Ciclismo

article title

Kadri estrena en solitario la montaña en los Vosgos

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Enrique JULIÁN GÓMEZ – Primer día de media montaña del Tour de Francia, con la incursión de la carrera en los Vosgos. La etapa no presentaba ninguna dificultad hasta los 25 kilómetros finales, en los que se encadenaban tres ascensos, dos de segunda categoría, el irregular Croix des Moinats y el más exploivo Grosse Pierre antes del ascenso final al muro de La Mauselaine, en Gérardmer.

Tras un movido inicio de etapa, con diversos ataques, alta velocidad -que llegó a dividir  el pelotón en varios grupos, con Talansky entre otros detrás- y lucha por formar la fuga, la escapada se consolidó y la tranquilidad llegó al grupo. Nombres de nivel como Sylvain Chavanel, el prometedor Simon Yates, Niki Terpstra, Blel Kadri y Adrien Petit pusieron rápidamente tierra de por medio, y a un centenar de kilómetros para la meta alcanzaron la ventaja suficiente para saber que se jugarían el triunfo de etapa entre ellos.

Calma sostenido hasta la llegada de la fuerte lluvia, que junto a la niebla marcó el encadenado montañoso final. El sempiterno Chavanel fue el primero en intentarlo, pero Blel Kadri supo contemporizar en el primer puerto, alcanzarle y superarle. El francés de Toulouse, ya vencedor de la Roma Maxima el año pasado y uno de los ciclistas más combativos del pelotón en los últimos tiempos, aguantó en solitario en cabeza, coronó todas las ascensiones en primer lugar para asegurarse también el maillot de la montaña y tuvo tiempo para celebrar con calma su primer triunfo en el Tour de Francia, el primero local en esta edición. El equipo AG2R continúa confirmando su gran año -Peraud y Bardet también fueron top-10 hoy- al conseguir su victoria número catorce en 2014.

En el pelotón de los favoritos, el ritmo impuesto por el equipo Tinkoff provocó que algunos ciclistas destacados cayeran cual fruta madura. Majka primero y Rogers después, condujeron el grupo marcialmente y ciclistas como Zubeldia, Kwiatkowski -que luego minimizó daños-, Mollema, Fuglsang, Rolland, Van den Broeck o Gallopin fueron cediendo progresivamente. Talansky se volvió a caer y en el muro final, el tirón de Nicolas Roche redujo al mínimo el grupo. Contador, con el líder Nibali, tomaron unos metros de ventaja, con Porte, Bardet, Peraud, Pinot, Valverde y Van Garderen detrás. En meta, Contador superó en dos segundos al italiano, y con el resto las diferencias también fueron mínimas. Mollema se dejó medio minuto, Van den Broeck algo más de uno y Talansky más de dos, fueron las distancias más reseñables.

La primera toma de contacto con la montaña, amén del premio a la valentía y combatividad de Kadri, señaló a Nibali y Contador, como ya se preveía, como el gran duelo que debe venir en los próximos días. Todavía es muy pronto, pero la lucha por la plaza restante del podio se prevé igualadísima, con muchos contendientes de nivel similar de fuerzas y talento cuesta arriba. Tiempo habrá para aclarar ideas.

Mañana, segunda etapa en los Vosgos, más montaña con hasta seis puertos por superar. Destaca el ascenso a Le Markstein, de 1ª categoría, con el añadido inmediatamente posterior del Grand Ballon. Este último se coronará a 43 kilómetros de meta, por lo que habrá espacio suficiente en el descenso y llano posterior hasta el final en Mulhouse para permitir reagrupamientos.

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados