EURO 2016

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Una Italia de toda la vida

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La primera jornada de la fase de grupos de esta Eurocopa ha puesto de manifiesto la enorme igualdad que existe y la dificultad para ganar un partido cómodamente; tan solo dos selecciones se han impuesto por más de un gol de diferencia y éste llegó en el tiempo de descuento cuando su rival se hallaba volcado en busca del empate: Alemania e Italia. El vigente campeón del mundo dominó su partido con claridad ante Ucrania pero permaneció abierto hasta que sentenció Schweinsteiger a última hora. El combinado azzurro, por su parte, se mostró como una de las defensas más sólidas del torneo y derrotó por 2-0 a Bélgica -un rival de cierta entidad-.

Es cierto que el gol de Pellè que cerraba definitivamente el choque llegó en el último suspiro, pero los de Antonio Conte a base de trabajo y sacrificio colectivo impusieron su oficio frente a uno de los equipos con mayor calidad individual de esta edición. Italia pareciéndose lo más posible a Italia en estos últimos años. El exentrenador de la Juventus aboga por el juego de toque pero la ausencia de jugadores clave en este sistema como Pirlo o Marchisio imposibilitan tal desempeño. Sea como fuere, utilicen el estilo que utilicen, Italia siempre compite y siempre es considerada por sus rivales como favorita al título; en mayor o menor medida, Italia siempre es temida.

 

El 9 de julio se cumplirá una década del último Campeonato del Mundo conquistado por los italianos; el de Alemania ’06, el del Balón de Oro de Cannavaro, el gol de Grosso en la prórroga ante Alemania, la panenka de Zidane y su posterior incidente con Materazzi. No era el máximo favorito y ganó su cuarto Mundial. La plantilla de aquel combinado dirigido por Marcelo Lippi estaba repleta de estrellas mundiales, sumado a un sistema defensivo perfectamente trabajado y un sentido táctico del juego brillante hicieron de Italia un hueso imposible de roer. El XI que disputó aquella famosa final de Berlín contra Francia fue el siguiente: Buffon; Zambrotta, Cannavaro, Materazzi, Grosso; Pirlo, Gattuso, Camoranesi, Perrota; Totti, Luca Toni. Los sustitutos Del Piero, Iaquinta y De Rossi. Casi nada…

La alineación azzurra en su debut en esta Eurocopa frente a Bélgica fue: Buffon; Bonucci, Chiellini, Barzagli; Candreva, Parolo, De Rossi, Giaccherini, Darmian; Pellè, Eder y los cambios De Sciglio, Immobile y Motta. Ni punto de comparación. La calidad individual de la actual plantilla dista mucho de aquella entrenada por Lippi, lo que ha hecho renunciar al reciente tiki-taka impuesto por Conte para volver a ser Italia. El gen competitivo que radica en cada futbolista italiano es igual o mayor que el de aquel equipo de ensueño. Es algo intrínseco. Italia siempre está y siempre se le espera. En la EURO 2012 estuvieron a punto de repetir la historia; eliminaron contra pronóstico a los Alemania e igual hubieran sido campeones de Europa si Xavi Hernández no hubiera tenido otras intenciones aquella maravillosa tarde en Kiev. ¿Será Italia capaz de ganar esta Eurocopa? Difícil, pero no imposible. Como lleva pasando toda la vida. Mucho cuidado con Italia.

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