Se habla de:

Fútbol italiano

article title

La batalla del Milan por encontrar su ‘9’

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

El fútbol está supeditado, dicho mal y pronto, a los delanteros. Son ellos los que son capaces de levantar a toda una grada para celebrar, son ellos los que ganan partidos con sus goles. Son ellos los que, al final, ganan campeonatos. Y ganar campeonatos no es algo que se haya visto últimamente por la parte rossonera de Milán.

Esto en parte, por la falta de delanteros con una capacidad goleadora aceptable. Da igual el tipo o las características del ‘9’ que el Milan escogiese, porque tras probarlo todo en las últimas temporadas sólo Carlos Bacca, además de Ibrahimovic, parece haber funcionado. Y agradecen en el Milan que el colombiano continúe en el club pese a que el equipo vaya a la deriva.

Carlos Bacca sobre su futuro: “Hablé de la posibilidad de salir del club con mi familia y decidimos no dejar el Milan hasta habernos clasificado para la Champions. Estoy seguro de que, junto con mis compañeros, vamos a trabajar duro para llegar a Europa

Y es que antes de la llegada de Bacca y desde la salida de Pippo Inzaghi, pocos delanteros habían estado tan bien casados con el gol. La lista de atacantes pasados por el Milan desde entonces es enorme, de la que se salvan muy pocos gracias a alguna buena temporada, como es el caso de Balotelli.

Alexandre Pato

Su caso es bastante curioso. El delantero brasileño apuntaba a ser uno de los mejores delanteros del mundo en el futuro por su juventud, presente goleador y proyección, motivos por los que incluso se le llegó a relacionar con el Real Madrid. Pero todo se truncó en la temporada 2011/12. A partir de entonces, primero por las continuas lesiones y luego por falta de confianza y malas compañías, el ritmo anotador de Il Papero cayó en picado. Su fama se vio truncada y parecía que su carrera estaba acabada. Pero la realidad es que en aquel momento tan sólo contaba con 22 años y una carrera muy larga por delante. Suficiente para reconducirse y demostrar que los 63 goles y 18 asistencias que registró en 150 partidos con el Milan no fueron pura casualidad.

Alessandro Matri

Nunca fue un delantero goleador Alessandro Matri, aunque si trabajador. Su nombre cogió fuerza en el Cagliari a finales de la primera década del 2000 y dio el salto a la Juventus, dónde cumplió aunque sin llegar a enamorar. Su llegada al Milan alcanzó la decepción, pues el recuerdo de lo que era el club cuando se fue (2004) no se correspondía con lo que era en el momento de su regreso (2013).

Su cometido era el de rescatar al equipo de sus cenizas, pero lo que sucedió fue que se unió a ellas. Y es que los grandes años del ‘9’ que goleó en Cerdeña y Turín no se vieron en la ciudad lombarda, lo que confirmó un paso nefasto por Milán. Sobre todo porque fue fichado para perforar las redes rivales y se marchó 6 meses después con una sequía asombrosa: un gol en 19 partidos. Además, y por si fuera poco, la temporada 2015/16 la volvió a “disputar” con los rossoneri tras numerosas cesiones en el Calcio: no jugó ningún partido.

LEER MÁS: Sassuolo, el séptimo equipo para Matri

Fernando Torres

Al nivel de Matri en su segunda etapa en Milanello, los números de Fernando fueron una calamidad: un tanto en 10 partidos. Su paso fue breve y nefasto. Se dijo en su momento que fue culpa de las dos partes, de Torres por estar en decadencia y del Milan por su crisis deportiva e institucional. No obstante, tras 6 meses de amargura en la ciudad de la moda en la que Ménez y un plano Pazzini le robaron el puesto, ‘El Niño’ regresó al Atlético de Madrid casi 10 años después y a las órdenes del Cholo Simeone parece haberse recuperado del paupérrimo nivel que ofreció vestido de rossonero. Se le recordará con más pena que gloria por tierras transalpinas.

Mattia Destro

Sin llegar a ser un delantero centro puro en toda su carrera, los números del delantero ascolani en la Roma (29 goles en 68 partidos) le dieron un crédito goleador excesivo. En la Capital se le terminó exigiendo números de ‘9’ y acabó exprimido encontrando en el Milan una salida que creía darle aire. Sin embargo, los rossoneri le reclutaron para exigirle lo mismo por lo que dejó de vestir la camiseta de La Loba.

En Milán, Mattia Destro sufrió una presión desmedida por cumplir unas tareas para las que no estaba realmente capacitado, además de tener que soportar el peso de un dorsal, el ‘9’, con mucha historia en el club lombardo y grandes portadores. Una temporada de desolación soportó allí el jugador, que terminó marchándose en 2015 a un equipo de un escalón menor, el Bologna, dónde ha recuperado la sonrisa.

Baraja de fiascos

Si la racha que llevaba el club con los delanteros era poco mala, la temporada 2015/16 congregó en el Milan a dos jugadores de élite europea y al bueno de Matri. Esos dos compañeros fueron nada más y nada menos que Mario Balotelli, su segunda etapa, y Luiz Adriano. Pero a diferencia de Mitra Matri (cero partidos), el italiano y el brasileño tuvieron casi una treintena de partidos cada uno para demostrar su caché. Algo que se encargaron de manchar con sus 3 y 6 goles respectivamente entre Serie A y Coppa.

LEER MÁS: Ya no saben dónde aparcar a Balotelli

Y todo pese a que el olfato goleador de ambos delanteros había sido muy fuerte hasta ahora, registrando Balo 94 goles en 272 partidos por los 135 de Luiz Adriano en 299 partidos. Un idilio con el gol el de ambos delanteros que ha parece haber sufrido un divorcio… hasta que se dicte lo contrario.

Ahora, con la continuidad de Carlos Bacca por una temporada más, el Milan se asegura una gran suma de goles que deberá acompañar con un equipo de mejores condiciones. Más que nada para evitar otra mala temporada y tener que ver como su hombre gol coge la puerta. En cualquier caso, el equipo del que Berlusconi dejará de ser propietario tras 20 años se ha reforzado con Gianluca Lapadula, delantero italo-peruano por el que se ha peleado media Europa y cuyo futuro parece prometedor. Lo que está claro es que la suerte del Milan con los delanteros parece estar cambiando, y para bien.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados