaje el Atlético sigue triunfando. Y el límite solo puede ser el cielo.

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