Champions League

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Jugar contra Messi

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Para ganar a Leo Messi se tienen que aunar varios factores a tu favor durante los 90 minutos que dura el partido: realizar una actuación colectiva perfecta, aprovechar las ocasiones de gol, que el Barcelona no esté en su mejor momento y, sobre todo que el astro argentino no tenga su día.

Si durante esos 90 minutos se suceden errores colectivos en defensa, se fallan las escasas ocasiones de gol, los blaugrana tienen un día decente y Leo Messi está inspirado, las opciones se reducen al nulo. Y es lo que le ocurrió a la Juventus en su debut en la temporada Champions League. ¿El resultado? Goleada 3-0.

El partido no pudo distar más de la eliminatoria de cuartos de final de abril, cuando los bianconeri apabullaron al Barça. Esta vez, la Juventus se mantuvo con vida en el Camp Nou hasta que Leo quiso. En este caso, fue al borde del descanso, cuando Messi avanzó sin oposición por el centro y tras una pared con Luis Suárez, colocó el balón, ajustado, lejos de Buffon, al que batió por primera vez en su carrera.

Messi no estuvo solo: la defensa culé estuvo prácticamente impecable, con Piqué centrado y Semedo empujando por la banda; Busquets fue el metrónomo que necesita el Barça, Rakitic se convirtió en el dictador del mediocampo e Iniesta, en gran forma, volvió a pasar un día más por encima de las críticas; y Luis Suárez fue el compañero perfecto de correrías para Messi, un día más.¡

“Cuando Messi coge el balón, puede pasar cualquier cosa”, sentenció Valverde tras el partido. “Si concedes espacio a Messi te castiga: tres tiros, dos goles y un palo”, remarcó amargamente Allegri. Las palabras de ambos entrenadores destacan, evidentemente, su superioridad.

La Juventus sufrió las numerosas bajas, tanto las veraniegas –Bonucci y Alves en especial- como las puntuales –Chiellini, Marchisio, Mandzukic, Khedira, Cuadrado, el recién llegado Höwedes y Lichtsteiner, fuera de la lista-. Y los experimentos de Allegri no terminan de funcionar, con un 4-3-3 al que todavía los bianconeri no se han adaptado.

La defensa no estuvo a la altura, a años-luz de la ya pretérita BBC, con Benatia lejísimos de su mejor nivel y De Sciglio completamente fuera de forma -jugó unos minutos con una lesión de tobillo, eso sí-. En el mediocampo, solo Matuidi mantuvo la cabeza alta junto a Pjanic y Bentancur, que pese a su buen inicio terminaron viéndose completamente superados; en ataque, Dybala apenas apareció en los primeros minutos, Douglas Costa no mostró ninguna iniciativa potable e Higuaín vivió una nueva pesadilla en el Camp Nou.

“Sin excusas”, exclamó tras el partido Allegri, que pidió más actitud, efectividad y solidez a sus jugadores. El técnico toscano, no obstante, está tranquilo: la Juventus es un equipo en constante metamorfosis y en sus tres años como entrenador bianconero, Allegri ha superado períodos de transición bastante más acusados que este. Probablemente sea cuestión de tiempo que la Juventus, como ha hecho constantemente en este ciclo triunfal, deje atrás el pasado y reconstruya el presente con diferentes mimbres.

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