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La ley seca golpea duro a la delantera del Tottenham

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Esteban GÓMEZ Nadie se acuerda de los peores momentos cuando todo reluce, cuando no hay dolores o cuando simplemente todo va bien. Eso sí, cuando se abren etapas complicadas, o al menos no tan positivas como afirmaban las expectativas, se añoran esos tiempos en los que todo iba un poco mejor. El ser humano, en su figura universal, utiliza a menudo la frase popular del "no valoras lo que tienes hasta que lo pierdes", y algo así está ocurriendo en la actualidad en White Hart Lane.

Corren tiempos de sequía en el Norte de Londres, con una campaña que no se está traduciendo en los haces de luz que prometía la gran revolución a costa del multimillonario traspaso de Gareth Bale al Real Madrid. Al menos en la Premier League. El Tottenham, tras 11 jornadas disputadas, es séptimo clasificado en el campeonato doméstico inglés, con unas estadísticas pobres, a la vez que preocupantes. Eso sí, viendo sus cifras, pueden incluso celebrar no estar más abajo en la competida tabla de la Premier.

Los Spurs de Andre Villas-Boas sólo han conseguido marcar 9 goles en 11 partidos, es decir, su media no es ni de un gol por encuentro. En 4 de sus 11 partidos disputados no han conseguido anotar un gol, lo que refleja una sequía de cara a puerta evidente, importante, y que debe ser reparada si no quieren empezar a perder seriamente sus aspiraciones europeas. Sin embargo, precisamente se están mostrando como un equipo sólido atrás, serios en defensa, con tan sólo 6 goles en contra, lo que evidentemente les está aliviando el déficit en la vanguardia.

Sólo uno de sus delanteros centro ha marcado esta temporada. Roberto Soldado es el máximo goleador del equipo, siendo su primera temporada en el club y en el fútbol inglés, con cuatro goles, pero su estadística se está viendo menospreciada porque tres de ellos llegaron desde el punto de penalti, lo que en un segundo plano también afecta a la dinámica del equipo, ya que de los 9 tantos logrados 3 han sido de penalti. Sólo Gylfi Sigurdsson (centrocampista) se une a los goleadores del equipo, con tres goles más. Es decir, los nueve goles del Tottenham en Premier League se reparten entre cuatro jugadores, los comentados Soldado y Sigurdsson más un gol de Paulinho y Townsend.

Los Spurs se han caracterizado en la última década por ser un equipo competitivo, que peleaba por los puestos europeos e incluso podía pelear frente a las potencias. Cada temporada sus delanteros hacían frente al reto, y conseguían cifras de lo más interesantes en materia de gol, que evidentemente ayudaba a que el equipo consiguiera sus objetivos. Roberto Soldado está siendo uno de los protagonistas. Máximo goleador, sí, pero con tan sólo un gol en su cuenta (siempre hablando del torneo liguero) de jugada, y no de penalti.

Desde la temporada 2000/01 el Tottenham ha acabado en puestos europeos en seis campañas, y echando un vistazo a sus delanteros siempre ofrecían grandes cifras goleadoras.

En la edición 2005/06 Robbie Keane (16 goles) y Mido (11 goles) fueron los máximos goleadores, con cifras interesantes a nivel individual, pero complementadas a la perfección. Un año después (2006/07) fue Dimitar Berbatov, con 12 goles, el máximo goleador, seguido de Robbie Keane, con 11, que permitieron ser quintos al final de temporada. No lograrían el reto de volver a Europa hasta la temporada 2009/10, cuando Jermain Defoe (17 tantos) y Peter Crouch (8) conseguían cifras elevadas. En la 2010/11 sería un sorprendente van der Vaart, con 13 goles, y Plavyuchenko, con 10, quienes ayudaron a los Spurs a acabar en la quinta plaza. Un año después llegaría la histórica clasificación para la Liga de Campeones, un paso más, cuando Adebayor (con 17 goles) y Defoe (11) se convertían en los máximos anotadores del equipo londinense. La pasada temporada tuvo un claro protagonista en la figura del galés Gareth Bale, quien conseguiría 21 goles, que no evitarían quedarse fuera de la Champions League, junto a los 11 goles de Jermain Defoe.

En las últimas 13 temporadas de los Spurs se han clasificado para competición europea en 6 ocasiones. Conseguir el objetivo de competición continental debe ser el resultado de interesantes cifras goleadoras de sus delanteros sumado a un buen bloque atrás, convirtiendo la defensa en un cerrojo, y así evitar encajar goles. Hasta el momento, estadística a medias. El Tottenham tiene una pobre media de goles, pero encaja pocos goles también.

En las campañas seleccionadas, cuando no lograron el objetivo de jugar en Europa, el Tottenham tuvo dos claros factores que les hicieron fracasar: o bien sus delanteros quedaban en cifras por debajo de los 10 goles, o (como ocurrió en la 2007/08) sus delanteros consiguen marcar muchos goles, pero hicieron aguas en defensa.

Es decir. Conseguir objetivos en el fútbol es el resultado de conseguir buenas notas en conjunto, en todas sus líneas. La presente temporada del Tottenham en Premier League está dejando a un equipo sólido en defensa, con sólo 6 goles en contra (segundo equipo menos goleado, sólo mejorado por el Southampton), pero con un ataque en horas bajas, todavía más viendo que 3 de los goles han llegado desde el punto de penalti. Echando un ojo a todas las temporadas comentadas en las que se clasificaron destacó notablemente Defoe, y hasta la fecha el delantero inglés no suma ni un sólo gol en 11 partidos, en 185 minutos disputados (poco más de un cuarto de hora por partido).

Cuando las cosas van mal, o no tan bien como afirmaban las expectativas creadas, se añoran épocas mejores, y algún aficionado en White Hart Lane quizás recuerde épocas pasadas con los Berbatov, Robbie Keane o Gareth Bale. Quizás echar de menos no sea lo mejor, sino pensar en el presente e intentar mejorar unos resultados que, evidentemente, pueden ser mucho mejores.

[Sigue toda la actualidad del Tottenham en @Spursphera] 

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