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Kroos, un apellido y dos caminos diferentes

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En “Tú Eliges” siempre queremos mostrarles un lado vintage de todos los protagonistas. Sean equipos, jugadores, entrenadores, intentamos ponerles más allá de la actualidad y mostrar lo que fue de ellos en sus inicios o en algún momento de su carrera. En este caso tocó hablar de hermanos. Les dimos a elegir entre cuatro apellidos de parejas de hermanos que están o han estado en la Bundesliga. Hay muchos, sí, pero en este caso elegimos cuatro: Sané, Kroos, Yakin y Altintop. Todos, jugadores conocidos. Vuestra elección fue Toni y Felix Kroos y, sobre ellos, va este texto.

En Greifswald, una ciudad universitaria situada al nordeste de Alemania, nacieron dos hermanos futbolistas que, con el tiempo, han visto sus caminos separados. Uno llegó a ser campeón del mundo con su país y, el otro, se ha tenido que marchar a la Segunda División del país para reinventarse. Se llevan un año y un par de meses de diferencia y coincidieron en varios equipos. Primero, en el club de su ciudad, donde su padre ejercía de entrenador. Luego, allá por el año 2002, ambos marcharon a las categorías inferiores del Hansa Rostock, un club situado a unos 100 kilómetros de su ciudad natal. Esa fue la última vez que los hermanos coincidieron, puesto que ahí, justo en ese momento, sus caminos tomaron vías diferentes. Felix seguiría su caamino en el club de Rostock y Toni, el mayor, marcharía rumbo a Múnich, para jugar en las categorías inferiores del todopoderoso Bayern.

Un año después de su llegada al conjunto bávaro, Alemania se disponía a disputar la fase final del campeonato del mundo sub-17, disputado en Corea del Sur. De la mano de Heiko Herrlich, seleccionador de aquel equipo, jugaron aquel torneo, junto a Toni Kroos, jugadores como Konstantin Rausch, Tony Jantschke, Sebastian Rudy, Alexander Esswein o Kevin Trapp, todos nacidos en 1990. Ese torneo lo jugó también gente como Danny Welbeck, David De Gea, Mateo Musacchio, Eden Hazard, Christian Benteke o James Rodríguez.

Toni era el capitán alemán. Alemania pasó la fase de grupos cediendo un empate ante Colombia en el debut (3-3), partido en el que James y Toni fueron relegados a un segundo plano. Kroos se destapó en el siguiente encuentro. El jugador hanseático marcó dos de los tres goles germanos y prácticamente Alemania sellaba su pase a la siguiente ronda. A partir de ahí, todo fue rodado. No para su selección, pero sí para él. Kroos marcó en cuartos, en semifinales y en el partido por el tercer y cuarto puesto. Al final del campeonato fue elegido mejor jugador del torneo y acabó compartiendo la Bota de Bronce de máximo goleador con el español Bojan Krkic. Un éxito que no pasaría desapercibido para la gente del Bayern que, para la temporada 2007-08, con Ottmar Hitzfeld en el banquillo, decidió contar con un chaval de 17 años para que empezara a tener presencia en el primer equipo.

¿Y mientras tanto, qué pasó con Felix? El pequeño de los Kroos esperó más tiempo para debutar con el primer equipo del Hansa Rostock. Fue en enero de 2009, en tercera ronda de la DFB Pokal. El Rostock jugaba ante el Wolfsburg. Fue una gran noche para el brasileño Grafite, que marcó un hat-trick. Pero Felix Kroos recordaría aquella noche por otra cosa: el debut con el primer equipo. En aquel partido estaban también, en las filas del Hansa Rostock, el actual futbolista del Eintracht Frankfurt, Bastian Oczipka; y el germano-congoleño Assani Lukimya-Mulongoti, que años después se volvería a encontrar con Felix Kroos en el Werder Bremen.

La temporada que el pequeño Kroos debutaba con el primer equipo del Rostock, Toni había sido cedido a Leverkusen, para tener minutos, puesto que aún no encontraba su sitio en el Bayern. Con el Bayer 04 marcó Toni su primer gol en el fútbol profesional, justo en el estadio en el que su hermano había debutado tres meses antes a ese nivel. El Leverkusen perdía por 2-1 ante el Wolfsburg en la Bundesliga, en un encuentro en el que, otra vez Grafite, fue protagonista, marcando dos goles. Grafite y el Volkswagen Arena se cruzaban en la vida de ambos hermanos, con pocos meses de diferencia.

A partir de ahí, fue todo a más en la vida de Toni Kroos. Su segundo año de cesión fue el de su explosión. Solo se perdió un partido de Bundesliga en aquella temporada. Marcó nueve goles y el Bayer Leverkusen de Jupp Heynckes se clasificó para la Europa League. Su hermano, mientras tanto, no pudo superar el 15º puesto en la 2.Bundesliga con su club. A pesar de que era su hermano el que estaba empezando a triunfar, aquella discreta temporada en Rostock le valió para fichar por uno de los grandes clubes de la región, el Werder Bremen. La oportunidad del pequeño Kroos de jugar frente a su hermano estaba cada vez más cerca.

El día del encuentro pudo llegar en 2012. Toni era titular con Heynckes en el Bayern, en la visita al Weserstadion. Felix, sin embargo, no fue alineado por Schaaf y esperó su oportunidad en el banquillo. El del Bayern era sustituido en el minuto 58 y el del Bremen no llegó a jugar. Una pena para la familia Kroos, sus hijos no coincidirían dentro del terreno de juego. En 2015 cambió el campo, pero esta vez se quedó sin jugar el hermano mayor. Con Pep Guardiola y Robin Dutt en los banquillos, ambos hermanos comenzaron el encuentro como suplentes y Felix, saliendo al campo en el minuto 83, fue el único de los dos que jugó el partido.

El sueño de unos padres es ver a sus hijos triunfando juntos. Los Kroos han visto como Toni y Felix han llegado a lo más alto, pero queda la espina de poder verles enfrentarse o, quién sabe, jugar juntos en algún club antes de retirarse, quizás, el Hansa Rostock. Después de varios amagos de posible enfrentamiento entre ambos, otra vez el camino de los Kroos se separaba pero, en esta ocasión, con países por medio. Ya no competirían en la misma liga. Tras ganar el Mundial de Brasil, Toni Kroos firmaría por el Real Madrid, donde el palmarés del alemán ha crecido, sumando dos Copas de Europa y algún trofeo más a los que ya había ganado con el Bayern y la selección. Allí en España, Toni se ha convertido en un futbolista casi imprescindible en el club, ya que, es uno de los futbolistas que menos rota en la plantilla, siendo titular siempre que está al 100%.

Así fue como se dividió el camino de dos hermanos que empezaron juntos el camino y, a día de hoy, juegan por objetivos totalmente diferentes. Uno en lo más alto del fútbol continental y otro luchando por el reto de un ascenso. Ellos, los hermanos hanseáticos que salieron de Greifswald para hacerse un nombre en el fútbol. Deportivamente no escucharás otro nombre en esa ciudad que haga referencia al deporte. En Greifswald, hablar de deporte es hablar de fútbol y, por consecuencia, del apellido Kroos, un apellido que se debe al fútbol.

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