Fútbol inglés

article title

La burbuja del 3-5-2

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Solo los genios tiene la capacidad de cambiar de escenario con tan solo una tecla. De conceder deseos, seguir respirando y comenzar a aspirar. Al Chelsea hacía tiempo que no se le concedían deseos. Ni el dinero del magnate ruso hace posible este tipo de obsequios. José Mourinho, un hombre divinizado y que sumó 77 partidos imbatido como local entre su primera y segunda etapa, acabó marchándose de Stamford Bridge por la puerta de atrás. Con la llegada de Antonio Conte después de su notable Eurocopa con veintitrés italianos resucitados, muchos aficionados blues comenzaron a aspirar sin antes respirar, y claro, casi se ahogan en la orilla. Pero Conte antes de morir, activó la tecla.

El Chelsea iniciaba su andadura esta temporada con su novedad más importante al otro lado de la línea de cal. Antonio Conte era la esperanza de los aficionados blues. Su Italia venía de ser eliminada en una fatídica tanda de penalties ante la campeona del mundo. Antes, un equipo muerto y catalogado había dado síntomas de renovado y esperanzado. El viejo continente descubría una nueva forma de empezar a ganar desde atrás. Una BBC que defendía y no goleaba. Avanzaba con paso firme y asentado dejando en la cuneta de al lado a Bélgica y España entre otras. Y una vez más, como ya hiciera en Turín, Conte y su 3-5-2 habían aislado a sus jugadores del exterior. Una burbuja que te alienta y te aleja. Crecen en expectativas y olvida profecías y palabrerías.

El técnico italiano tardó en usar la tecla del salvavidas. Suponemos que por materia y clasicismo del fútbol inglés. Empezó con el 4-1-4-1, probó con el 4-2-3-1 y el resultado al término de las primeras 6 jornadas no era nada esperanzador. 10 puntos de 18 posibles eran un buen resultado para repetir lo sucedido la pasada temporada pero ni mucho menos para acercarse a la zona noble-alta de la Premier.

Con la llegada de octubre y habiéndose dotado del conocimiento necesario para profundizar en su plantilla, Conte volvió a su esencia. Como cuando las hojas en pleno otoño buscan las raíces sobre todo lo que crecieron, buscan el suelo transportadas por el viento. Con tanto parón y tiempo para pensar, reflexionó y se reencontró.

Estrenó el 3-5-2, Azpilicueta de central, adaptó en su retorno a David Luiz en el eje de la zaga y hizo bueno el precio pagado por Kanté y Marcos Alonso, piezas claves en su nuevo sistema. El primero sigue igual o mejor, muestra todas sus virtudes mostradas en la faceta defensiva y además muestra un potencial llegador. Marcos Alonso adaptado a carrilero, muestra toda su versatilidad tanto arriba como atrás. Coopera con Cahill y dobla y sorprende con Hazard.

El belga ha disipado todo tipo de dudas, ha vuelto a ser aquel extremo que deslumbró a toda Europa y con Eden al 80% te sobra para jugar con ventaja. Sin embargo, ninguno de los anteriormente mencionados es el cambio más sorprendente. Victor Moses se ha reivindicado. Parece haber llegado el punto y aparte a todas las cesiones frías y a olvidadas. Conte le sorprende su disposición y entrega pero nadie duda de su potencial con metros por delante. Marcos Alonso por izquierda y Moses por derecha, para complementar con Hazard, Costa y Willian/Pedro en función del momento.

El 3-5-2 ya ha llegado al reino de Conte. Le ha servido para realizar un octubre rozando la perfección. 16 goles a favor en 5 jornadas. 0 goles encajados y un total de 15 puntos obtenidos. Pleno desde el comienzo de octubre, casi desde la llegada del Otoño. El equipo con mayor acierto de cara a puerta en la Premier League. Conte se quisó adaptar y al final lo han hecho los demás. Todo tiene su ciclo natural y el 3-5-2 ya ha comenzado a rodar. Los jugadores viven en una burbuja y Conte se ha vuelto a encontrar.

 

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados