Fútbol alemán

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Jürgen Klopp, “el alma del entrenador”

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Dice un proverbio chino que cuando una mariposa aletea en un extremo del mundo justo en el opuesto se sucede una tormenta. Algo así lo que los científicos enunciarían como “toda acción tiene su reacción”. Es curioso como ambas ‘leyes’ pueden aplicarse a la vida real. En carnaval de 2001 una decisión de un equipo que por aquel entonces militaba en segunda Bundesliga tomó una decisión que cambiaría no solo el porvenir de su propio club, sino el de algunos otros que quizás años después serían tocados por el efecto mariposa de tal acuerdo.

En aquel invierno que llegaba a su fin en el país germano, un modesto FSV Mainz 05 estaba peligro de bajar a Regionalliga -entonces 4 equipos de la segunda categoría bajaban a las ligas regionales, la 3.Liga aún no había sido creada- y tomó una decisión arriesgada, algo que podría considerarse como una locura, però que resultaría un éxito a medio-largo plazo. En lo que los alemanes llaman el ‘RosenMontag’ de carnaval el entrenador Eckhard Krautzun es despedido y colocan en su lugar a un jugador del primer equipo, por aquel entonces lesionado, un jovencísimo Jürgen Klopp. Un joven jugador que había contribuído con 32 goles en 325 partidos para el equipo y que por aquel entonces no tenía licencia de entrenador però sí una carrera universitaria en Deportes (sus actas las firmaría Wolfgang Frank). El Jürgen jugador era un chico que tras los partidos no se iba al bar a beber con sus compañeros, sino que volvía a casa a cuidar de su hijo pequeño. Una persona responsable y de confianza, así los describían por aquél entonces. Al mismo tiempo Jürgen tuvo que hacer frente a la perdida más dolorosa de su vida personal, al empezar su carrera como entrenador, Norbert Klopp, el padre del joven, murió.

 

En sus primeros siete partidos El Klopp entrenador consiguió seis victorias y se consiguió mantener la categoría. En los años siguientes los ‘Nullfünfer’ se quedaron a las puertas de subir a la Bundesliga del país en dos ocasiones, però fue por fin en 2004 cuando Klopp lideró al club de magnuncia con paso firme a lo que sería el ascenso tras no haber liderado la segunda división de manera indiscutible como lo hizo las dos temporadas anteriores.

Klopp aterrizó en primera con una sonrisa y sabiendo que eran los máximos favoritos para descender directamente, sin embargo acabó en una sorprendente y “satisfactoria” 11° plaza y se les entregó el trofeo Fair Play de la DFB, trofeo que les dió derecho a participar en las fases previas de la UEFA Cup –la actualmente Europa League-, de la que fueron eliminados por el Sevilla en la primera ronda con dos goles en contra en el partido en casa, tras pasar las dos clasificatorias de manera brillante: un global de 4-0 contra el FK MIKA Aschtarak que era en el momento el campeón Armenio y por un total de 2-0 contra el IB Keflavik. Pese a todo esa temporada se volvió a acabar en la misma posición en la tabla de clasificación, la onceaba. Sin embargo en la campaña 2006-07 el Mainz quedó último, volviendo así a la 2.Bundesliga tras haber visto marcharse a su goleador Michael Turk camino del Eintracht Frankfurt. En la temporada que le siguió Klopp, pese a liderar con el Mainz durante 20 jornadas, no consiguió el ascenso. Esa misma temporada abandonaría el club ‘roji-blanco’ para irse al banquillo del Borussia Dortmund.

 

Por aquel entonces el Borussia Dortmund era un equipo algo mediocre, sin ánimo y al borde del colapso emocional y futbolístico, Klopp fue la llave. Jürgen era conocido como “el alma del entrenador” por su pasión y su manera de vivir y ver el fútbol. Rejuveneció el equipo e introdujo sus propias ideas sobre cómo debía ser el juego del equipo. Acabaron en la sexta plaza aunque fuera de los puestos europeos. La campaña que le siguió el equipo ‘schwarzgelb’ acabó quinto con derecho a disputar la Europa League. Sin embargo lo mejor estaba por venir: la temporada 2010/11 se declararon campeones de invierno y en Junio el conjunto borusser celebró la consecución del título de Bundesliga. Revalidando el título en el 2012 con una marca récord de 81 puntos -cosa que aún no se había visto en el país teutón y sólo una semana después consiguió el doblete al vencer al Bayern de Heynckes por 5-2.

Tras esto a Klopp le quedaba deslumbrar a Europa con su táctica y su visión del juego. Cosa que consiguió en 2013 tras llegar a la final de Champions League -final que perdería en un reñídisimo encuentro contra el Bayern- habiendo sido primera de grupo con un total de 14 puntos de 18 possibles y superando a equipos como el Real Madrid (que clasificó en el mismo grupo que los aurinegros por detrás de ellos y luego en semis encajando en una noche 4 goles de Lewandowski).

 

En la cuenca del Ruhr la figura de Jürgen Klopp es la de un héroe, una persona con carisma y que no tiene miedo a decir lo que piensa. Un chico de Suabia, creado en la selva negra, venerado en Maguncia y Dortmund, y ahora, con un nuevo reto por delante. Liverpool es su nueva casa.

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