article title

Kaká, sentenciado tras el plebiscito del Bernabéu

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Christian DÍEZ – El Trofeo Santiago Bernabéu en homenaje a Raúl dio para mucho. El estadio blanco se vistió de fiesta para brindar tributo a una de las grandes leyendas del club madridista. El ‘7’ blanco no defraudó. Suyo fue el primer tanto del partido, el que podría ser el último con la camiseta del Real Madrid. Pero más allá de los honores al ex ariete madridista, el partido dio para mucho más. Entre otras historias, rescatamos la de Kaká, de nuevo en el disparadero.

VÍDEO | Resumen del Real Madrid 5-0 Al-Sadd

El 30 de junio de 2009 fue un día espacial para el madridismo. El sueño de ver a Kaká vestido de blanco se hacía realidad. Tras varios años de coqueteos el mediapunta aterrizaba en Madrid con una aureola de triunfos que en los últimos años se habían venido a menos. Ya no era el Kaká que encandiló al mundo con un eslalon único en Old Trafford, un futbolista que había ganado la Champions, el Balón de Oro y el FIFA World Player. Los algo más de 68 millones que costó su fichaje dejaban en el aire lo que podría ser un fracaso consumado. Ahora, cinco años después, ese sueño del madridismo de ver a Kaká de blanco se ha tornado en pesadilla, la misma que vive el futbolista brasileño, muy lejos de ser aquel jugador de primer nivel mundial.

Con una ficha de 10 millones de euros anuales, su situación en el club ha estado en el candelero en los últimos cinco años, los mismo que suma el brasileño en la entidad madridista. El mediapunta llegó a Madrid tras haber sufrido en Milan una lesión de tobillo en febrero de 2009. Pero nada hacía presagiar lo que vendría. Tras un arranque de temporada dubitativo, el ‘Alcorconazo’ en el mes de noviembre y una lumbalgia en el mes de diciembre –de la cual el jugador se negó a operarse pensando en el mundial- comenzaron a señalar el camino de lo que sería su carrera en el conjunto madridista.

La primera gota que colmó el vaso de la paciencia de la afición blanca fue su lesión en el menisco de su pierna izquierda. Kaká jugó lesionado el Mundial de Sudáfrica, disfrutó de sus “merecidas” vacaciones y al llegar al Madrid se pronunció: quería operarse. Siete meses de baja que dejaron los primeros vestigios de ruptura entre la afición y el futbolista.

Mourinho confió en él. El míster portugués se ilusionó con su recuperación, le dio oportunidades, pero el futbolista nunca recogió el testigo. Kaká daba una de cal y otra de arena. Brillaba un domingo y el miércoles desaparecía. Era la resurrección que nunca llegaba. Una paciencia que el Bernabéu transformó poco a poco en susurros, los mismos que este jueves tornaron en pitos. La afición blanca le ha brindado muchas oportunidades, ha creído en sus palabras, pero ha dicho basta.  El Trofeo Bernabéu ha servido para poner punto y final a una relación que se cae por su propio peso. El futbolista tiene contrato hasta junio de 2015 y su salida se antoja complicada una vez que el jugador no quiere rebajarse su ficha. En las oficinas del club buscan una solución al caso Kaká.

*En el coste del jugador por partido, minuto y gol están incluidos los 68 millones de euros de su traspaso y los 10 millones que cobra al año

[Sigue toda la información del Real Madrid en @RMsphera]

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados