Fútbol alemán

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La joya de la corona se llama Gündogan

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Tras una lesión que le apartó de los terrenos de juego por más de un año, Ilkay Gündogan ha vuelto a su nivel más impresionante, aquel que deslumbró en 2013 llevando al centro del campo del Borussia Dortmund a la final de Champions de Wembley.

Sentado en el banquillo vio el jugador internacional el primer tiempo del encuentro contra el Hoffenheim. Un partido correoso en el que el BVB llegó a encajar un 0-1 para irse perdiendo al descanso. Un equipo con poco movimiento y falta de ideas, con un Weigl ahogado en el medio del campo y una conexión que faltaba entre los hombres de arriba y el resto del equipo. Y aquí es dónde entra la magia de Ilkay. En sólo cuarenta y cinco minutos, el jugador del conjunto aurinegro, estrelló un disparo al palo, dio el último pase para el gol del empate y participó en las jugadas que darían vida al segundo y tercer gol del Dortmund. Un total de 78 veces pasó el balón por sus pies y en el 97% de ocasiones el esférico llegó a buen puerto, a las botas de uno de sus compañeros. Una delicia en cuanto a calidad y tempo que dio al Borussia la posibilidad táctica y técnica de darle la vuelta al marcador.

Y es que Gündogan -según lo describiera la revista nacional Kicker- es un estratega que funciona a la perfección para dar el penúltimo pase, una de las claves de la brillante adaptación del Dortmund a la nueva era Tuchel. Una joya en una corona aurinegra que lleva el joven de ascendencia turca sobre la cabeza. Su robustez ayudan a su técnica y si bien la rapidez puede que no sea uno de sus fuertes -si lo compararamos con Aubameyang o Reus en la misma plantilla-, Gündogan no esconde la pelota y siempre se procura darse espacio cuando lo necesita. Las temporadas y los partidos lo han convertido en un mediocentro digno y de fiar, con pegada en ambas piernas a pesar que “oficialmente” es diestro.
 

 
Habiendo quedado a las puertas del mundial por su odisea médica en la que se operó de la espalda y tras pasar 14 meses apartado de césped, ha llegado ahora, casi una temporada y media después, a un ritmo espectacular, a uno de los mejores “Ilkays” que hayamos podido ver. La estrategia de Tuchel y el nuevo comportamiento del Dortmund con la pelota han podido ayudar en los últimos meses de desarrollo del mediocentro que ahora disfruta de un gran período de brillantez.

Con esas cualidades no es de extrañar que el turco-alemán haya despertado pasiones en Europa. Ya lo intentó el Bayern la temporada pasada cuando aún no había logrado recuperarse del todo y ahora la lista se hace cada día más y más larga: Manchester, Roma, Barcelona, Madrid…. Muchos destinos para Ilkay al cual se le acaba contrato en 2017. En el Borussia hablan de primerísima prioridad para la renovación del centrocampista.

La joya de la corona está en pleno funcionamiento y reluce como nadie, la importancia en el juego de este Dortmund se hace patente en la falta de Gündogan (contra el Porto la segunda mitad y contra el Hoffenheim la primera). Lo que si está claro es que Ilkay sonríe y dice que está satisfecho, habla de “solid performance”. Quizás hace referencia a la suya propia, a esa que los números demuestran que es uno de los mejores centrocampistas de hoy en día.

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