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Jupp Heynckes, el potro que cabalgó hacia el éxito

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En este nuevo capítulo de la sección “Tú Eliges” les hemos dado a elegir entre cuatro entrenadores que son protagonistas en los récords de la Bundesliga. Da la casualidad que dos de los protagonistas de dicha encuesta, Hennes Weiswieler y Udo Lattek fueron los entrenadores de Jupp Heynckes en su etapa de jugador del Borussia Mönchengladbach y fue el propio Jupp quien cogió el puesto en el banquillo tras irse el segundo.

Para ver lo que significa Heynckes para el fútbol alemán hay que destacar una cosa. Sus mejores años a nivel de club y como jugador internacional se dieron en la década de los 70, la década más exitosa del fútbol alemán a nivel continental, con títulos del Gladbach, Bayern, HSV, Eintracht Frankfurt o Magdeburgo. En aquella época, el Borussia Mönchengladbach ganó 4 Bundesligas, 1 DFB Pokal, 1 Copa de la UEFA y él era uno de los baluartes del equipo. Además, formó parte del combinado que ganó en Bélgica la Eurocopa en 1972 y el Mundial en Alemania en 1974. Un gran palmarés como jugador para un hombre que lo dio todo por los potros. Que, para crecer, se fue cuatro temporadas al Hannover 96 y volvió, a lo grande, a su casa, en 1970. Porque hablar de Heynckes es hablar de Mönchengladbach. Allí nació; allí se formó en la cantera y debutó a nivel profesional; allí consiguió sus grandes éxitos a nivel de clubes y se estrenó como entrenador tras su retirada.

Y si como futbolista tuvo un gran éxito, más aún obtuvo como entrenador. Aunque tardó en conquistar su primer título desde el banquillo (unos 8 años), la confianza que le dio el club de su ciudad fue tal, que, aunque el rendimiento del equipo no era el de la década pasada (quedó entre el 6º y el 12º puesto los primeros años), ya, a partir de la 5ª fue todo a mejor, consiguiendo acabar la temporada entre los cuatro primeros, lo que implicaba su participación en Europa cada año. Su nombre y el buen hacer de los últimos años provocaron el interés de uno de los grandes del país, el que compitió por ser el dominador alemán en los 70 con el Gladbach, el Bayern Múnich. Ese interés acabó en acuerdo y, nada más llegar, el título de la Supercopa fue a parar a sus vitrinas. A eso se le sumaron 2 Bundesligas y otra Supercopa, con la que cerró su buena primera etapa en el club bávaro.

Tras esas primeras experiencias en Alemania llegó su etapa española. Hasta tres clubes españoles llegó a entrenar en una década, intercalados con dos cortas experiencias en Eintracht Frankfurt y SL Benfica. La primera, en el Athletic, terminó con la clasificación europea del club vasco. Metió al Eintracht en competición europea, vía Copa Intertoto y regresó a España para entrenar a un CD Tenerife plagado de jugadores de primer nivel. El CD Tenerife acabó 5º clasificado y conseguía su 2ª participación en la historia en competición europea, además de acabar Juan Antonio Pizzi como Máximo Goleador de la Primera División aquella temporada.

Heynckes en su etapa lisboeta | Getty Images

Heynckes en su etapa lisboeta | Getty Images

Sin embargo, ahí no quedó la cosa. Marchó Pizzi, pero el equipo de Heynckes se reforzó con otros goleadores como Neuville y Kodro. Iba a disputar la Copa de la UEFA. Fueron pasando los rivales: Maccabi Tel Aviv, SS Lazio, Feyenoord, Brondby… Partidos épicos como el 5-3 en casa ante el conjunto de Roma, remontando un 1-0 en la ida o un 2-4 en Rotterdam. El club tinerfeño estaba en boca de todos. Ya no era el CD Tenerife de Jorge Valdano, de eso ya habían pasado varios años. Ahora era, simplemente, el CD Tenerife de Jupp Heynckes. Incluso, durante las dos primeras jornadas de aquella temporada, el club canario llegó a ser líder de la competición, goleando a varios clubes y endosando al FC Barcelona de Ronaldo Nazario, Figo, Guardiola y Pizzi un 4-0.

Importante para Jupp Heynckes fue Ewald Lienen que, tras coincidir con él en sus últimos años como jugador en el Borussia Mönchengladbach, se lo llevó a Canarias como segundo entrenador y, con él estuvo allí las dos temporadas, llegando después Lienen a dirigir en solitario al CD Tenerife. Al igual que Heynckes, Lienen también llegó a entrenar al Mönchengladbach, pero durante un corto período de tiempo.

