EURO 2016

article title

Joshua Kimmich, el Lahm 2.0

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Joshua Kimmich debutó con la selección alemana absoluta en un amistoso de preparación para la Eurocopa ante Eslovaquia el 29 de mayo de 2016. Era una pre-lista de 27 futbolistas y el joven jugador del Bayern partía como favorito para volver a casa antes de tiempo. Todo se quedaría en una gran experiencia y la confirmación de que Joachim Löw contará con él en el futuro. Sin embargo, lesiones de compañeros y su polivalencia le sirvieron para formar parte de los 23 elegidos para ganar la Copa de Europa de Naciones.

Aun así, las oportunidades de disputar algún minuto eran ínfimas; Kimmich fue convocado como centrocampista –lógico, él es mediocentro aunque Guardiola lo haya utilizado como lateral en numerosas ocasiones- y la competencia con Kroos, Khedira, Schweinsteiger o Weigl se presumía, cuanto menos, dura. El 21 de junio de este mismo año, a eso de las 17:00 horas se hacía pública la alineación de Alemania ante Irlanda del Norte y ¿quién ocupa el lateral derecho? Un imberbe niño con el dorsal 21 a la espalda; Joshua Kimmich. Su debut oficial, en una Eurocopa y como titular. Número 21, lateral derecho, ¿a quién recuerda?

Un año atrás todo era muy distinto para el bueno de ‘Josh’. Ya se había hecho oficial su fichaje por el Bayern de Munich pero permanecería cedido en el Red Bull Leipzig hasta verano. Tenía 20 años y había costado siete millones de euros, no es poco dinero y el hype situaba las expectativas altas, aunque muy lejos de las ingentes cantidades pagadas por otros jugadores más jóvenes (véase el propio Bayern con Renato Sanches). El 27 de junio de 2015 se encontraba en la República Checa con la selección alemana sub-21 en el europeo de dicha categoría. Las estrellas bávaras eran Emre Can, Matthias Ginter y Kevin Volland. Kimmich era uno más. Nadie -ni siquiera él mismo- se podía imaginar tan maravilloso desenlace.

Pep Guardiola lo apadrinó como a un hijo desde el primer momento. Apostó por él, dedicó gran parte de su tiempo a buscarle una posición en el terreno de juego; ya fuera como mediocentro, central, lateral… charló con él siempre que pudo para instruirle y ayudarle en su adaptación a la élite y se deshizo en halagos rueda de prensa sí y rueda de prensa también. Pep es el mayor culpable del éxito de Kimmich y cómplice del nacimiento de una futura estrella del fútbol europeo.

Tras este flash-back regresemos a la actualidad. La titularidad de Kimmich en el lateral derecho no era efímera; en octavos ante Eslovaquia repitió e Italia ya esperaba en cuartos de final. Su rol frente al conjunto transalpino variaría sustancialmente; de lateral derecho en defensa de cuatro a carrilero con tres centrales, una obligación a adaptar su juego, desenvolverse en un continuo sube y baja para generar superioridad en el centro del campo y no así descuidar las contras italianas. Cumplió con creces.

Y no solo cumplió el nuevo Philipp Lahm. Llegó el fatídico momento de la tanda de penaltis y Kimmich no se arrugó. Fue el encargado de lanzar el séptimo penalti de su equipo, a muerte súbita tras el gol de Parolo; marcar o Alemania quedaría eliminada alimentando una vez más su gafe ante Italia. Y el joven lateral derrochó gran parte de esa confianza instaurada con Pep y asentada con Löw para mantener vivas las opciones alemanas. Y con ‘paradinha’ incluida.

Con 21 años se ha asentado como titular en el Bayern de Munich y la selección alemana como lateral derecho. Un monstruo, un Philipp Lahm 2.0 creado por el pérfido doctor Guardiola. Seguridad, toque de balón exquisito, criterio, capacidad defensiva como lateral o central, recorrido, salida de balón jugando desde atrás y una interminable lista de cualidades a desarrollar por Ancelotti y futuros técnicos. Para colmo, el mítico dorsal 21 del mítico Philipp Lahm adorado por Guardiola. Las comparaciones son odiosas pero la comparación es inevitable, si alcanza la mitad de nivel de Lahm sería un éxito pero es que lo absolutamente increíble es que hay quien piensa, y no solo aficionados; técnicos, compañeros y profesionales -Pep Guardiola incluido- que superará a su antecesor.
nbsp;

Tweet about this on TwitterShare on FacebookShare on Google+Share on LinkedIn

Artículos relacionados