Fútbol italiano

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La Juventus se aferra al ‘efecto Stadium’

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Gorka ÁLVAREZ ‘Benvenuti a casa’. Con estas tres palabras abrió su discurso el 8 de septiembre de 2011 Andrea Agnelli en la inauguración del Juventus Stadium. Pocos imaginábamos lo que supondrían. 913 días después las vamos entendiendo.

Para los amantes de los números, ahí van unos cuantos: 68 partidos oficiales disputados entre Serie A, Champions League, Europa League y Coppa Italia; 51 victorias, 14 empates y solamente tres derrotas (Inter, Sampdoria y Bayern); 147 los goles a favor y 43 en contra; una media por partido de 2,16 goles a favor y 0,63 en contra.

Otro dato significativo: en esta Serie A 2013/14, son 14 las victorias en casa de la Juventus en otros tantos partidos. Algo que se ha confirmado tras la sufrida victoria frente a la Fiorentina de este domingo. Así, los bianconeri han igualado el récord establecido anteriormente por sus vecinos del Torino en la 75/76, a la espera de poder superarlo el próximo 26 de marzo en el partido válido para la 30ª jornada contra el Parma.

Números y datos, todos ellos espectaculares. Un verdadero fortín bianconero. Pero sería demasiado reductivo quedarnos ahí. El impacto que ha supuesto el Juventus Stadium para el club turinés va más allá de eso.


Kwadwo Asamoah dio a la Juventus su 14ª victoria en casa | Getty Images

DEL DELLE ALPI AL JUVENTUS STADIUM
Poniéndonos en antecedentes: en 2006 la Juventus pasó de jugar en Delle Alpi a hacerlo en el Olímpico de Turín. Los bianconeri llevaban desde 2002 desarrollando la idea de construir un estadio propio, pero no fue hasta 2008 cuando el Consejo de Administración del club aprobó el proyecto y comenzó la demolición del viejo Delle Alpi.

De un estadio anticuado, con capacidad para 71.000 personas pero que prácticamente nunca se llenaba, con pista de atletismo y una serie de barreras arquitectónicas que dificultaban bastante la visión, se pasará a uno con capacidad para 41.000 personas (con la idea de que así se pueda llegar a llenar con más frecuencia), con el público pegado a la línea de cal, con banquillos al más puro estilo inglés ‘incrustados’ en las gradas y con una serie de servicios extra en su interior que harán más atrayente la oferta, sobre todo para las familias.

Así pues, en 2009 comienzan las obras de construcción de lo que será algo único en Italia: un estadio en propiedad y a la vanguardia, a la altura de los mejores de Europa. Mientras tanto, en el campo no estaban siendo los mejores años de la Juve. Temporadas mediocres, inestabilidad societaria y deportiva, ambiente enrarecido…

Así se llega a 2011, tras dos séptimos puestos consecutivos en campeonato y no mucho mejores resultados en Europa League y Coppa Italia. Se apuesta por Conte para el banquillo, un conocido de la casa que, tras la mala experiencia con Ferrara, no termina de convencer a todo el pueblo juventino.

Los ánimos en Turín no son los mejores, y se llega al día del debut contra el Parma del 11 de septiembre con más dudas que certezas. Sin embargo, ya desde ese día pudimos empezar a entender las palabras de Agnelli.

Un estadio que se convierte en una bolgia cada vez que juega la Juve. Un estadio que empuja al equipo desde el 1’ hasta el 95’. Un estadio que infunde miedo escénico a los adversarios. Un estadio que, al final, suma puntos. 


Con su estilo inglés, el 'Juventus Stadium' intimida a los adversarios | Getty Images

NO SÓLO EL EFECTO STADIUM
Es el efecto Stadium. Y no solo. Un estadio que ha sido fundamental para entender lo que es la Juventus de hoy. Un estadio que ha sido capaz, junto con otros factores, de cambiar totalmente la cara a un equipo que parecía desahuciado. De dos séptimos puestos consecutivos a dos Scudetti consecutivos (y camino del tercero, si no cambian mucho las cosas).

Pero va más allá de lo meramente deportivo. El Juventus Stadium ha repercutido en todas las áreas del club. Las campañas de abonos se han disparado en las tres últimas temporadas y los sold-out son continuos. Todo ello, junto a los servicios extra que ofrece (restauración, palcos VIP, centro comercial adyacente, visitas guiadas al Stadium y al Museum, por nombrar algunos), han tenido repercusiones económicas y comerciales claras: mayores ingresos y por lo tanto mayor capacidad de inversión para desarrollar otros proyectos del club.

En cuanto a imagen, sin duda, los bianconeri también han salido ganando. Tanto es así que, con tan solo tres años de vida, el Stadium va a albergar la próxima final de la Europa League. Vista su trascendencia, supone un verdadero escaparate  para el fútbol italiano en general y para la Juventus en particular.

Un escaparate, pero también una llamada de atención. Porque, aunque se trata de un caso espectacular, es también único en Italia. Y eso debería dar que pensar. En una Italia que está pasando dificultades a nivel europeo para competir con sus equipos, los estadios deberían ser de máxima prioridad, ya que suponen el primer paso para empezar a resurgir.

Y son ya varios los clubs italianos que están empezando a dar pasos en esta línea, pero todavía hoy, y a pesar del éxito de la Juventus y su Stadium, se encuentran con muchas trabas y demasiada burocracia. Así que hasta entonces, solo podremos disfrutar del Stadium y su espectáculo.

[Sigue toda la actualidad de la Juventus en @JuveSphera]

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