Al igual que pasara con su salida de Gladbach a Múnich, Jupp se estrenó con un título, la Supercopa, tras coger al que, en aquel año era el vigente campeón de la Primera División, el Real Madrid. Estuvo en la capital solamente un año, pero justo pasó lo mismo que en Alemania. Si en el país teutón hizo como Lattek, que marchó del Gladbach al Bayern, en España copió a Jorge Valdano, que tras el éxito con el CD Tenerife marchó al Real Madrid. Empezó con la Supercopa y acabó a lo grande. El Madrid llevaba unos 32 años sin ganar la Copa de Europa. La última había llegado en la temporada 1965-66, en Bruselas, mismo estadio en el que Jupp se había proclamado campeón de Europa con Alemania allá por el año 1972. Pues, en 1998, se coronó. Se enfrentó en el Amsterdam Arena a la Juventus de Zidane, Del Piero, Deschamps y Conte y se llevó la victoria gracias a un solitario gol de Mijatovic. En un año Heynckes pasó de devolver el sueño europeo a una pequeña isla a recuperar el trono continental a un club como el Real Madrid, que llevaba más de tres décadas sin conquistar el gran título de la Copa de Europa.

No obstante, la aventura blanca le duró poco. Los dirigentes no vieron suficiente el título de campeones de Europa. El 4º puesto conseguido en la liga y no pasar de los octavos de final en la Copa del Rey decantaron la balanza hacia su salida del club. Probó en Portugal y en una 2ª etapa en Bilbao, pero no fue lo mismo. Hasta que regresó a su país, donde cogería las riendas del Schalke 04 y el Borussia Mönchengladbach. Allí, en su ciudad, no terminó la temporada. Los malos resultados y las amenazas de muerte que recibió por parte de aficionados disgustados con lo que el equipo estaba haciendo le obligaron a forzar una dimisión y dejar el equipo. Fue sustituido por Jos Luhukay en Febrero de 2007, pero el equipo no pudo evitar el descenso como colista de la categoría. El que fuera hijo pródigo de la ciudad de Mönchengladbach había tenido que salir por la puerta de atrás.

Jupp y su último gran trofeo, la Champions League conseguida con el Bayern | Getty Images

Jupp y su último gran trofeo, la Champions League conseguida con el Bayern | Getty Images

Tras aquella salida, no fue hasta 2009 cuando volvió a un banquillo. Concretamente, en Abril, como sustituto de Jürgen Klinsmann, para dirigir al equipo las últimas cinco jornadas. El club bávaro no pudo ganar aquella Bundesliga (fue campeón el Wolfsburgo), pero, como mal menor, Heynckes consiguió clasificarles para la Champions directamente, sin pasar por la fase previa. En la Copa tampoco fue un buen año, ya que fueron eliminados en cuartos de final por el Bayer 04 Leverkusen, club con el que consiguió ser subcampeón de la Bundesliga, superando al Bayern Múnich y acabando a 7 puntos del campeón, el Borussia Dortmund.

El Bayern Múnich quiso volver a contar con sus servicios tras su estancia de poco más de un mes en Baviera. Firmó en 2011 y, tras volver a acabar detrás del Borussia Dortmund en la clasificación, en la 2012-13 llegó el año del triplete. Hasta ese momento, solamente seis equipos lo habían conseguido: Celtic Glasgow (1967), Ajax (1972), PSV Eindhoven (1988), Manchester United (1999), FC Barcelona  (2009), Inter de Milán (2010) y, desde 2013, el Bayern Múnich de Josef “Jupp” Heynckes. Había entrado en la historia.

La de Heynckes ha sido una historia trabajada, llena de éxitos. Con sus etapas de transición y años difíciles. Supo devolver la alegría a algunos clubes que la habían perdido e inyectar de emoción otros lugares poco acostumbrados al éxito. Ese es Jupp Heynckes, un hombre con aspecto de bonachón, que decidió dejar el fútbol para dedicarse por completo a su familia. Dejó el deporte que más h querido, donde lo dejan los mejores, en la cumbre. Entró en el club del triplete, algo que en este siglo solamente han conseguido dos clubes. Heynckes fue un hombre que siempre tuvo presentes sus orígenes. Él fue un potro que cabalgó hacia el éxito.

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