Fútbol alemán

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La enésima crisis del Schalke 04

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El Schalke vuelve a atravesar una crisis. Esto no es nada nuevo para los que estamos acostumbrados a seguir la Bundesliga, ya que en los últimos años esto se ha convertido en menester. Todas las crisis del Schalke siempre tienen un patrón definido: Un horrible comienzo de liga plagado de lesiones y mal juego que se arregla con segundas vueltas de bastante nivel. Una especie de Arsenal, para que se entienda bien del todo y no queden dudas. ¿Qué es lo que tiene esta crisis que no hayan tenido las demás? Principalmente, los mineros han hecho una segunda vuelta muy pobre: De 45 puntos en juego, los de Gelsenkirchen solo han hecho 18. No son ni siquiera la mitad de los puntos, y distan mucho de los 27 que se hicieron en el primer tramo del campeonato, meses que fueron mucho más convulsos, sobre todo, a raíz del cambio de técnico.

Pese a los malos tiempos que corren, el segundo tramo de los azulinos no comenzó mal: En los primeros siete partidos de liga de 2015, los mineros lograron tres victorias (una ante el Mönchengladbach), dos derrotas y dos empates, uno de ellos en el Allianz Arena (en los primeros siete de la primera vuelta hicieron 8 puntos). En medio hay que situar el 4-5 en el Bernabéu, con el que estuvieron a punto de eliminar al vigente campeón continental. Daba la sensación que el Schalke iba a despegar: Di Matteo pareció haber encontrado el sistema idóneo, Meyer empezó a tomar galones y Sané apareció de la nada como un refuerzo de lujo. La ventaja de Wolfsburg, Bayer Leverkusen y Gladbach no era demasiado amplia, por lo que la remontada era factible, aunque no iba a ser tarea fácil.

La victoria en el Bernabéu debía suponer un punto de inflexión positivo, pero todo se quedó en Chamartín. Desde el día diez de marzo hasta la fecha, el Schalke solo ha ganado un partido y ha empatado cuatro.  La racha ha sido tan negativa que jugarán las últimas dos semanas con la misión de retener su puesto de Europa League. Para el aficionado neutral puede que no sea un drama, pero nada más lejos de la realidad. Las planificaciones de las temporadas del Schalke han dependido en gran manera de la Champions League, por lo que es su objetivo principal cada temporada. Los casi 20 millones que se ingresan por jugar la fase de grupos solucionaban muchos problemas financieros del club (el club paga sueldos muy altos). Por poner un ejemplo: La temporada pasada los mineros tuvieron que jugar la previa ante el PAOK griego, equipo con el que estuvieron a punto de caer eliminados (3-4 en el global). Finalmente, avanzaron a la fase de grupos, pero si no hubiera sido el caso, la venta de Papadopoulos hubiese sido obligatoria (lo llegaron a tasar en una cifra cercana a los veinte millones).

Esto último, ya de por sí preocupante, sumado al mal rendimiento del equipo durante estos dos últimos meses, han hecho estallar a la directiva, que no ha dudado en tomar medidas serias. Boateng, más famoso por su vida extradeportiva, y Sidney Sam, paso testimonial por el club, han sido expulsados del equipo con efecto inmediato. Por otro lado, Höger ha sido suspendido hasta el sábado por una supuesta “falta de lealtad” al club. Hasta el fin de semana tendrá tiempo para replantearse su carrera en el club.

“No transmite energía positiva. Solo se preocupa de si mismo. Eso no lo necesitamos en los próximos catorce días. Aquí no va a seguir. Sidney (Sam) jugó muy bien en Leverkusen, pero aquí no ha funcionado. Esta ha sido la primera medida. Esta semana observaremos las reacciones de los demás. Supongo que han notado que esto se trata de negocios y que le puede tocar a cualquiera.” Horst Heldt, Director Deportivo del Schalke en Sport Bild

La inesperada expulsión de Kevin Prince Boateng supone un adelanto de su marcha del club. Ha jugado mucho menos esta temporada y su importancia en el equipo ha ido bajando conforme iban pasando los meses (llegó a ser el baluarte del equipo). El club se quitará uno de los sueldos más altos, aunque prescinde de un dinero en traspasos que podría haberle venido bien, teniendo en cuenta que no jugarán la liga de campeones.

¿Y Di Matteo? El ex técnico del Chelsea también está en el punto de mira, aunque el suizo no se moverá del banquillo hasta verano, cuando se reúna con la directiva para decidir qué camino tomará cada uno.

 

 

 

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