Fútbol alemán

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Lothar Kobluhn, el líbero que venció a “Torpedo” Müller

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El premio de máximo goleador en una liga está reservado a unos pocos. De toda la vida, ese galardón está reservado para los jugadores que ocupan las posiciones más adelantadas en un terreno de juego. En el fútbol alemán, a lo largo de la historia, por ejemplo, lo ha sido gente como Gerd Müller, Karl-Heinz Rummenigge, Klaus Allofs, Jürgen Klinsmann, Ulf Kirsten o Robert Lewandowski. Pero hubo un año en el que la lógica fue derrotada por las ganas y la humildad. Una temporada en la que un líbero conquistó el terreno a los delanteros.

Corría la temporada 1970/71. El Gladbach de Jupp Heynckes, Günter Netzer y un joven Rainer Bonhof ganaba su segunda liga, por delante del Bayern de Múnich. El Rot-Weiss Oberhausen, club de una ciudad situada a poco más de quince kilómetros de Gelsenkirchen, que actualmente está jugando en la Regionalliga, había conseguido la permanencia en la máxima categoría del fútbol alemán, de la mano de Alfred Preissler, un exjugador del Borussia Dortmund que fue internacional con Alemania en dos ocasiones. En la primera temporada, el Oberhausen consiguió la permanencia, dejando el descenso a cuatro puntos. El conjunto de Renania del Norte-Westfalia comenzó sumando cuatro victorias y un empate, venciendo a tres de los primeros campeones de la Bundesliga (Borussia Dortmund, Eintracht Braunschweig y Werder Bremen).

Incluso, ante el Bayern de Múnich pudo empatar (3-3) en su campo. Lothar Kobluhn, el líbero del equipo y uno de los más destacados de la plantilla, marcó cinco goles aquella temporada, todos ellos ante clubes importantes. En el empate ante el Bayern en casa, suyo fue el segundo tanto del equipo. Lo que Kobluhn no podía imaginar era lo que sucedió la temporada siguiente. El RW Oberhausen se quedó, en esta ocasión, por la diferencia de goles con el Kickers Offenbach. El equipo acabó la liga con cincuenta y cuatro goles a favor, de los cuales, veinticuatro fueron marcados por un mismo hombre. Lothar marcó aquella temporada más goles (24) que todos los delanteros de la plantilla juntos (23), lo que le convirtió en el máximo goleador de la categoría.

Había sucedido algo insólito. Un jugador de la defensa había marcado más goles que el mejor delantero de la historia del fútbol alemán, Gerd Müller. El “Torpedo” había sido vencido en su terreno por un jugador que actuaba como líbero, una posición cuyo mayor exponente era, en el país germano, un jugador del Bayern, Franz Beckenbauer, pero “El Káiser” nunca llegó a las cifras de Kobluhn en una misma temporada. Lo conseguido por Lothar no se volvió a repetir nunca jamás en la historia y puede que en ningún otro país haya pasado.

Lothar y Friedhelm, los hermanos Kobluhn en el Rot-Weiss Oberhausen

Obviamente, aquella hazaña no se volvió a repetir. Al año siguiente el Oberhausen volvió a luchar por la permanencia y Gerd Müller y el Bayern recuperaron su trono. Müller, además, lo recuperó consiguiendo la cifra de goles más alta que un futbolista ha conseguido en una temporada en la Bundesliga (40). Lothar coincidió durante las dos primeras temporadas en el equipo con su hermano, Friedhelm. Su hermano, unos siete años mayor que él, no tuvo tanto protagonismo en el equipo. Y eso que tuvo un parón de dos años en su carrera para coger el banquillo. En los primeros siete años, Friedhelm disputó más de cuatrocientos partidos. En la temporada 1971/72 ya contaba con 35 años y había colgado las botas. Durante la temporada siguiente, el equipo no iba bien. Pasó toda la competición entre los puestos 17º y 18º. Günter Brocker, el entrenador que había sustituido a Preissler las últimas nueve jornadas de la 1970/71, llegó hasta noviembre de 1972 y tuvo que coger el equipo Friedhelm, para intentar salvarlo.

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Brocker dejó el cargo ganándole al HSV por 3-1, un resultado muy importante. Friedhelm cogió el puesto y duró ocho partidos como primer entrenador del club, habiendo conseguido solamente una victoria y dos empates, todos ellos en casa. El mayor de los Kobluhn se marchó y el pequeño seguía en la plantilla. Heinz Murach fue el siguiente, pero no pudo evitar el descenso.

La experiencia fue corta, pero intensa. El Rot-Weiss Oberhausen no ha vuelto a jugar en la 1.Bundesliga desde entonces, pero el nombre del equipo y el de Lothar Kobluhn han quedado en el recuerdo. No todos los años un defensa se cuela entre los jugadores que más goles meten en una misma temporada, y menos, siendo el que lidera la clasificación. Hubo un año en la que ese milagro pasó, en el que un tal Gerd “Torpedo” Müller se vio superado por un líbero del estilo de Franz Beckenbauer. Un año en el que el duelo cara a cara entre Kobluhn y Müller fue para el del Bayern, pero el global para el jugador del Oberhausen. El año en el que el líbero venció al cañonero.

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